El humano viaja de muchas formas: para escapar de la rutina, del estrés y de la monotonía; para conocerse a sí mismo; para explorar el mundo…; para una “autoexploración”, puede ser un viaje de placer, de desesperación, romántico, de descubrimiento, incluso un viaje neurótico… hay un viaje para cada estado de ánimo y para cada personalidad.

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Eduardo Cirlot:“…desde el punto de vista espiritual, el viaje no es nunca la mera traslación en el espacio, sino la tensión de búsqueda y de cambio que determina el movimiento y la experiencia que se deriva del mismo. En consecuencia estudiar, investigar, buscar, vivir intensamente lo nuevo y profundo son modalidades de viajar o, si se quiere, equivalentes espirituales del viaje. Los héroes son siempre viajeros, es decir, inquietos. El viajar es una imagen de aspiración, dice Jung. Pero el verdadero viaje no es nunca una huida ni un sometimiento, es evolución. Viajar es buscar. Así en general diríamos que el viaje a los infiernos simboliza el descenso al inconsciente, la toma de conciencia de todas las posibilidades del ser…”.

Tanzania

Un viajero puede no regresar nunca, frente al turista que piensa, desde el momento de su partida, en regresar a casa, pero si regresa ya no es el mismo que antes de la partida. «A partir de cierto punto no hay retorno posible. Ése es el punto al que hay que llegar», Como recoge Jorge Carrión de Bowles, que a su vez lo tomó de Kafka.

Hoy hay que aceptar que somos post-turistas (Chris Rojeck), que es ser un viajero escéptico, irónico y consciente de que hoy es imposible el viaje de antaño y que por mucho que lo intente no puede escapar a su condición de turista sin perder la condición de viajero.

Y para preservarla hay que encontrar un punto de compromiso.

Administrar con prudencia nuestras dosis viajeras. Panificar previamente el viaje. Repasar la historia, las costumbres antropológicas, lo que antropólogos, psicoanalistas, investigadores, hayan descrito en esas zonas,… Buscar guías nativos locales, en un viaje bastante privado, que permita ajustar los planes de un modo muy flexible a lo que surja sobre la marcha.

La experiencia de viajeros junto con una metodología de participación observante, va incrementado el conocimiento tanto de los lugares visitados y como el interno. Empatizando, buscando la relación con las gentes, recogiendo relatos, historias, preguntando mucho, escuchando sueños si es posible y atendiendo a los sueños propios que se va teniendo en el viaje, buscando conexiones con figuras relevantes de las comunidades: sanadores, chamanes, jefes.

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Los probables beneficios psicológicos de viajar dependen del viajero para que su experiencia le suponga desarrollo o involución. Es fundamental revisar en cada momento lo que se va experimentando y al final del viaje una revisión más a fondo. Que incluya responderse a varias preguntas.

¿El viaje te disminuye el estrés? ¿Te ayuda a superar miedos previos? ¿Mejora tus habilidades de resolución de problemas? ¿Favorece el desarrollo de habilidades sociales? ¿Es el mejor antídoto para los prejuicios? ¿Descubres aspectos tuyos no aceptados anteriormente? ¿Cambian tus prioridades? ¿Aprendes a ser asertivo? ¿Aumenta tu nivel de empatía? ¿Favorece tu pensamiento crítico? ¿Amplias tu visión del mundo? ¿Elaboras tu experiencia siendo consciente de tu transformación aplicable a tu vida cotidiana, o el viaje se queda como un espacio lejano que se vive con nostalgia? ¿Favorece el auto conocimiento y el desarrollo personal? ¿Favoreces una visión más tolerante, empática, crítica, realista, sobre las culturas visitadas? ¿Te conviertes en agente de cambio en tu tierra?

Hay dos grandes trabajos en el viaje: La partida: Retirarnos de la vida diaria y abrirnos a la busca de conocimiento olvidado, de fases previas o más profundas de nuestra existencia. El regreso: Volver a la vida diaria con el conocimiento que hemos ganado en las profundidades y ponerlo en uso para la época y la sociedad.

Quedará un trabajo posterior de elaboración más a fondo.

Sobre el autor
Mikel Garcia García es un bloguero sexagenario, médico y psicólogo, especialista en psicoterapia y psicoanálisis junguiano. Le apasionan, la astronomía, el buceo, el arte, la historia, la cultura, la conciencia humana, la política, la investigación… En los viajes busca integrar diversas facetas de lo anterior. Colaborador con ONGs médicas habiendo trabajado en Nicaragua y México, y en programas de salud comunitarios de diversas instituciones destacando: formación a personal sanitario de atención Primaria; SIDA; maltrato infantil; muerte digna. Curriculum  ¡Bienvenido@ a este blog de viaje!

….¿Encontrar un estilo propio que integre logos y eros? Un modo de arte conceptual en el que lo artístico tenga más peso, con recursos literarios. Una narrativa con capacidad de sugerir, de interesar, de sorprender, de movilizar símbolos que provoquen resonancia con el inconsciente. El modo, la forma, el arte de contar es lo que determina el impacto del contenido, que se produce de modo misterioso,…

“El mito de Bagre” enfatiza que hay que buscar, pero que las respuestas nunca son completamente satisfactorias y, por tanto, que se deben promover de forma continua los cambios e innovaciones. Esta característica de “abrir” del Bagre fomenta la inventiva y la generación de nuevas formas. El recuerdo del mito me desveló el significado de mi búsqueda de estilo propio de escribir: aunque no enseñe nada nuevo o útil ni distinto a lo que se sabe, la propia acción puede promover cambios e innovaciones y, ya solo por eso, merece la pena. Esto fue lo determinante para que me decidiese a construir un blog de viajes en el que ir describiendo aquellos que he realizado a lo largo de los años. El recuerdo del mito lo percibí como un hecho sincronístico, pues me “abrio”. Previamente ya se estaba preparando el terreno. Lo importante es la percepción acausal que tuve del hecho y no tanto que en sí éste era o no acausal. Cuantas más causas produzcan un efecto, su influencia particular se hace nimia y el evento sucede al “azar” y se convierte en “acausal”. Si era causa pudo ser la última causa de una cadena….