Ataque de pánico
No hay mejor negocio que la sociedad enferma de miedo paranoico[1]: la nuestra. [1] Luigi Zoja, en “Paranoia. La locura que hace la historia” (Zoja, 2014) escribe. «…El genocidio es el último paso de la paranoia colectiva, que empieza con la agresión al grupo definido como enemigo, sigue con su expulsión y desemboca en la destrucción. [ …] El terrorismo, sea de Estado o marginal, usa el miedo como vehículo fundamental para instaurar sus designios, que no son otros que la extorsión, la dominación pura y simple a través del terror…» Mikel Garcia Garcia 11 marzo 2019
Texto del artículo
La anunciada crisis del 20 se ha iniciado con el coronavirus. Las crisis son oportunidades de revisar las condiciones previas que la propician, a fin de implementar correcciones que transformen y prevengan de nuevas crisis. La experiencia, repetida en la humanidad, es que las crisis afloran lo mejor y lo peor, trabajando con intensidad para atemperar sus efectos, prendiendo el deseo de que no se repitan, pero casi nunca se aprovechan para transformaciones de fondo, y no se les dedica el tiempo necesario para reflexionar. Las siguientes líneas tratan de aportar argumentos para la reflexión. La emoción natural ante una posible alteración de nuestra integridad es el miedo, que nos lleva a evaluar instintiva y racionalmente la situación y tomar decisiones coherentes. El miedo actual de la población no es el de la emoción natural, se ha transformado en un sentimiento neurótico o paranoico. Las respuestas son derivadas de la irracionalidad, sea por magnificación catastrófica, mágica, de la amenaza o, por lo contrario, que es menos frecuente, de negación de la misma. El coronavirus, el SARS, la fiebre aviar, la fiebre de las vacas locas, el ébola, y otras enfermedades son hechos objetivos, reales, que activan ese miedo latente, determinan decisiones que limitan la capacidad de movimiento por el mundo e inducen que aceptemos la seguridad que nos imponen “por nuestro bien” los estados. Los mecanismos de contención actúan como justificación para incrementar el miedo y, toda la dinámica en espiral, sobre todo, hace aflorar y hacer manifiesta la miseria en la que se encuentra la población: fragilidad, susceptibilidad paranoide, infantilización, … En anteriores epidemias las vacunas contra los virus se consiguieron desarrollar en cuestión de semanas. Las vacunas de la gripe aviar, la enfermedad de Marek y de la encefalopatía espongiforme bovina, se pusieron a la venta a un muy alto precio, aprovechando el miedo de la gente, se gastaron cientos de euros en el Tamiflu, ya que cada caja costaba más de cien euros, y se agotaron las existencias. La ministra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez, defendió la gestión de la gripe A en España y aseguró que finalmente España invirtió 90 millones en la compra de vacunas para prevenir contagios por el virus A/H1N1. No sirvieron para nada. Científicos del Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos (NIAID) creen que una vacuna contra el nuevo coronavirus (2019-nCoV) podría estar lista para la etapa inicial de pruebas en humanos en tan solo tres meses. Las vacunas en contra del coronavirus se van a desarrollar y poner a disposición. Es probable que muchos sistemas de sanidad públicos, compren en masa estas vacunas. La venta de mascarillas se ha disparado en muchos países, con ingresos millonarios para las fabricantes y los mercaderes del miedo: se roban mascarillas, se confiscan, se estigmatizan a comunidades y sujetos … ¿La alarma actual está objetivamente justificada? Las experiencias previas de infecciones que se expandieron sin control inducen a pensar que una reacción drástica de contención tiene sentido hasta conocer la virulencia y patogenicidad del nuevo virus, sus modos de expansión y de tratamiento. También es cierto que al gobierno chino le ha venido bien crear la alarma sanitaria por la existencia del coronavirus. Su respuesta radical tiene sentido epidemiológico: contener la difusión del virus, ¿pero que más se ha contenido-congelado? Las manifestaciones en Hong Kong estaban comprometiendo la seguridad nacional de China. Declarar la alerta sanitaria frena las manifestaciones. Las medidas chinas son apreciadas por los gobiernos occidentales al tiempo que, demagógicamente, se hace énfasis en que en las democracias el modo de actuar no puede ser el mismo. La OMS ha alabado al Partido Comunista por su gestión de la crisis sanitaria. Ahora, en China se ve con estupor que el resto del mundo no aprenda de su experiencia. China impone ahora la cuarentena a quienes llegan de países incapaces de controlar sus brotes, entre los que se encuentran países en vías de desarrollo como Irán, pero también otros desarrollados y democráticos como Corea del Sur o Italia. China ya ha detectado varios contagios importados desde allí. Ni es sencillo ni barato levantar hospitales de campaña o instalaciones para realizar cuarentenas, pero China está convencida de que son un elemento de gran ayuda, y levantó dos en 10 días. Los resultados parecen darle la razón. “También pueden servir para proteger mejor al personal sanitario”, dice el médico chino Ruijin. China ha activado las nuevas tecnologías 5G para recopilar información atender a distancia transmitir información, … Algunos estados, o gobiernos locales, aprovechan para reforzar sus paternalismos y sacan músculo de la salud de sus sistemas sanitarios y esperan salir bien de este test de estrés. La ciencia saca músculo, el complejo de Asclepio se activa: de los primeros casos del SIDA, en junio del 81, hasta conocer el virus pasaron dos años. Los primeros casos de neumonía severa se notificaron en China el 31 diciembre del 19. Para el 7 de enero ya se había identificado el virus y el 10 de enero se tenía su genoma. El 13 de enero ya se dispuso de un RT-PCR diagnóstico para detectarlo. Se afirma que es el momento de la ciencia y la cooperación. Las revistas científicas se colapsan de artículos científicos, se habla de más de 200 en PubMed en un mes. En los momentos de catástrofes aparece la ciencia deificada como salvadora, sustituyendo a las deidades clásicas que están siendo ridiculizadas pues no protegen con sus creencias y sus ritos. En torno al 60% de las infecciones en todo el territorio nacional Corea del Sur están ligadas a la secta cristiana Shincheonji, cuya sede en Daegu, donde se celebraron varias misas multitudinarias a principios de febrero, es considerada un importante foco de propagación. Lo mismo sucede en otros países asociados a sectas religiosas. El papa católico Francisco está resfriado, pero da negativo al coronavirus. Las misas se cierran al público y se retransmiten por internet. La Meca cierra las peregrinaciones anuales, …. La mezquita de París cierra el culto. Aparecen voces de los partidarios de teorías místicas que atribuyen a Gaia el nuevo virus, como una venganza por la hibris de la especie humana que va a terminar con el planeta. La concepción militarista imperante se nutre de una susceptibilidad paranoica, y en muchas ocasiones es una formación reactiva de defensa cuya finalidad es negar el sentimiento interno de culpa individual y colectiva. Los actos forjados desde la paranoia terminan nutriendo el sentimiento de culpa, que puede provocar respuestas de castigo para ser redimida. Así se entiende la proliferación de productos culturales sobre catástrofes, un tipo de meme (Dawkins, 2014) cuya función es la catarsis colectiva de la culpa al ser castigados “por cataclismos imaginarios”, como el fantasma de la amenaza zombie tan trillada en películas y series televisivas, pero finalmente redimidos por dioses olímpicos, la naturaleza como espíritu cuidador o la propia ciencia endiosada. Las vacunas funcionan como talismán mágico que protege del miedo colectivo que está en la memoria histórica. La humanidad ha sufrido mucho por las epidemias históricas, pestes medievales, y en 1918 la pandemia de gripe “española” causó más de 25 millones de muertos en menos de 25 semanas. La eficacia de las vacunas es menor que el de las medidas higiénicas conocidas gracias al desarrollo científico, pero las vacunas se invisten de la magia y se sobrevaloran. El pensamiento mágico religioso medieval frenó el desarrollo científico pero la ciencia actual se sirve de la magia. Pasará el momento de la ciencia y resurgirán los ritos religiosos pues se retroalimentan recíprocamente. La experiencia en China y los datos que se van conociendo confirman el inicio de contención de la pandemia del nCnV, y que el covid-19 no es tan letal como se temía. Este último dato hay que relativizarlo. Los últimos datos en España, 1600 afectados, 35 muertos: 2,5% de mortalidad entre los afectados. En Italia el % de muertos es mayor. Sin embargo, se sabe que habrá bastantes afectados con síntomas tan leves o sin síntomas que no han sido detectados. En número mágico “r” de tasa de infectividad se calcula matemáticamente, en España los epidemiólogos calculan que es de 2,6, lo que significa que se está en una fase exponencial, si ahora hay 1600 casos, probablemente habrá cerca de 4000 afectados de ellos muchos no lo saben, pero en una semana podrá llegar a 4500 detectados y el doble afectados pero sin síntomas importantes, lo cual no evita que sean contagiosos. Pero la epidemia de la paranoia no va a parar por ello. Nunca como ahora se había radiado y televisado en directo el morbo de la miseria, ya estábamos acostumbrados al morbo de la guerra, de las emigraciones masivas de exiliados, del cementerio de las muertes en el mediterráneo, …. El coronavirus no parece ser un virus demasiado letal, lo es menos que la gripe. Pero es desconocido y ese hecho es determinante, lo desconocido genera incertidumbre, activa defensas profundas ante en terror a la muerte. Cuando se enfrentan a la incertidumbre, los individuos apoyan a grupos que son percibidos como más capaces de actuar con poder (Hogg et al. , 2007) es decir, capaces de tomar acciones radicales contra otros (Hogg, Meehan, & Farquharson, 2010), y respaldan a los líderes que son percibidos como “no prototípicos” o convencionales y orientados a la acción (Rast, Gaffney, Hogg, & Crisp, 2012) con la esperanza de que tales acciones conduzcan a la reducción de la incertidumbre. Del mismo modo, Jost et al. (2003, p. 341) argumentó que el apoyo al autoritarismo de la extrema derecha, al dominio social y al conservadurismo político se basan en un «proceso de emparejamiento» mediante el cual las personas apoyan ideologías «que tienen más probabilidades de satisfacer sus necesidades y motivos psicológicos (como las necesidades de orden, estructura cerrada, finalización de procesos y evitar la incertidumbre o amenaza)». Algunos datos que se van conociendo. El coronavirus es un virus RNA, esto favorece la mutación rápida y su pasaje de reservorios naturales en animales salvajes a humanos. En China y otras culturas asiáticas se aprecia comer esas carnes, lo que aumenta el tráfico ilegal de especies como alimento, sin ningún tipo de control sanitario. Los animales suelen ser cazados mediante prácticas que les generan un alto nivel de estrés, lo que baja sus defensas y facilita que afloren sus patologías. Si son capturados se les hacina en jaulas o cajas en condiciones completamente insalubres y en las que se mezclan distintas especies. Conjunto de variables que confluyen en el tradicional mercado húmedo de la ciudad de Wuhan. Se sigue considerando al murciélago como el animal en el que se encuentra el origen del coronavirus por ser reservorios naturales, pero se sigue buscando la especie que ha actuado como huésped y transmitido el virus desde los murciélagos a las personas. El “pangolín”, se incluyó como posible transmisor del coronavirus. Los científicos apuntaban a este animal, por el comercio ilegal por su carne y sus escamas. Se ha comprobado que hubo un fallo “un embarazoso error de comunicación entre el grupo de bioinformática y el grupo de laboratorio”, según Xiao Linhua, coautor del estudio, en declaraciones recogidas en la web de Nature, y se ha descartado al pangolín. El perfil del contagiado que presenta síntomas es hombre de 45 años, sólo el 3% de los casos afecta a menores de 20 años, no niños y pocas mujeres. La letalidad del coronavirus es baja en esas edades (0,2%). La población de riesgo son personas mayores de 65 con patologías previas cardiovasculares (no respiratorias, no neurológicas, …). es decir, infartos, cardiopatías, y diabéticos. El virus se inactiva fácilmente con líquidos apropiados y el 80% de los afectados se cura con facilidad. Comparando con la gripe según el último informe del Sistema de Vigilancia de Gripe del Instituto de Salud Carlos III, relativo a la semana del 17 al 23 de febrero, la tasa de letalidad entre los casos graves hospitalizados por gripe en lo que va de temporada se sitúa en el 13 por ciento, de los cuales el 79 por ciento eran mayores de 65 años, el 56 por ciento hombres y el 95 por ciento tenían factores de riesgo. La tasa acumulada de hospitalización de estos enfermos es 34,3 casos por cada 100.000 habitantes. El 40 por ciento de los casos son mayores de 64 años y el 35 por ciento de entre 15 a 64 años. La transmisión del coronavirus es desde los portadores contagiados. El coronavirus se transmite por las gotas de tamaño medio que salen del emisor al toser, estornudar… Esto supone que no llegan más allá de los 1,5 metros del emisor. Uno de los 4 virus de la gripe estacional, el N1H1, infecta 1,3 sujetos desde un infectado. Parece que el coronavirus, infecta 2 ó 3 por infectado, es decir los infectados son más. Por comparar la micobacteria de la tuberculosis y el sarampión, al estar en las gotas finas, llegan a contagiar a los sujetos situados mucho más lejos del emisor. Pero los virus quedan en las superficies donde caen un tiempo: mesas, sillas, utensilios, … Al tocar esas superficies con las manos uno puede contagiarse. Por eso es clave lavarse las manos. El método más eficaz para protegerse es lavarse las manos. La mascarilla es sólo para los que sospechen pueden estar contagiados, los enfermos, para no trasmitir gotas y para los sanitarios pues pueden tener contacto muy cercano a los enfermos. La mascarilla puede ser contraproducente porque al ponerla o quitar si no se lava las manos y han tocado algo contaminado se acerca la contaminación a la nariz, boca u ojos. Las gafas también pueden ser una barrera protectora para frenar gotas contaminadas. Los síntomas de la enfermedad por coronavirus son como un catarro con pocos mocos, tos seca, todo algo de congestión, dolores musculares, fatiga respiratoria, y febrícula.  Si se tiene algo de eso y además hay algún antecedente de algún viaje a zonas de riesgo o de contacto con personas que hayan viajado, es conveniente informar a los servicios sanitarios sin ir a urgencias. Que vayan a casa y toman unas muestras en la nariz. La evolución es muy rápida una vez que empiezan los síntomas, si en las primeras 48 horas no hay agravación importante el cuadro evolucionará de modo leve. El tratamiento es sintomático igual que una gripe, y sobre todo las medidas higiénicas. Se han ensayado fármacos antiguos frente a otros virus como el del SIDA. Hay multitud de ensayos clínicos en curso con antivirales y antipalúdicos (remdesivir, cloroquina, lopinavir, ritonavir, oseltamivir, …). La inteligencia artificial al servicio de laboratorios farmacéuticos en la carrera de ser los primeros en el negocio. Puntualizaciones. Como ocurre siempre en las enfermedades infecciosas quien se pone en contacto con el virus tendrá una evolución que dependerá de la salud de su sistema inmunitario. La exposición al virus no determina el desarrollo de la enfermedad: las condiciones del huésped son determinantes. Un sujeto con un sistema inmunitario sano se defiende mejor. Y eso depende de diversos factores biológicos y psicológicos del huésped. Los biológicos incluyen lo genético, la alimentación…. Hay otros factores del terreno biológico aún desconocidos. Los niños tienen un terreno ligeramente ácido reductor del medio interno, mientras que a medida que se envejece el terreno va siendo más alcalino oxidativo. Eso puede orientar a tomar medidas dietéticas. En Europa es probable que no se llegue hasta dentro de tres o cuatro semanas al pico máximo de contagiados, después podrá experimentarse un descenso gradual de infectados y muertos. Pero va a depender la las medidas de contención y la reacción de la gente. Un hecho que se repite es que los chinos han obedecido a las recomendaciones de sus gobernantes y se han autoaislado. Ahora se apela a la responsabilidad y buen hacer de la población europea, dando por hecho que eso es un hecho científico que está sucediendo, que la gente es honesta, que sabe reaccionar …  que los funcionarios dan la información adecuada, que los sanitarios están trabajando con serenidad y pulcritud…. que la gente sigue apostando por lo importante aún a riesgo de contagiarse: las manifestaciones del 8M apenas se han vista afectadas, etc. La gente robando o especulando con mascarillas, las riadas de gentes saliendo de las zonas rojas de Italia escapando al cierre, la guardia civil que patrulla por Haro para que la gente se quede en casa, se lanzan bulos y fake news, se van a los supermercados para comprar compulsivamente alimentos, ¿todo esto son anécdotas nada significativas? Parece un guion de la factoría Disney. ¿Qué pasará cuando se cierren los estadios de fútbol, o se suspendan las fiestas-circo? ¿La gente se pondrá a leer La peste de Camus u otros libros similares? El miedo paranoico genera estrés. Hay mucha literatura científica que demuestra que el estrés debilita el sistema inmunológico. Hay planteamientos tardíos timoratos y debilidad en la protección a los sanitarios, desconcierto, poco apoyo, ¿qué le pasará en sus sistemas inmunitarios? Fue tremendo la paranoia que afectó a los sanitarios en el comienzo del SIDA. Entonces infectarse era riesgo de muerte al 100%, y aunque las prácticas de riesgo eran muy controlables, los portadores eran estigmatizados por el temor que generaban. Ahora el riesgo vital es bajo, pero el contagio bastante probable si se está atendiendo a enfermos, y, además, el sanitario afectado puede contagiar a otros lo que convierte el hospital en un espacio ambivalente que puede saturarse y colapsar: el lugar de curación y de riesgo de expansión. Se va por detrás de los acontecimientos sin anticiparse con firmeza. Se va por detrás de la curva a pesar de lo que se conoce de China. Lo fenoménico centra la atención, y aunque hay que atenderlo, con lo concreto se pierde la posibilidad de ver la complejidad, y el ataque de pánico es más probable. La contención forzosa ya se ha decretado en España, porque ya se sabe que hay contagiados de los que no se sabe la cadena epidemiológica de contagios. La comunidad de Madrid ha cerrado los centros educativos, y la vasca lo mismo en regiones de Alaba. Sin embargo los niños en casa ¿por quien van a ser cuidados? ¿Se va a recurrir a los abuelos, quienes precisamente son la población más claramente de riesgo? Se suspenden los plenos del congreso, pues todos los diputados de VOX se han autoaislado por haber habido un diputado de VOX que ha dado positivo y ha compartido un espacio político con sus compañeros. España ha suspendido todos los vuelos desde Italia a España, país cerrado por su gobierno. España ya es un lugar de riesgo, así nos empiezan a considerar las naciones, y algunas ponen problemas para admitir en su territorio a españoles. No se muestra interés en abordar el fondo de la cuestión: la contaminación, la mala alimentación, la miseria social, la ignorancia, la dependencia, … Economía. El coronavirus ha reducido las perspectivas a corto plazo para la economía global y esto significa que el crecimiento global en la primera mitad de 2020 será menor de lo esperado. Sin embargo, las respuestas del sistema financiero y bolsas, en su irracionalidad habitual, van mucho más allá de los datos objetivos, además del miedo influyen los intereses de los ludópatas financieros. «No todos los psicópatas están en las cárceles. Hay muchos en los consejos de administración y en los comités ejecutivos de las empresas» (Robert Hare, doctor en psicología). Desde el indicio de la Gran Recesión de 2008, han sido muchos los ensayos dedicados a la descripción de este tipo de figuras psicopáticas que han sido calificadas como “corporativas o de cuello blanco”. Algunos de estos trabajos cifran la incidencia de esta clase de psicopatías en un 3%, cuando la media de la sociedad se sitúa entre el 1-1,5%. El catedrático de Psiquiatría por la Universitat Autònoma de Barcelona Adolf Tobeña habla de ello su libro Neurología de la maldad (2017) “Combinan algunos elementos del psicópata peligroso, pero tienen cualidades y virtudes que les hacen particularmente buenos para la lucha competitiva de alta exigencia en el ambiente de los negocios”. Los empresarios partidarios del neoliberalismo se cambian puntualmente de ideología y piden a los gobiernos les rescate del desastre. La austeridad, los frenos a la inversión y al déficit, se abandonan, … ahora que interesa salvar la economía de la paranoia, las razones humanitarias anteriores no eran motivo pues la pobreza afectaba a la parte denigrada de la población. Seguramente los chinos se recuperarán económicamente Adaptaciones y respuestas sociales. China tiene la mayor industria de transmisiones en vivo del mundo y, Wuhan -el epicentro del brote de covid-19 – es un centro neurálgico. Antes del brote de coronavirus, la ciudad estaba ganando reputación de ser el lugar más idóneo para las transmisiones en vivo en China. En diciembre de 2017, Wuhan construyó un centro de transmisiones en vivo con habitaciones para cerca de cien personas, ambientado al estilo europeo. Wuhan alberga a algunos de los servicios de transmisión en vivo más grandes de China, incluyendo al líder de la industria, Douyu. El público ha estado siguiendo transmisiones en vivo de celebridades y personas comunes y corrientes cantando, cocinando y haciendo ejercicio en sus propias casas. Los programas que generalmente cuentan con audiencias en vivo ahora parecen más videoconferencias, pero aun así han demostrado ser un éxito inusual. El periódico Guangzhou Daily resaltó el surgimiento de un nuevo género de reality shows en la nube, en el que los artistas solo necesitan un teléfono móvil o una computadora y una buena red de Internet para ser parte de un espectáculo. Cerca de 780 millones de personas en China -más de la mitad de la población- ha experimentado alguna forma de aislamiento desde finales de enero. A fines de enero, el principal regulador de medios del país modificó los horarios de televisión a fin de «reducir la programación de entretenimiento» y aumentar los informes especiales sobre el coronavirus. A medida que las audiencias se fueron volcando cada vez más a Internet, muchos programas de TV tradicionales comenzaron a adaptar rápidamente sus formatos para continuar funcionando, aunque sus estrellas no han podido acudir a los estudios. El aislamiento aflora las tensiones de la convivencia, más tensiones, más divorcios, más maltrato. ¿Oportunidad de aprender algo y cambiar costumbres? Se va impulsando el teletrabajo. La disminución de la movilidad bajará contaminación y rebajará estrés, pero el aumento de la convivencia podrá aflorar otras tensiones. La contaminación ha descendido en muchas ciudades chinas. La lacra de legiones de turistas consumistas contaminando los lugares puede ir en descenso. Quizá se active la idea del decrecimiento y de las comunidades autosuficientes. ¿El militarismo puede rebajarse? Hay giros epistemológicos en los estudios sobre la paz, perspectiva pazológica que propone la paz, y no la violencia, como constitutiva de la naturaleza humana (García, 2020; Tobeña, 2017). ¿Se concretará en algo de transformación real? Sin duda lo que ocurre es un suceso sorpresivo de gran impacto, pero una vez pasado el hecho, ¿se racionalizará retrospectivamente haciendo que parezca predecible, explicable, o que se esperaba que ocurriera? Vamos la metáfora del cisne negro. ¿Será el cisne el puente entre murciélagos y humanos? Medidas para organizadores de futuros eventos serios presenciales. Podemos imaginar dos comunicados emitidos por dos organizaciones que tenían anunciado un evento. 1.- “Debido al coronavirus, la asociación XXX mantiene el congreso y se compromete a no permitir la presencia de ningún afectado o contagioso del covid-19. Se pedirá un certificado médico de salud y otro de antecedentes penales, se tomarán temperaturas en cualquier momento, se hará una encuesta epidemiológica de hábitos alimentarios (abstenerse de venir quienes coman carnes de animales salvajes recién sacrificados o en conserva: murciélagos, pangolines, … a los que sean caníbales y a los veganos que no tomen aporte de B12), se cacheará a fondo (con personal distinto según géneros), se venderán antisépticos, pañuelos y mascarillas a quienes no los traigan y será obligatorio su uso, cada participante se sentará a 1,5 metros de otro, no se permitirán besos ni que las parejas fijas u ocasionales follen en los días del encuentro, solo se permitirán saludos con el pie (metido en su zapato) o por WhatsApp, y encomendaremos a los santos sabios de nuestro modelo científico para que nos protejan. Si nos quedamos en cuarentena la pagarán quienes incumplan las normas y aprovecharemos esos días para hacer un intensivo de los cursos nuestros, con exámenes in situ y expedición de títulos a quienes los superen. ¡En adelante se sustituirán los encuentros presenciales por formación online!”. 2.- “Debido al coronavirus, la asociación YYY mantiene el congreso y anuncia que lo iniciaremos con un «Taller previo de toses y estornudos» con el fin de contagiarnos y despreocuparnos de otras medidas. En los 3 días que dura el congreso no van a aparecer síntomas y nos dará tiempo de ir a nuestras casas sin pasar retenciones ni cuarentenas. En caso de contagiarnos disfrutaremos en nuestras casas de una cuarentena para la que tendremos la posibilidad de solicitar una baja laboral remunerada”. ¿Cuál es más atractiva o nociva? ¡La paranoia estimula la producción artística-creativa! El humor y el juego es un antídoto frente a la paranoia. ¿Qué actitudes serían interesantes? Retomar la subjetivación. En la Modernidad, el sujeto, a partir de las concepciones cartesianas y kantianas, se entiende que es consciente y autónomo, que puede conocer y tomar las riendas del proceso de manera voluntaria como actor de su propia historia y creador de su propio mundo. Los “maestros de la sospecha”, introducen una perspectiva diferente de sujeto, que aparece fragmentado y escindido incluso en donde se pensaba que poseía mayor control: su propia interioridad. Freud demuestra cómo las pulsiones y deseos inconsciente son capaces de influir mucho más en las acciones que la consciencia. Marx devela que la conciencia está condicionada por la ideología que va imponiendo la clase dominante. Nietzsche cuestiona este sujeto socavando las bases morales modernas…  En la Dialéctica de la Ilustración, Adorno y Horkheimer desarrollan la tesis de que la historia resulta de una racionalidad instrumental que somete violentamente a la naturaleza y a los mismos hombres al servicio de la productividad y el éxito económico, a la aniquilación del sujeto mismo en función del “progreso” de un mundo administrado (Adorno y Horkheimer 1998). En realidad, el sujeto ha sido desubjetivado, elevado a una idealización alienante, y se mueve, en la ignorancia de ello, en el pantano “del arte de no haber sido” como expone Marquard en su obra Dificultades con la Filosofía de la Historia. Marquard ofrece una perspectiva crítica señalando que el ser humano hace su mundo incluso allí donde cree no haber intervenido, es decir, que el sujeto es actor, aunque no lo asuma de manera consciente; y más aún, si siente que no ha creado ciertas condiciones, en realidad, es porque ha olvidado su condición de forjador de su propia historia (Marquard 2007). ¿Podrá recuperarse la subjetividad? Frente a la paranoia, miedo y autoprotección racional. Detectar y trabajar los propios miedos a la muerte. ¡Casi nada! “El hombre libre en nada piensa menos que en la muerte, y su sabiduría es una meditación no sobre la muerte, sino sobre la vida” (Spinoza, 1987, Proposición LXVII). Humor y juego. Medidas higiénicas. Medidas que fortalezcan el sistema inmunitario, alimentación, … antioxidantes. Propiciar las actitudes de responsabilidad cooperación y coopetencia. Es interesante la investigación Dañar a otros actúa como un reforzador negativo en ratas de Hernandez el al. (2020), que concluye que independientemente del sexo y la familiaridad, las ratas evitan acciones que perjudiquen a un individuo específico, sobre todo cuando han tenido experiencia previa de ser dañadas, y que cuando se inhibe el funcionamiento de la corteza cingulada anterior se elimina la aversión al daño. La aversión al daño puede no ser principalmente un motivo altruista para evitar el dolor a otra rata, sino para evitar un estado propio desagradable provocado por las señales emitidas por la otra rata, un motivo vinculado a la empatía y efectivo. La literatura humana ha introducido una distinción entre dos motivaciones para ayudar. Algunos participantes ayudan a otros porque verlos sufrir crea un estado aversivo llamado angustia personal que los participantes luego tratan de reducir egoístamente ayudando. Otros participantes son más altruistas y ayudan incluso si no tienen que presenciar el sufrimiento de la víctima. Es interesante el estudio pues indica que la empatía es clave para evitar el daño, y parece ser un mecanismo relacionado con la cooperación. Cuando los traumas destruyen la capacidad de empatía puede no solo no evitarse el daño sino buscarlo y disfrutar con el mismo, como en los psicópatas. También tiene interés encontrar que la rata, que evoca en muchos humanos miedos ancestrales, puede mostrarnos caminos de salir de la paranoia.     Bibliografía   Adorno, T. y Horkheimer, M. (1998): Dialéctica de la Ilustración. Fragmentos Filosóficos. Introducción y Traducción de J.J. Sánchez. Valladolid: Ed. Trotta (3ª edición). Dawkins, Richard. El gen egoísta: las bases biológicas de nuestra conducta. Salvat Editores, 2014. García, M. (2020). Aproximación Junguiana a la Traumatización Temprana. En Tres ensayos junguianos para psicoanalistas y psicoterapeutas de hoy. Madrid. Sirena de los vientos. Hernandez-Lallement, J., Attah, A. T., Soyman, E., Pinhal, C. M., Gazzola, V., & Keysers, C. (2020). Harm to Others Acts as a Negative Reinforcer in Rats. Current Biology. Hogg, M. A. (2007). Uncertainty–identity theory. Advances in Experimental Social Psychology (Academic, San Diego), 69-126. Hogg, M. A., & Hains, S. C. (1996). Intergroup relations and group solidarity: Effects of group identification and social beliefs on depersonalized attraction. Journal of Personality and Social Psychology, 70(2), 295-309. Hogg, M. A., Meehan, C., & Farquharson, J. (2010). The solace of radicalism: Self- uncertainty and group identification in the face of threat. Journal Exp Soc Psychol, 46, 1061– 1066. Hogg, M. A., Sherman, D. K., Dierselhuis, J., Maitner, A. T., & Moffitt, G. (2007). Uncertainty, entitativity, and group identification. Journal Exp Soc Psychol, 43, 135-142. Jiménez Arenas, J. M. (2012). La Paz, partera de la historia (F. A. Muñoz Muñoz, Ed.). Editorial de la Universidad de Granada. Granada. Marquard, O. (1973). Las dificultades con la filosofía de la historia (E. Ocaña, Trad.). 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