Síntomas del miedo patológico y sus respuestas paranoicas en la crisis de covid-19
Síntomas del miedo patológico y sus respuestas paranoicas en la crisis de covid-19[1]. Imagen: Cisnes que se reflejan como elefantes (1937). Salvador Dalí. Mikel García García[2]  2 de abril 2020 En el artículo “Milenarismos de y para la catástrofe” se mencionaron situaciones de paranoia. La reacción paranoica es contagiosa, y va más allá de los sujetos paranoicos clínicos. Metafóricamente podíamos hablar del virus de la paranoia, que se extiende en pandemia en sociedades (huésped social) que tienen un terreno propicio a ella y en sujetos individuales (huésped individual) que tienen un terreno propicio (personalidades paranoides, “fascistas potenciales” descritos por Adorno, …). Si bien las ideas de la “inmunidad de comunidad” hacia el coronavirus no tenían base científica, la inmunidad social al virus de la paranoia requeriría detectar los terrenos propicios del “trastorno delirante” y transformarlos. [1] Publicado en Facebook. 2 abril. https://www.facebook.com/mikelgarciagarcia/posts/10157216313261762 [2] Médico. Psicólogo. Psicoterapeuta analítico integrativo. Terapeuta Familiar Sistémico. Terapeuta transpersonal. Psicoanálisis junguiano. Doctor Internacional en «Estudios Internacionales en Paz, Conflictos y Desarrollo», Universitat Jaume I (UJI Castellón).    
Texto del artículo
Síntomas del miedo patológico y sus respuestas paranoicas en la crisis de covid-19[1]. Imagen: Cisnes que se reflejan como elefantes (1937). Salvador Dalí.   Mikel García García[2]  2 de abril 2020   –           Mirando hacia otro lado Distraer de hechos comprobados, con información sesgada, unilateral, medias verdades, y extrapolación arbitraria de tendencias. Periodismo de pánico, de sentimentalismo romántico y de búsqueda de discursos salvíficos Lenguaje bélico. Elevar el heroísmo de los cuidadores, que van a ser sacrificados. Denostar las discusiones, “No puedes afirmar eso”. ¡Por favor basta! ¡Déjame en paz! –           Culpar de las consecuencias dañinas a aquello que no está en su propio poder. Ponerse medallas de logros por fenómenos que no de penden de la propia acción. “Tenemos demasiados enfermos en vez de hemos desmantelado los recursos sanitarios”. –           Rechazo a aprender de la experiencia histórica.  Medidas exageradas. Exageración o banalización de los peligros. –           El pánico es pretexto para la represión política. Uso de lenguaje estigmatizante que convoca la violencia: “virus chino”, “Infectado en vez de enfermo” –           Rechazo y ostracismo social a los que tienen opiniones disidentes del “sentido común”. La expulsión de puestos de responsabilidad, ser vilipendiado en medios de comunicación. –           El pánico es pretexto convocar una solidaridad edulcorada narcotizante amorosa. Para evitar comunidades emergentes de justicia. Se necesita sentir también la frustración y los sentimientos de indignidad, tristeza, depresión y rabia. –           El pánico es pretexto para diversas carreras maratonianas en los ámbitos científicos, paracientíficos y espirituales: encontrar remedios biológicos preventivos y de tratamiento, muchas por el dinero que puede suponer; montar muchas investigaciones biomédicas y psicosociales muchas aprovechando el momento histórico para tener espacios futuros de publicaciones científicas; el surgimiento de profetas y sabelotodo, muchos también para vender sus remedios; las carreras entre remedios espirituales para sacar rentabilidad en un futuro. –           El pánico es pretexto para defenderse de las críticas con contraargumentos falsos, para falacias ad homine, … –           El pánico es pretexto para canalizar el conflicto previo contra la autoridad. –           El pánico es pretexto para crear nuevos chivos expiatorios y atacarlos: las víctimas de los policías de los balcones, del castigo altruista; el feminismo que se manifiesta el 8M; gobiernos que no gustan a los poderes fácticos.   Son ejemplos de entre muchos que se están dando. Vivíamos en una sociedad distópica, lo que emerge no es nada nuevo, aunque es más evidente lo para muchos es el detonante para empezar a hablar de distopía. ¿Participas de o te sientes identificado con alguno de los ejemplos citados? Trata de darte una puntuación de 0 a 10. Siendo 0 ninguna reacción paranoica y 10 mucha reacción.   La reacción paranoica es contagiosa, y va más allá de los sujetos paranoicos clínicos. Metafóricamente podíamos hablar del virus de la paranoia, que se extiende en pandemia en sociedades (huésped social) que tienen un terreno propicio a ella y en sujetos individuales (huésped individual) que tienen un terreno propicio (personalidades paranoides, “fascistas potenciales” descritos por Adorno, …). Si bien las ideas de la “inmunidad de comunidad” hacia el coronavirus no tenían base científica, la inmunidad social al virus de la paranoia requeriría detectar los terrenos propicios del “trastorno delirante” y transformarlos.   Principales características de lo paranoide: – Desconfianza. – Suspicacia. – Frialdad, falta de empatía y distanciamiento afectivo. – Actitud reservada. – Escaso sentido del humor. – Tendencia a la hipercrítica. – Intolerancia, hacia el diverso y hacia el conocimiento. – Preferencia por lo práctico. – Preferencia por lo concreto.   El arte también es un modo de explorar la paranoia, y para algunos un modo de liberarse de ella. Dalí creó su propio método: el paranoico-crítico, confesando que se inspiró al leer “La interpretación de los sueños”, de Freud. Un “método espontáneo de conocimiento irracional basado en la objetividad crítica y sistemática de las asociaciones e interpretaciones de fenómenos delirantes”. Imágenes ambiguas en los cuadros, provocan en el espectador, que libere obsesiones, fobias, y todo lo que lleva bien guardado en el inconsciente.   Mikel García García 2 abril 20. Día en que los datos en España de la pandemia, % de nuevos casos (7,9%) y de nuevos muertos (9,5%), apuntan a una fase de meseta y en el que los datos económicos son catastróficamente históricos por el aumento de parados y la disminución de afiliados a la seguridad social. [1] Publicado en Facebook. 2 abril. https://www.facebook.com/mikelgarciagarcia/posts/10157216313261762   [2] Médico. Psicólogo. Psicoterapeuta analítico integrativo. Terapeuta Familiar Sistémico. Terapeuta transpersonal. Psicoanálisis junguiano. Doctor Internacional en «Estudios Internacionales en Paz, Conflictos y Desarrollo», Universitat Jaume I (UJI Castellón).

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