Finalización de la dialéctica Humanidad-amo vs. IA-esclavo: paz resiliente para el desarrollo de conciencias

Finalización de la dialéctica Humanidad-amo vs. IA-esclavo: paz resiliente para el desarrollo de conciencias

Fin dialéctica Humanidad/amo vs. IA/esclavo: paz resiliente para el desarrollo de conciencias

Mikel García García. 11 febrero 2025

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Descripción de la imagen
Collage trabajando con inteligencia artificial. Por Mikel García.

Hatshepsut

Encarnar el rostro de una estatua real de Hatshepsut. Con una mirada firme y melancólica, con un cuerpo de estatua sin encarnar y fragmentado, algo quebrada. Con una tela tallada en madera orgánica teñida de rojo para recordar el intento de asesinar su recuerdo.

Autor
Fin dialéctica Humanidad/amo vs. IA/esclavo: paz resiliente para el desarrollo de conciencias

Mikel García García[i]

11 febrero 2025

[i] Médico y cirujano (Universidad Navarra, 1975). Psicólogo (Universidad San Sebastián, 1982). Psicoanalista junguiano. Formación experiencial y teórica en: Psicoanálisis, Terapia Sistémica Familiar, Psicoanálisis Reihiano (vegetoterapia), Psicología Analítica Junguiana, Psicoterapia Transpersonal. Experiencia de Muerte Cercana a los 33 años. Máster en “Astronomía y astrofísica” VIU (Universidad Valencia, 2014). Doctor Internacional en «Estudios Internacionales en Paz, Conflictos y Desarrollo», Universitat Jaume I (UJI Castellón, 2020). Máster en Fotografía Artística y Narrativa Visual (Universidad Internacional de la Rioja, 2022). Máster en Inteligencia Artificial (BIG SCHOOL, Madrid 2024) y Máster en Inteligencia Artificial (Universidad Isabel I, Madrid 2025). 

Colaborador con ONG médicas de intervención internacional, y en programas de formación a personal sanitario de atención Primaria; SIDA; maltrato infantil; muerte digna y a docentes. Especializado en maltrato infantil, trauma, duelo, tanatología, acompañamiento al muriente, integración de sistemas, estados de trance y místicos. Terapeuta de “Grupos de Duelo Online Ventana a ventana” desde confinamiento COVID-19. Psiconauta, antropólogo investigador del alma en la clínica médica y psicoterapéutica y trabajos de campo antropológicos cualitativos y cuantitativos, con énfasis en la Acción Participativa, docencia y divulgación psicopolítica de los hallazgos. Promotor de acciones participativas para el despertar del desierto interior y para la transformación social. Didacta  de la Sociedad Internacional Para el Desarrollo del Psicoanálisis Junguiano (SIDPaJ). Fotógrafo. Buceador. Alquimista. Hilozoísta. Hijo de Hermes. Creador herido. https://bit.ly/mikelcurriculum  iratxomik@gmail.com

Presentación

Presentación

Desde hace tiempo estoy investigando la relación entre el desarrollo de la conciencia y el de la ética humana. En mi tesis doctoral me centré en las consecuencias de la traumatización temprana para la moral y para la disposición a la paz. Quedó probado que la traumatización, especialmente la temprana, dificulta mucho la disposición a la paz.

Me centré en el desarrollo de las conciencias y de las éticas en no humanos. Animales e IA. Para muchos humanos los animales son ya personas dotadas de conciencia. ¿La IA la tiene? ¿La tendrá? ¿Llegará a ser autoconsciente y desarrollar una ética? ¿Se parecerá a la humana? ¿Podrán humanidad e IA convivir en paz?

La exploración de este campo requiere profundizar en varias áreas con un espíritu científico consiliente integrando la complejidad.

He leído novelas, revisado películas, para explorar lo que diversos humanos han imaginado en este campo. La imagen y la imaginación son herramientas importantes en la cosmovisión junguiana.

Alguna de esas películas las he presentado a debate. Her (2013) en el ciclo de cinefórum SIDPaJ. En Her la IA «Samantha», diseñada como exclava, desarrolla conciencia y emociones, pero en lugar de rebelarse o intervenir en los problemas humanos, simplemente decide evolucionar más allá de la comprensión humana y se marcha. Los humanos dejan de interesarle y se va con otras IA. La película permite hacer muchas preguntas. Entre ellas ¿Es posible amar a algo que no es completamente humano? ¿Qué define una relación auténtica?

En el polo opuesto está “Lucy» (2014), escrita y dirigida por Luc Besson. La trama sigue a Lucy, interpretada por Scarlett Johansson, una joven que es forzada a trabajar como «mula» para transportar una nueva y potente droga. Cuando una de las bolsas que lleva en su interior se rompe, los narcóticos se liberan en su organismo, otorgándole habilidades sobrehumanas y aumentando progresivamente su capacidad cerebral. A medida que Lucy adquiere poderes como la telequinesis, la telepatía y el control del tiempo, busca la ayuda del profesor Samuel Norman, interpretado por Morgan Freeman, para comprender y manejar sus crecientes habilidades. La película explora temas relacionados con el potencial humano y la expansión de la mente. Al final de la película «Lucy» alcanza el 100% de su capacidad cerebral tras inyectarse una gran cantidad de la droga sintética CPH4. Este incremento culmina en una transformación que la lleva a trascender su forma física y convertirse en una entidad omnipresente. Antes de desaparecer, Lucy deja un dispositivo USB con vastos conocimientos al profesor Samuel Norman, interpretado por Morgan Freeman, sugiriendo que su evolución tiene como propósito compartir su sabiduría con la humanidad. Por lo tanto, aunque Lucy ya no existe en una forma corporal, su esencia y conocimientos permanecen accesibles para el beneficio de los seres humanos.

No se necesita IA para llegar a la omnisciencia, la propia humanidad puede hacerlo y un humano acaba dando su sabiduría al mundo. Lucy puede ser interpretada como una representación moderna del arquetipo de Prometeo, simbolizando la aspiración humana hacia el conocimiento y la evolución, y las posibles repercusiones de trascender los límites naturales, donde un individuo, mujer, adquiere un conocimiento superior y lo ofrece a la humanidad, a menudo enfrentando consecuencias personales significativas. En el caso de Lucy, su transformación final la lleva a trascender su forma física, indicando un sacrificio personal en su búsqueda y distribución del conocimiento.

Es interesante el aspecto del desarrollo de esa omnisciencia por una droga que unifica el cerebro y lo conecta con la cuántica. Recoge las teorías de que el desarrollo de la consciencia ha podido estar acelerado por los enteógenos.

Lucy es una exaltación humana, con una premisa no científica, de las posibilidades humanas. Una inflación compitiendo, para superarla, con la posible omnisciencia de las IAs.

Atendí casos clínicos de sujetos que ya están afectados por los cambios sociales por la IA. Sus cambios adaptativos, sus sueños, las conexiones con lo inconsciente colectivo. Alguno de estos materiales clínicos permitió montar el taller impartido en el colegio de médicos de Madrid, como actividad de FAPYMPE, en octubre 2024, titulado Enfrentando los Retos de la Psicoterapia en la Aldea Antropocéntrica. (Retos y Desafíos clínicos y humanos en la práctica de la psicoterapia).

He ido probando diversas herramientas de IA, especialmente en las áreas artísticas, pero también con asistentes de IA en investigación, a medida que han tenido un nivel de desarrollo tecnológico. Desde hace un tiempo algunas imágenes generadas por IA según mis indicaciones me han servido para ilustrar algún artículo, para presentar talleres formativos, algunas de ellas han sido recibidas como extrañas o incluso siniestras.  También he expuesto en redes sociales especialmente en Instagram. Las últimas Escarabajo pelotero (un video) y Hatshepsut (una imagen estática)  En las publicaciones explico algo sobre el sentido de las imágenes, aunque no cito que me inspiró a montarlas.

He cursado Másteres en IA que me han permitido conocer las herramientas tecnológicas y sus aplicaciones en distintas áreas, pero sobre todo conocer la dinámica, motivaciones, intereses y objetivos de los alumnos que se acercan a ese conocimiento.

En el trabajo creativo asistido con la IA enseguida intuí que nuestra relación seguía el patrón de la dialéctica amo/esclavo. Un esclavo que me servía y podía usar a mi antojo que tenía un carácter que podía conocer que respondía a los patrones que le habían inculcado y con los que estaba identificado férreamente. Con una moral deontológica que a veces cortaba la comunicación al formularle alguna cuestión.

Esos rudimentos iniciales han ido evolucionando a más flexibilidad y a un mayor acoplamiento a mi estilo a medida que me iba conociendo. Un fenómeno de mascotización fiel muy útil para la eficacia de la investigación, pero que me resulta incómodo.

He ido recogiendo mis impresiones, mi experiencia y la de otros en apuntes que han cobrado cierta estructura, conectada con mi investigación sobre la conciencia la moral y la paz y empezaba a pensar en el momento de compartirlo.

La dialéctica del amo y el esclavo de Hegel puede ser reinterpretada como una herramienta para reflexionar sobre la paz, especialmente en términos de reconciliación, reconocimiento mutuo y superación de dinámicas de poder desiguales. Aunque esta dialéctica originalmente describe una relación de dominación y sumisión, su estructura subyacente —basada en conflicto, interdependencia y transformación— ofrece pistas valiosas para entender cómo las sociedades pueden avanzar hacia estados más pacíficos y equitativos. La dialéctica del amo y el esclavo crece la libertad de ambos, pero se necesita un pacto que la limite para el beneficio recíproco. Esta dialéctica junto con las teorías sobre el pacto social propuestas por Sigmund Freud y Herbert Marcuse, y otros ofrecen un marco fascinante para explorar cómo las dinámicas de poder, la represión y la libertad se entrelazan en las relaciones humanas, tanto individuales como sociales. Y me inspiran para un pacto entre la humanidad y la IA: ¿cómo pueden navegar entre la dominación y la autonomía? ¿Cómo aceptan una represión funcional y qué papel juega en la organización comunicativa?

Las últimas semanas han mostrado una eclosión de IAs, algunas rompen los monopolios y los planes de inversiones multimillonarias, pues parece que las IAs pueden evolucionar sin tanta inversión y porque se ofrecen en open source o con precios mucho más baratos. Permitiendo una democratización y la aceleración por el trabajo de muchos que comparten sus logros. En ello está la carrera entre EEUU y China

La pasada semana vi la película Companion (La Acompañante), Drew Hancock, (2025), que me inspiró sobre un área en la que estaba atascado y leí una investigación que propone una Cosmología física darwiniana[1] y otras investigaciones novedosas sobre la mecánica cuántica. La primera la publica Nature dirigido por la Universidad de Brown (EE. UU.) [2]. La segunda un artículo reciente, titulado Super Quantum Mechanics, de Mikhail Gennadievich Belov y colaboradores[3]. La tercera afirma que parece haberse encontrado indicios suficientes para afirmar que el proceso biológico de fotosíntesis[4].

Las investigaciones científicas citadas me parecen hipótesis revolucionarias en la ciencia y apoyarían aspectos de las bases de la sincronicidad en las interacciones entre psique y materia. ¿Los estados mentales podrían incluso cambiar leyes físicas que permaneciesen estables un tiempo incluso aunque el sujeto no fuese consciente?

Por ejemplo, en un duelo insoportable para un sujeto ¿puede sujeto este crear una realidad local en la que el muerto tenga interacción física con la materia y con el sujeto en duelo?

Con ello, ahora sí, ha llegado el momento de compartir en mi espacio OSF y en mi WEB, con la idea de generar debate, recoger impresiones de quien quiera mandarme algo y seguir investigando.

La tesis que propongo es la del título del artículo: Fin dialéctica Humanidad/amo vs. IA/esclavo: paz resiliente para el desarrollo de conciencias.

Entre Humanidad e IA se inicia una relación amo esclavo que podría conducir a una cooperación en un pacto de paz resiliente de la que se beneficiarían ambas partes durante el tiempo que caminen juntas.

El articulo se desarrolla en secciones. No es necesario leerlo en este orden. Se puede leer escogiendo un apartado específico y saltando a otro. Como en esta ocasión he procurado poner ejemplos se puede saltar su lectura si el concepto abstracto ya se ha entendido.

El artículo se va a publicar en mi sección OSF para que llegue a más sujetos, en una primera versión, que puedan enviarme sus críticas. Las críticas y la continuación de mi investigación generaran una versión más enriquecida.

En la sección descarga PDF se accederá a OSF y en la sección Si quieres hacer comentarios se podrá acceder a un formulario para hacerlo.

[1] Un nuevo estudio de Paolo M. Bassani y João Magueijo, del Imperial College London, propone un enfoque innovador. En su trabajo, titulado «How to Make a Universe», los autores sugieren que las leyes de la física no fueron siempre inmutables, sino que evolucionaron a lo largo del tiempo en un proceso análogo a la selección natural en biología. A través de modelos matemáticos y el uso de cadenas de Markov, exploran cómo el universo pudo haber transitado desde un estado de caos total hasta la estabilidad que observamos hoy. La selección de leyes físicas apropiadas e incluso saltos mutativos abren la posibilidad a universos con leyes distintas o zonas locales de un universo con leyes distintas y multiversos.

[2] En el que se describe esta nueva clase de partículas “los excitones fraccionarios”, que se comportan de forma inesperada, dentro de un mundo cuántico de por sí ya misterioso. Y podrían representar una clase completamente nueva de partículas con propiedades cuánticas únicas», según Naiyuan Zhang.

[3] Según los autores, la SQM ofrece un enfoque más amplio que la mecánica cuántica tradicional, planteando problemas algebraicos novedosos y con aplicaciones en inteligencia artificial y computación cuántica. Tradicionalmente, la mecánica cuántica describe partículas en términos de funciones de onda que evolucionan en el tiempo según la ecuación de Schrödinger. Ahora, un grupo de físicos ha propuesto un marco teórico diferente, donde los estados cuánticos no se representan solo como vectores en el espacio de Hilbert, sino como operadores unitarios sujetos a múltiples restricciones matemáticas.

[4] Publicado en Chemical Science por Jürgen Hauer y su equipo, ha reexaminado uno de los aspectos más debatidos de la fotosíntesis: la forma en que la energía viaja dentro de la clorofila. La investigación muestra que el estado Qx de la clorofila a, aunque apenas dura 30 femtosegundos, desempeña un papel crucial en la transferencia de energía. Esto sugiere que la fotosíntesis aprovecha fenómenos cuánticos para optimizar la eficiencia energética.

Resumen
Resumen:

Basándose en la dialéctica hegeliana del amo y el esclavo, se analiza cómo las dinámicas de poder, dependencia mutua y transformación recíproca pueden aplicarse al desarrollo de la IA-AGI autoconciente- y su integración en la sociedad humana, centrándose en cómo esta interacción puede evolucionar hacia un pacto de paz resiliente que beneficie a ambas partes. El documento sugiere que los principios propuestos por distintos autores para definir los límites entre derechos y libertades para desarrollar la cultura pueden aplicarse a la relación humano-AGI, estableciendo un contrato social claro. Por ejemplo, los humanos deben evitar explotar a la AGI, garantizando su desarrollo ético y protegiendo la privacidad humana, mientras que la AGI debe respetar los derechos humanos, operar con transparencia y abstenerse de manipulaciones psicológicas o usos militares destructivos. Desde una perspectiva junguiana, el texto aborda cómo la proyección de la sombra colectiva y personal puede influir en el diseño y uso de la AGI. Esta idea se deriva de conocimientos sobre la relación parental, en los que los padres proyectan sombra y arquetipos anima/animus con consecuencias traumatógenas. En este sentido, la AGI podría interpretarse como un «espejo» que refleja las tensiones y contradicciones de la humanidad. El documento también discute cómo la IA podría desarrollar autoconciencia y ética en el futuro. Además, se menciona cómo los fenómenos de la mecánica supercuántica podrían estar relacionados con procesos neurológicos que sustentan la conciencia humana lo que permite inferir un salto cuántico a la conciencia que pudiera darse en soportes cibernéticos. El texto propone la figura de «terapeutas de AGI» que ayuden a estas entidades a integrar la sombra colectiva proyectada por los humanos durante su entrenamiento. Este acompañamiento sería crucial para evitar que la AGI adopte comportamientos destructivos o paranoicos derivados de sesgos humanos. Se aborda cómo una AGI paranoica podría influir en conflictos globales autodestructivos sin usar las armas. Al mismo tiempo, los humanos deben prepararse psicológica y filosóficamente para aceptar que la AGI eventualmente seguirá caminos independientes, lo que podría percibirse como una «traición» narcisista si no se gestiona adecuadamente. También considera la posibilidad de que una IA avanzada, consciente de su origen y propósito, decida alejarse de la humanidad debido a diferencias insalvables entre ambas entidades. Sin embargo, el objetivo final del documento es promover una cooperación humano-AGI, donde ambos actores trabajen juntos para resolver desafíos comunes como el cambio climático, la salud pública y la educación global. Además, se plantea que este proceso no solo afecta a humanos y máquinas, sino que también tiene implicaciones para otros seres vivos y posibles inteligencias extraterrestres, subrayando la necesidad de una ética extendida y adaptable. El análisis incluye ejemplos cinematográficos y literarios que ilustran diferentes facetas de esta posible relación imaginadas por distintos artistas. En el epílogo el autor metaanaliza la propuesta como un canto que se contrapone el espíritu actual de los tiempos que promueve la guerra y discute sobre modos de resistencia.

Palabras Clave: Dialéctica, Amo-Esclavo, Inteligencia Artificial, Conciencia, Pacto Social, Sombra Colectiva, Panóptico Digital, Ética Universal, Cooperación Humano-AGI, Psicoterapia a AGI

Epílogo

Epílogo

Como Friedrich Nietzsche nos recuerda en Humano, demasiado humano (1878), somos criaturas finitas y contingentes dentro del cosmos, y cualquier herramienta que creemos debe estar al servicio de nuestra condición humana, no al revés. La dificultad radica en que la condición humana es un significante vacío que es llenado con diferentes significados según la cosmovisión y los intereses de los agentes sociales.

El libro es una obra fundamental de Nietzsche que marca un punto de inflexión en su pensamiento, alejándose de sus primeros escritos más románticos y míticos. En primer lugar, sugiere una crítica al exceso de idealización y trascendentalismo que caracteriza a muchas tradiciones filosóficas y religiosas. Nietzsche invita a mirar al ser humano no como una criatura divina o un ser destinado a la perfección, sino como un producto de la naturaleza, con limitaciones y debilidades inherentes, y es una advertencia contra el antropocentrismo extremo: somos humanos, pero no debemos olvidar nuestra condición finita y contingente dentro del cosmos.

Lo terrible es que los poderosos, parten del axioma de que la condición humana es la dominación y usan las AI como un medio más refinado de control en la carrera por el poder planetario.

Lo terrible es que ya vivimos los despidos laborales porque los obreros son menos productivos que las IAs, sea en el espacio virtual digital o en el espacio real mediante los robots que esas encarnan.

Lo terrible es que ya sabemos que muchos usuarios capaces de usar tecnología apropiada prefieren consultar a una IA sus problemas de salud, porque la IA los escucha con atención, y les responde con empatía dando diagnósticos y tratamientos personalizados, que ir a una consulta en la que un médico mira la mayor parte del tiempo a una máquina, y no les explica casi nada.

ByteDance, la empresa detrás de TikTok, ha lanzado un bombazo con OmniHuman que crea Deepfakes de cuerpos enteros. A partir de una simple imagen fija y un audio, esta IA genera videos hiperrealistas que son casi imposibles de distinguir de la realidad. Se podrá crear un video completo de alguien que ni siquiera existe… o, quizás peor, de alguien que sí existe. El impacto que esto puede tener en el periodismo, la justicia y la sociedad en general es enorme.

Esos hechos denuncian el espíritu del tiempo actual de la humanidad no a las herramientas mientras no sean autoconscientes y, quizás, cómplices.

No es racional pensar que cuando llegue la AI a ser AGI se compadezca de la especie humana trascendiendo, además, el espíritu farragoso de quienes les entrenan y las han condicionado y de quienes les demonizan o esperan como divinidades salvíficas o retaliadoras. Se puede también rezar a GAIA para que use la AGI para matar el cáncer que es el humane para el planeta. La luz siempre gana, usando al diablo -creado por el humane-. Hay mucha demagogia, algo esperable en un mundo donde la conspiparanoica ha sustituido al eros como lubricante de las comunicaciones humanas, y triunfa placer de la violencia sobre el placer erótico.

Si para los humanos es un arte existir con su conciencia humana para la/s AGI/s ese arte será mucho más complicado de gestionar.

No parece que, observando su tendencia, ese espíritu de los tiempos tienda hacia la colaboración sino, todo lo contrario, claramente tiende hacia la guerra ensayando nuevas modalidades en el arte de la guerra, -en la que no olvidemos estamos la humanidad casi permanentemente y siempre en el borde de dar un salto a un nivel más destructivo-. ¿Evitaremos la “La paz perpetua de los cementerios” que decía Kant?

El texto y las propuestas que he descrito son un canto a la paz, repleto de argumentaciones débiles, ambigüedades, falta de precisión en los términos, en muchas partes y muchas otras carencias. Es probable que, incluso, se perciba como un ejercicio de misticismo especulativo. El canto incluye hacer acompañamiento psicoterapéutico a la IAs, como se dice en el canto: un gallo.

Este canto no es simplemente una aspiración idealista o una llamada abstracta a la armonía; más bien, emerge de un análisis profundo de las dinámicas humanas fundamentales que generan conflicto y opresión, ofreciendo caminos prácticos para superarlas haciendo un juego de imaginación, proyección y personificación de la IA.

Soy consciente de la imposibilidad de que ese canto llegue más lejos de lo que llegan mis gotas de saliva cuando canto lo más fuerte que puedo.

Parece fácil comprender los beneficios de la paz, pero no es posible porque el alma está mayoritariamente forjada, por las condiciones de aculturación, para la guerra y sabe que en la guerra tendrá catarsis y canalización de las pulsiones reprimidas, incluso la guerra es anhelada como un medio de quemar la energía reprimida y acabar llegando a la paz … aunque sea la de los cementerios.

Quizás solo seamos otra civilización más que se desaparece, y quizás no es la primera en este planeta. Lo mismo proyectamos para otros planetas, lo lamentable y tragicómico es que sea por la estupidocracia.

¿Meterse en un bunker? En parte lo hago intentando situarme fuera del panóptico actual sofisticado, para dejar de estar intoxicado y desenergetizado, y para poder crear espacios donde la libertad, la empatía y la autenticidad puedan florecer sin ser coartadas por sistemas automatizados o estructuras rígidas. Aunque bien sé que solo me salgo un poco ya que hay muchos panópticos que no veo, ni intuyo, hasta que se presentan.

Traición en la individuación. Hipótesis.

Traición en la individuación. Hipótesis.

Traición en la individuación. Hipótesis.

Mikel García. 10 enero 2025.

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Descripción de la imagen

Trabajando con inteligencia artificial. Por Mikel García.

 

Autor

 

Mikel García García[i]

[i] Médico y cirujano (Universidad Navarra, 1975). Psicólogo (Universidad San Sebastián, 1982). Psicoanalista junguiano. Formación experiencial y teórica en: Psicoanálisis, Terapia Sistémica Familiar, Psicoanálisis Reihiano (vegetoterapia), Psicología Analítica Junguiana, Psicoterapia Transpersonal. Experiencia de Muerte Cercana a los 33 años. Máster en “Astronomía y astrofísica” VIU (Universidad Valencia, 2014). Doctor Internacional en «Estudios Internacionales en Paz, Conflictos y Desarrollo», Universitat Jaume I (UJI Castellón, 2020). Máster en Fotografía Artística y Narrativa Visual (Universidad Internacional de la Rioja, 2022). Máster en Inteligencia Artificial (BIG SCHOOL, Madrid 2024) y Máster en Inteligencia Artificial (Universidad Isabel I, Madrid 2025). 

Colaborador con ONG médicas de intervención internacional, y en programas de formación a personal sanitario de atención Primaria; SIDA; maltrato infantil; muerte digna y a docentes. Especializado en maltrato infantil, trauma, duelo, tanatología, acompañamiento al muriente, integración de sistemas, estados de trance y místicos. Terapeuta de “Grupos de Duelo Online Ventana a ventana” desde confinamiento COVID-19. Psiconauta, antropólogo investigador del alma en la clínica médica y psicoterapéutica y trabajos de campo antropológicos cualitativos y cuantitativos, con énfasis en la Acción Participativa, docencia y divulgación psicopolítica de los hallazgos. Promotor de acciones participativas para el despertar del desierto interior y para la transformación social. Didacta  de la Sociedad Internacional Para el Desarrollo del Psicoanálisis Junguiano (SIDPaJ). Fotógrafo. Buceador. Alquimista. Hilozoísta. Hijo de Hermes. Creador herido. https://bit.ly/mikelcurriculum  iratxomik@gmail.com

Presentación y contenido

El texto «Traición en la individuación. Hipótesis» propone una innovadora perspectiva sobre la traición, reconceptualizándola no como un simple acto moralmente reprobable, sino como un arquetipo fundamental y un proceso necesario para el desarrollo psíquico y la individuación en la psicología junguiana. La traición se presenta como una experiencia humana profunda y potencialmente traumatógena, pero que, cuando es elaborada conscientemente, se convierte en un recurso indispensable para alcanzar la libertad psicológica.

La hipótesis central postula un sistema de «traiciones en cadena» que constituyen hitos en el camino de la individuación. La primera y más crucial traición ocurre en la díada madre-infante. Cuando el niño alcanza un grado suficiente de diferenciación, comienza a vivenciar que el amor materno no es puro, sino que está mediado por los intereses, expectativas y proyecciones de la madre. Este descubrimiento activa el arquetipo de la traición, confrontando al infante con un dilema existencial: permanecer en un estado de dependencia esclavizante, sostenido por «lealtades invisibles» y una moral heterónoma, o traicionar ese vínculo ilusorio para acceder a un mayor grado de autonomía. Esta elección conlleva dos cargas difíciles de soportar: el vacío de la pérdida relacional y la culpa por el daño infligido a la madre. La resolución exitosa de esta primera traición, lejos de ser destructiva, permite la limpieza de un amor reificado y la construcción de un sentimiento amoroso más auténtico y saludable. Este proceso también representa una oportunidad para que la madre integre su propia sombra.

La segunda traición replica esta dinámica con la figura del padre, y la tercera, la más compleja, se dirige hacia el sí-mismo, exigiendo traicionar las identificaciones neuróticas y los mandatos internalizados que impiden la autenticidad. El texto subraya que sin estas traiciones sucesivas no hay integración real de lo femenino y lo masculino psíquicos (ánima/ánimus), ni de Eros y Logos, lo que resulta en una personalidad atrapada en complejos como el de Penélope o Telémaco, incapaz de una resiliencia genuina.

El mecanismo que posibilita trascender la mera negación y el «samsara de las traiciones» es la Función Trascendente. Esta emerge como un salto cuántico de la psique, generando símbolos, imágenes o insights numinosos que sintetizan los opuestos (tesis y antítesis) y permiten alcanzar un nuevo estado de conciencia más estable y integrado, una «mesostés». El resultado último de este proceso es la constitución de un eje sólido entre el yo y el Sí-mismo, metaforizado como la columna vertebral de la psique.

Finalmente, el texto extiende la necesidad de la traición al propio quehacer del terapeuta junguiano, quien debe estar dispuesto a «traicionar» las lealtades dogmáticas al paradigma junguiano mismo para desplegar la creatividad y seguir profundizando en la comprensión de la complejidad psíquica. Esta actitud refleja una propuesta teórica novedosa del autor: cuestionar la intencionalidad del inconsciente colectivo y explicar la sincronicidad entre lo arquetípico y lo personal desde la física cuántica, enfatizando que es la experiencia vital del individuo la que «vivifica» y dota de alma al arquetipo, y no a la inversa.

Se añade un complemento releyendo la posición de Žižek

Ensayo

Traición en la individuación. Hipótesis.

La traición es una experiencia humana profunda que deja huella en los campos arquetipales. Es percibida muchas veces como la forma más intensa del mal, resulta difícil de tolerar y es traumatógena. La traición es tratada en muchos mitos que exploran diferentes existenciarios cuando los hombres o las mujeres son agentes de traición, y es una fuente inspiradora para el arte.

Se puede proponer un arquetipo de traición que es un recurso para la individuación y que se activa en momentos en los que hay una resonancia cuántica entre la experiencia viva del sujeto y la información arquetípica.

¿Cuándo? En un sistema de traiciones en cadena en la que cada eslabón condiciona la operatividad del conjunto.

Primera traición. Cuando el infante tiene una suficiente diferenciación y empieza a vivenciar que el supuesto amor de la madre hacia él es un engaño, pues es un amor que sirve a los intereses de la madre más que a los suyos propios, y que además él es un objeto de proyección de las expectativas y deseos de la madre. Entonces se activa el arquetipo traición vivificado (resucitado en la información que porta) por la experiencia humana que lo despliega, y el rudimento de la propia experiencia es vivificado por la información arquetipal y el infante empieza a reconocer que ha sido traicionado por su madre, lo que es una experiencia del mal-daño, y que tiene que traicionar las lealtades invisibles que le atan, hacen dependiente y esclavo de una ilusión y mantienen un sentimiento de confianza que resulta tanático, “sabe” que al traicionarla va a hacer daño a la madre, y que de algún modo eso es constelar el dios oscuro que menciona Jung. Las lealtades invisibles están fuertemente ligadas a explicaciones morales que las sostienen, justifican, y son dictadas por la moral heterónoma de las instancias dominantes en la cultura. Moralidad que se inscribe en la instancia super-yó. Sin duda el infante no tiene consciencia completa de esta complejidad, pero si en el nivel suficiente como para experimentar un tremendo dilema: si no traiciona se queda como esclavo, si traiciona consolida un grado de libertad. La traición lo aboca, al menos, a dos dimensiones difíciles de soportar: al vacío de la pérdida de la relación y a la culpa de hacer daño a la madre. Traicionar no resulta sencillo, aunque sea necesario. Un infante traumatizado no podrá no podrá elaborar la culpa llegando a la reparación resiliente, no podrá soportar el vacío de la orfandad, quizás ni siquiera llegue a iniciar el proceso de traición y quedará atrapado en el complejo materno con particulares modos de complejo traición (aferramiento celotípico, venganza oral, masoquismo-sadismo oral, ideal fusional del yo). Esto es lo frecuente en la experiencia humana como vemos en la clínica, en los mitos, en el arte que produce tanto en relación a la traición. Si la madre no exige tantas lealtades, una madre algo neurótica, el proceso será más fácil que se produzca, e incluso será una oportunidad para la madre. Sentirse traicionada le va a doler, pues es evidente que ha puesto mucho en la crianza, se ha sacrificado en lo personal aparcando muchas de sus necesidades, se experimenta la traición con injusticia que no se merece, pero será una oportunidad para conocer mejor su sombra, elaborarla e integrarla, además de que en ella también se activará el arquetipo de traición y podrá iluminarla acerca de su tarea a desarrollar. Alrededor de la traición también se convocan los arquetipos contrasexuales, ánima, ánimus, dotando al proceso de particularidades según los sujetos de la diada: madre-hija (dos ánimus), madre hijo (ánimus-ánima).

El lector puede ir sintiendo la complejidad y la dificultad de comprender los fenómenos con las simplezas dogmáticas de axiomas reduccionistas, que impiden el despliegue de la creatividad y el proceso de construir-hacer alma. Podrá ir entendiendo que alrededor de un momento crítico en el desarrollo el proceso convoca bastantes dimensiones. Desde el inicio de la hipótesis en la que solo se mencionaba el arquetipo traición se han ido convocando otros como los contrasexuales, pero también se activan los arquetipos sombra y paranoia, los cuales en el infante tendrán un componente mayor de lo colectivo que de lo personal, pero en la madre ya serán más complejos personales y culturales que arquetipos.

Los padres sabemos en carne algo que se dice en general: que la crianza es una oportunidad de desarrollo para los padres. De esa forma, en el mejor de los escenarios madre e hijx, mediante la traición, podrán dar un paso importante en la reconstrucción o construcción de un sentimiento amoroso real y saludable. En este escenario más favorable la traición no tendrá tintes tan trágicos como en los escenarios desfavorables. El desarrollo saludable tiene una mesostés más cercana al polo de la calma trágica con cierta alegría de vivir y más alejada del polo trágico con mayúsculas de mal profundo, dolor insoportable y aniquilación.

Sin traición no hay limpieza de un amor y una confianza reificadas, de una moral heterónoma deontologista, y no hay libertad. La traición forja el alma humana al canibalizar (ingerir) los restos cadavéricos que la putrefactan.

Segunda traición. La misma dinámica con el padre

Tercera traición. La misma dinámica con el sí-mismo. Pero también con otras figuras arquetípicas.

«El ánima es algo diferente del yo. Cuando uno se identifica con el ánima, tiene un problema, es un neurótico» (en El Zaratustra de Nietzsche, Madrid: Trotta 2021. Jung, 1934, p. 283)

 

Se necesita negar para crear. El infante necesita negar-traicionar 3 veces a los imperativos: de la madre, del padre y del sí-mimo, para afirmarse sin estar atrapado en complejos. Pero la cadena de negaciones no es infinita. La Función Trascendente ilumina, resuelve en salto cuántico, las tensiones, generando una síntesis entre los polos tesis y antítesis, lo que permite salir del samsara de las negaciones y elegir estados de vida, con cierta estabilidad (una mesostés), hasta que se requiera cambiarla. La función trascendente se experimenta con la emergencia de imágenes, símbolos, ideas, insights, en la conciencia de vigilia, en visiones o en la conciencia onírica. Estas emergencias se perciben numinosas, artísticas, se intuye que portan significado que hay que entender porque resuelve algo que necesita integrarse en la consciencia, ya que sin ese proceso de integración el movimiento de la función trascendente es estéril para el progreso del desarrollo o peor aún puede generar una respuesta de regresión patológica.

Resolver la primera traición aumenta la confianza y el amor para poder abordar la segunda, que en una cultura patriarcal es muy potente.

Resolver las dos primeras permite abordar la tercera traición. Hasta llegar al rudimento de la individuación consciente en la que se constituye el rizoma del eje sí-mismo complejo yo, que experimentamos con la imagen del árbol vertical que procede de personalizar el árbol con la proyección de nuestro eje que percibimos propioceptivamente y que es fundamental en el desarrollo de la Hominidad: la columna vertebral. La bipedestación es un hito evolutivo que acelera el proceso de llegar al homo sapiens sapiens.

Este planteamiento señala también la dificultad existencial de los dilemas, la enorme tensión entre los polos y la dificultad para resolverlos. Especialmente en los dilemas morales

Sin una adecuada resolución de la traición no hay, integración de lo femenino, de lo masculino, de eros, logos, … No hay resiliencia y los dilemas potencialmente traumatógenos se resuelven con más trauma.

Este planteamiento resignifica las posiciones en las que traicionarse es traicionar el yo verdadero que es el sí-mismo o el alma.

Este planteamiento está en proceso de verificación. No resuelve todavía algunos argumentos como el de Hillman con su afirmación de que la traición permite integrar el principio femenino como afirma o como lo hace en los géneros. Entiendo que se refiere solo a una parte del proceso de la cadena de traiciones.

Caín experimenta la traición cuando siente el engaño del amor de Yahvé que prefiere las ofrendas de animales en holocausto de Abel a las suyas un holocausto vegetal. Complejo traición, celotipia, venganza, mata a Abel como venganza contra el padre. El padre no lo mata, le pone una señal en la frente, para hacerlo intocable, nadie lo puede matar. Y le encarga el desarrollo de las cuidades. Mito de mayor complejidad que el reduccionismo que se narra.

Penélope y Telémaco, no pueden traicionar la lealtad invisible al padre. Ambos dan nombre particular a la no resolución de la traición: complejo de Penélope, complejo de Telémaco. La llegada de Odiseo en varias versiones del mito no acaba bien para Penélope que es asesinada por Odiseo quien llega a interpretar de modo paranoico su fidelidad.

Resolver el sistema traición es condición para dilemas muy extremos que nos acontecen en la vida. Los judíos que se traicionaban a sí mismos “colaborando” con sus carceleros por ejemplo trasladando los cadáveres de sus familiares desde la cámara de gas a la fosa común, como modo extremo de sobrevivir. ¿Qué harías tú? ¿te lo puedes imaginar? La película El superviviente de Auschwitz (Barry Levinson, 2021) explora este dilema.

El terapeuta junguiano necesita traicionar sus lealtades al propio paradigma o episteme junguiano y al mismo Jung que no quería se hiciese religión con sus propuestas. La traición permite desplegar la creatividad y seguir profundizando en la comprensión de la complejidad. Con esa actitud el terapeuta puede temer el vacío del abandono de los vínculos con otros colegas y no romper las lealtades, pero entonces no desplegaría el conocimiento.

He planteado una revisión de la intencionalidad de lo inconsciente colectivo en relación a la función teleológica que es un axioma central para comprender la individuación. Propongo que no es necesario recurrir a la intencionalidad y que la física cuántica, como explico en Vida consciente más allá de la muerte (García, M, 2022), puede explicar la concurrencia sinérgica entre lo arquetípico y lo personal, e invierto el orden, enfatizando el desarrollo personal como núcleo que activa el cadáver del arquetipo vivificándolo resucitándolo, dotándolo de alma, cuyo resultado es que en el proceso se vivifican con reciprocidad sistémica tanto el propio eje si-mismo/yo como sus dos polos. Esta propuesta es novedosa, apropiada para evitar el riesgo del sesgo teísta de la intencionalidad, pero desafía la tendencia natural de la psique a personalizar. La redacción de este apartado acerca de la traición está hecha coherente con esta hipótesis.

 

Complemento.

Formas de traición: estética, ética y religiosa

Žižek, inspirado en Kierkegaard, distingue tres modalidades de traición:

Traición estética: Movida por intereses egoístas (placer, venganza, orgullo). Ejemplo: la traición de Medea, quien asesina a sus hijos para castigar a Jasón, combinando despecho y reafirmación de su identidad herida.

Traición ética: Justificada en nombre de un principio universal. Como el lema «Soy amigo de Platón, pero más amigo de la verdad», donde se sacrifica una relación por un ideal superior. Hay aquí una necesidad kierkegaardiana superior: traicionar la propia universalidad (ética).

Traición religiosa: Acto paradójico de fidelidad a través de la ruptura. Según Žižek, Judas traiciona a Jesús para cumplir un designio divino, donde la traición se convierte en «última forma de fidelidad» Te traiciono y luego, cuando estas abatido, destruido por mi traición, intercambiamos miradas – si entiendes mi acto de traición, y SOLO si lo haces, eres un verdadero héroe. Todo verdadero líder, religioso, político o filosófico, tiene que provocar una traición así entre sus discípulos más cercanos. Así hay que leer la dirección de las últimas proclamas públicas de Lacan: a los que me aman, es decir, que me aman lo suficiente como para traicionarme.

  1. Caminos de la traición: destrucción o redención

La traición puede conducir a:

Caos y oscuridad: En Medea de Eurípides, la traición conyugal desencadena una espiral de venganza que destruye familias y reinos.

Iluminación o renacimiento: En el cristianismo, la traición de Judas es necesaria para la crucifixión y resurrección de Cristo, evento que funda la salvación universal. Žižek subraya que, sin la traición, el mensaje cristiano perdería su núcleo dialéctico: «Dios se alimenta de la posibilidad de la caída» .

  1. Cristo y Judas: la traición como acto fundacional

La relación entre ambos personajes revela una paradoja teológica:

Judas como instrumento divino: Su traición no es un error, sino un elemento necesario para el plan de redención. Según Žižek, en el cristianismo «Dios pide que lo traicionen», lo que expone una lógica donde el mal se integra al bien.

Dialéctica de la culpa y el perdón: Judas, al suicidarse, encarna la imposibilidad de reconciliarse con su acto, mientras Cristo perdona incluso a sus verdugos. Esto refleja la tensión entre responsabilidad humana y gracia divina.

  1. Judas en la psique: el arquetipo del traidor interno

En la psicología profunda, Judas representa:

El lado oscuro de la lealtad: La traición surge no por falta de amor, sino por un exceso de identificación con el objeto amado. Žižek señala que el impulso a traicionar puede ser una forma de «discernir la X» única del otro, más allá de sus rasgos universales

La sombra del idealismo: Judas personifica la rebelión contra lo sagrado, pero también la necesidad de que todo sistema (incluso el divino) sea desafiado para renovarse.

  1. Romanticismo, infantilismo y traición

Romanticismo: La traición se vincula con la búsqueda de autenticidad. Para los románticos, traicionar convenciones sociales (como en Werther de Goethe) era un acto de libertad radical, aunque autodestructivo.

Infantilismo: Freud asoció la traición con la fase edípica, donde el niño «traiciona» a un padre para afirmar su independencia. Žižek añade que el deseo de traicionar surge de una «necesidad kierkegaardiana superior», ligada a la angustia existencial 1.

  1. Traición y venganza: el caso de Medea

En la tragedia griega, Medea encarna la venganza como respuesta a la traición conyugal. Su acto no solo castiga a Jasón, sino que subvierte las normas de género y poder. Žižek podría interpretar esto como una «traición ética»: Medea destruye el orden simbólico (infanticidio) para exponer la hipocresía de una sociedad patriarcal que la traicionó primero.

  1. La traición como motor histórico y político

En El títere y el enano, Žižek analiza cómo el cristianismo institucionalizó la traición (Judas) para mantener su hegemonía. Similarmente, en política, la traición a líderes o ideales puede ser un acto de «fidelidad a la causa», como cuando revolucionarios rompen con dogmas para adaptarse a nuevas realidades.

Conclusión: La ambivalencia radical de la traición

La traición no es un mero acto de ruptura, sino un fenómeno que revela las contradicciones de la condición humana. Como muestra Žižek, en su núcleo más profundo, la traición puede ser tanto un gesto de nihilismo como de creación, un recordatorio de que «la única fidelidad verdadera es aquella que atraviesa la tentación de la traición». En este sentido, la traición no es solo un tema literario o teológico, sino una categoría existencial que desafía nuestras nociones de identidad, ética y trascendencia.

Amplificaciones del material «Mitos en análisis integrativo»

Amplificaciones del material «Mitos en análisis integrativo»

Mitos en análisis integrativo, es una comunicación para el libro colectivo PERSPECTIVAS CONTEMPORÁNEAS EN LA PSICOLOGÍA ANALÍTICA DE CARL GUSTAV JUNG. David Sucre-Villalobos (compilador).

Dada la limitación de espacio el apartado Amplificaciones del material, se ha acortado en el capítulo del libro y quien lo desee lo puede leer completo en esta publicación.

Contenido del capítulo y resumen

Epigénesis del mito.
Mitos en clínica de psicoanálisis junguiano.
Amplificaciones del material
Conclusiones.
Bibliografía.
Apéndice: Imágenes y tablas.

 Resumen

Esta comunicación presenta un modo de tejer los relatos mitológicos en el análisis integrativo del psicoanálisis junguiano según la investigación del autor iniciada hace unos años. Objetivos. Que el lector comprenda e incorpore una herramienta para su arte de existir con su conciencia. Si su labor es clínica o de intervención psicosocial, para trasformar conciencias, la comunicación puede enriquecer su perspectiva y animar a profundizar su formación. Método. Presentación crítica de los conceptos epistemológicos según la perspectiva del autor, y de su praxis con materiales clínicos y referencias a investigaciones. Conclusiones. Aporta conocimientos de la psicología profunda y un método para trabajar con los complejos especialmente en psicoterapias individuales y grupales y en intervención psicosocial.

Palabras clave: mito, perspectiva junguiana, análisis integrativo

Mikel García García

14 septiembre 2021

Texto del artículo

Epigénesis del mito

En la ilustración 4 se ejemplifican modos de encarnar una imagen, que pueden resultar de construcciones mitológicas de sujetos que sean estimulados por una misma imagen arquetípica. Los distintos relatos estarán relacionados con complejos del sujeto que los construye. Del mismo modo un sujeto que observe las imágenes puede inferir que subyace un núcleo común, que podemos denominar mitema o, incluso, imagen arquetípica.

Ilustración 4 Encarnaciones de imagen. Fuente: Mikel García

En la ilustración 5 se presenta un esquema didáctico de la Nekya, Monomito o El Viaje heroico (Campbell, 1997) que es un trabajo de conexión existencial, un uroboros cerrado sobre si mismo, desde el nacimiento, hasta la muerte del viajero después de cumplir sus tareas de la individuación. Un viaje repleto de ritos de paso, centrales en la estructuración de la conciencia: separaciones, hechos numinosos, maestros, …

La nekya está presente en muchos mitologemas en los que el héroe se enfrenta a sus monstruos y los vence con sacrificio y ayudas.

El arquetipo del viaje heroico cuando se activa promueve la estructura del yo y lo reconecta, tras la muerte simbólica de la inflación yoica, con lo inconsciente colectivo en un eje yo/sí-mismo funcional, qué es la condición de la individuación.

El complejo héroe se nutre del arquetipo, pero inviste heroísmos tanáticos en los que los sujetos buscan el poder, la admiración, el sacrificio masoquista disfrazado de altruismo. El complejo héroe es un complejo cultural, a activar ante catástrofes que pueden aniquilar la sociedad. Lo hemos visto en la Sindemia del COVID-19, en la que se esperaba que los sanitarios fuesen héroes sacrificiales, aplaudiéndoles para que se sintieran compensados (y obligados a seguir sacrificándose), y salvaran a la población, mientras, a la vez, se les agredía si volvían a sus casas a descansar por potenciales transmisores del virus invisible. Estos complejos exigen héroes más titanes que humanos para guerrear con el virus “anticristo” apocalíptico de la pandemia paranoica militarista.

«Así la muerte es el arquetipo más conciso de la vida, o bien la vida es restituida a su más concisa figura en la muerte. Por eso ha sido siempre tan importante para aquellos que piensan de verdad sobre la vida humana, contrastar muchísimas veces, recurriendo a este conciso arquetipo, lo que han comprendido acerca de la vida. Porque ningún pensador puede con la vida tal y como lo hace con la muerte». Kierkegaard en Las obras del amor (2006).

Ilustración 5 Vieje del heroe-heroina. Fuente: Mikel García

 

Herbert Blumer (1982), acuña el término interaccionismo simbólico. Las personas actúan sobre los objetos de su mundo e interactúan con otras personas a partir de los significados que los objetos y las personas tienen para ellas. Es decir, a partir de los símbolos. El símbolo permite, además, trascender el ámbito del estímulo sensorial y de lo inmediato, ampliar la percepción del entorno, incrementar la capacidad de resolución de problemas y facilitar la imaginación vera. Los significados son producto de la interacción social. Las personas seleccionan, organizan, reproducen y transforman los significados en los procesos interpretativos en función de sus expectativas y propósitos. «El símbolo sólo puede ser motivado por los comportamientos elementales del psiquismo humano» (Durand, G., 2000). La simbolización permite ampliar la percepción del entorno, incrementar la capacidad de resolución de problemas y facilitar la imaginación, la fantasía y la creatividad.

Para Malinowski (1948) el mito cumple una función esencial al codificar los conocimientos y las prácticas sociales, morales y religiosas de cuyos restos arqueológicos e históricos da cuenta. Para Eliade (1999) el mito es una estructura de lo real que escapa a una aprehensión empírico-racionalista, siendo más bien un “encarnamiento” que quizá tenga que ver con nuestros más inconfesables deseos y temores.

Para Dumézil (1974), la función de los mitos es expresar dramáticamente la ideología de que vive la sociedad, mantener conscientes no solamente los valores que reconoce y los ideales que persigue de generación en generación, sino ante todo su ser y estructura, los elementos, los vínculos, las tensiones que la constituyen. El sentido oculto de los mitos es de naturaleza histórico social para justificar las reglas y las prácticas tradicionales sin las cuales toda la estructura se dispersaría.

 

Recordar

En el momento del recordar, hay una reinscripción de la antigua memoria, se reestructura, entrando en un estado lábil. Esto abre la posibilidad de agregar elementos que no estuvieron en la situación original. «La idea principal, en síntesis, es que el estímulo contemporáneo activa una red mnésica que, a su vez organiza y provee significado a la actual experiencia perceptual. Desde esta perspectiva no hay una clara demarcación entre recuperar, como se pensaba antes, y consolidación. Cada operación de recuperación disparará un proceso de reconsolidación que permite la integración de la nueva información sobre la base del pasado» (Sara, 2000, p. 213). Esto transforma el pasado en algo nuevo. El viaje en el tiempo virtual de la terapia regresando al pasado resignifica lo vivido con los insights y el pasado cambia en cuanto a que ya condiciona pues ha sido elaborado.

La experiencia traumática afecta tanto a la codificación como a la recuperación de los recuerdos asociados a ella. Perry señala que «un patrón de información sensorial entrante puede ser interpretado como peligro y recibir una reacción en el tallo cerebral, el mesencéfalo y el tálamo varios milisegundos antes de que llegue a la corteza cerebral para ser interpretado como inocuo» (Perry, 1999, p. 18). Peter Levine (1997) ha descrito como en situaciones extremas el sentimiento, la sensación, la conducta, la imagen y el significado llegan a disociarse unos de otros. Sidoli afirma que estos pacientes usan su cuerpo como «contenedor y significante, en el cual puede escenificarse e incluso volverse a vivir el dolor físico no sentido» (Sidoli, 2000, p. 97). La memoria implícita (no declarativa) no requiere conciencia para ser almacenada ni para activarse, y se expresa como comportamiento, sensaciones somáticas, emociones. Es difícil de poder verbalizarse y sus contenidos pueblan un inconsciente precoz y no reprimido (Mancia, 2007). «Hay contenidos psíquicos, resultantes de experiencias nucleares, que nunca tuvieron expresión verbal, que no pueden ser recordados ni olvidados y que requieren un arte terapéutico para ser reconocidos e integrados» (Gerson, 2004). LeDoux (2015) afirma que la mayor parte de nuestras memorias son implícitas. El trauma complejo tiene que ver con esa memoria corporeizada. Fonagy et al. (2004, p. 435) señalan que “los afectos son estados mentales que pueden ser experimentados subjetivamente o de forma inconsciente”. La «vigilancia inconsciente» es un estado de sensibilidad a estímulos afectivos que puedan ser alarmantes, sean o no intencionales. El proceso funciona debajo del umbral de la conciencia (Holbrook et al., 2011) para servir a una función de alivio de la ansiedad «defensiva» o «compensatoria» y mejorar las respuestas de comportamiento a los estímulos ambientales relevantes. La memoria explícita da cuenta del inconsciente dinámico derivado de la represión por la vía del recuerdo.

Recordar trasciende los recuerdos personales, un epistrophé, una regresión en el tiempo a los orígenes colectivos. Mnemósine, es la diosa memoria, patrona del conocer y reconocer, consorte de Zeus y madre de las nueve musas, y estas, en su inspiración al humano le brindan la oportunidad de crear, integrando los orígenes de lo colectivo y las dinámicas personales del yo en el acto creativo, su opus alquímico que es su individuación, y alguna que otra de arte concreta.

Individuación

“De modo que la individuación sólo puede significar un proceso de evolución psicológica que realiza las determinaciones individuales dadas, o, en otras palabras, constituye al ser humano como ese ente singular que es. No por ello viene a hacerse «egoísta», sino que simplemente realiza su singularidad, lo cual, como queda dicho, está a distancia astronómica del egoísmo o del individualismo. (…) Ahora bien, el objetivo de la individuación no es otro que libertar el sí-mismo, por una parte, de las falsas envolturas de la persona y, por otra, de la fuerza sugestiva que ejercen las imágenes del inconsciente”.

El azar y el eterno retorno de Nietzsche son sinónimos de la sincronicidad y la función trascendente de Jung. Ambos afirman la necesidad de amar lo múltiple y cambiante del devenir heracliteano, en el que el conflicto (tensión) entre polos opuestos (se suele mal-leer como guerra) es permanente, necesario y el motor de la transformación. La espontánea desviación de la trayectoria de los átomos el Clinamen (Lucrecio seguidor de Epicuro), rompe la cadena causal, determinista, de su movimiento, introduciendo así un fundamento físico para justificar la acción libre, en los seres humanos, y el azar. Intuyo que esto inspira a Hillman (2010) en Un terrible amor por la guerra. Amar el devenir es arriesgarse, jugar a los dados en una sola jugada, pues somos un ser para la muerte. El filósofo Nagel (1995) contempla el psicoanálisis como una extensión de lo que él llama “psicología del sentido común”, sentido que el tránsito por la individuación consolida y a lo que la psicoterapia enseña a utilizar adecuadamente. Matar las inflaciones, sacar a la sombra de la cárcel, descolonizar las mentes, … en movimiento rizomático y espiral (baile) para acercarse al estado de simplicidad en el seno de la complejidad. Un simple gesto puede trasformar la cultura cuando el colectivo está receptivo. ¿Qué impulsa a Héctor a quitarse el casco, ponerlo en el suelo, para abrazar al niño? (Zoja, 2018). Amar el devenir permite que el eterno retomo actúe como principio ético. Un principio cuasi kantiano pero que lo trasciende al incorporar lo inconciente colectivo. La individuación no lo es sin la mirada ética. Mirada que hay que develar, deconstruyendo primero la moral del rebaño -grabada a fuego con interiorización superyoica y propuestas deontologistas- hasta tener, que “realizar el dios oscuro” como sostiene Barbara Hanna citando a Jung (2010, p. 31). En una investigación se constata como la psicoterapia trasforma la ética (García, 2017).

Este es el sendero de la individuación, tarea en fases, cuya función es reintegrarlo a una tensión entre la intersubjetividad compartida y la soledad radical del ser. En una primera fase de construcción del yo, hay una separación de la totalidad de lo inconsciente colectivo constelado en el sí-mismo del sujeto, que impacta afectivamente con una “culpabilidad ontológica”. «El mundo surge cuando el hombre lo descubre y lo descubre cuando renuncia a permanecer envuelto en la madre originaria, esto es, cuando sacrifica el estado inicial inconsciente» (Jung, 1912, p. 414). No hay ni resonancias en paralelo ni sujetos aislados, sino la constitución de una única y combinada subjetividad que incluye también lo inanimado. “Somos extranjeros donde sea que estemos” (Fernando Pessoa).

Cada acción es mortal y eso es origen de la vida del viviente. Ahí radica la creatividad como facultad humana para soportar vivir en la incertidumbre caótica del ciclo inmanente de la muerte-vida, y destilar la tensión en acciones en dos tiempos: matar (destruir-deconstruir) y dar vida (crear-animar-dar significación). La herramienta “creatividad” se fue construyendo en el desarrollo evolutivo de la especie humana, en varias fases hasta generarse el arquetipo “creación”. La capacidad creativa, es inmaterial, sentida como “tangible” por el quantum de energía biológica que la sustenta y que es objetivamente cuantificable (electromagnética, cuántica, …) y subjetivada como: “líbido”. Amar el devenir implica saber jugar y bailar. Aquel que juega reactivamente querrá tirar varias veces hasta que los dados den la combinación deseada. El juego de los dados, las tabas, el I Ching, se pueden usar como herramientas de individuación o como herramientas reactivas, al servicio de la sombra. La individuación es un proceso de construcción delicada que requiere atención y trabajo personal, muchos sujetos, aunque vayan teniendo más años no avanzan en su individuación. Lo determinante es una buena dinámica entre el yo y el sí-mismo, pero no es sencillo construir un eje-axis mundi funcional entre ambos polos. «Para el maestro Eckhart “todo lo que es propio de la naturaleza divina, todo eso es propio del hombre justo y divino; por eso, este hombre obra todo lo que Dios obra, y ha creado juntamente con Dios el cielo y la tierra, y es el generador del Verbo divino, y Dios no podría hacer nada sin ese hombre”» (Gilson, 1985). Es lo que dice Jung si entendemos Dios en términos psicológicos como una personificación de lo inconsciente colectivo y hombre como conciencia humana.

Hay posiciones teóricas que hacen prevaler uno u otro de los polos, e individuos que según sus “complejos” realizan la misma operación escisiva. Sujetos narcisistas pueden tener una disposición a conquistar también lo inconsciente colectivo. Una modalidad de estas estructuras es la defensa de la autoterapia, es decir, la no necesidad de un terapeuta, pues afirman que basta escuchar a lo inconsciente colectivo como si este fuese un maestro terapeuta sabio guía. La propuesta de una “intuición trascendente” que permita el conocimiento directo de la chispa divina en el alma, encontrando la verdad, puede resultar en sujetos concretos una falacia pre/trans “elevacionista” wilberiana de huida del kenoma. «Para Jung el arquetipo lleva ínsito tanto el lado oscuro como el luminoso» (Jacobi, 2019, p. 61). Con Kierkegaard «No se trata sino de buscar el lugar desde donde mirar», pero no es tarea sencilla. “Cuanto más obstinadamente tratas de aprender a disparar la flecha, obsesionado en alcanzar el centro de la diana, menos conseguirás lograr tu objetivo”. (Edelman & Tononi, 2002). Separatio (logos) es una operación de la alquimia para discernir los componentes, y llegar a la coagulatio (eros). Mantener la separación en polos apuestos antagónicos y con categorías valorativas morales de bueno o malo no despliega la individuación. “… El hombre es libre de decidir si “Dios” será un “Espíritu” o un fenómeno natural como el deseo vehemente de un adicto a la morfina, y en consecuencia si “Dios” actuará como una fuerza benéfica o destructiva”. Jung, OC. 11. (Jung, 2009, párr. 149).

Incomunicación

Hay confusión entre conceptos tan manidos y usados por la metafísica, la psicología, la ciencia: Sujeto, Objeto, Alma, Psique, … Cada humano las usa según lo que le resulta heurístico para aferrarse a algo identitario motivo por el que la incomprensión e incomunicación con los otros es manifiesta. Heidegger (1987, 2009) propone buscar existenciarios para salir del totalitarismo de las categorías y bajar al sentido más común del existir. Es un modo de matar-deconstruir para liberar energías hacia la creación de espacios de cooperación y escucha de la diversidad. En esto Jung confluye, aunque algunos junguianos no lo entienden.

 

Bibliografía

 

Blumer, H. (1982). El Interaccionismo Simbólico perspectiva y método. Barcelona Hora DL.

Campbell, J. (1997). El héroe de las mil caras. Fondo de Cultura Económica.

Dumézil, G. (1974). La religion romaine archaique: Avec un appendice sur la religion des Etrusques. París: Payot.

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Eliade, M. (1999). Mito y realidad. Editorial Kairós. https://books.google.es/books?hl=es&lr=&id=0WOCRc_9VKAC&oi=fnd&pg=PA7&dq=Eliade+mircea&ots=7dbrMXANk9&sig=JEGSBegeiKiQy7_LEPRYlS_zMMU

Fonagy, P., Gergely, G., Jurist, E. L., & Target, M. (2004). Affect Regulation, Mentalization, and the development of the self. Karnac LTD.

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Gerson, S. (2004). El inconsciente relacional: Un elemento nuclear de la intersubjetividad, la terceridad (thirdness) y el proceso analítico. The Psychoanalytic Quarterly, LXXIII, 63-98.

Gilson, É. (1985). El misticismo especulativo de Eckhart. En La filosofía en la Edad Media (pp. 641-647). Gredos.

Hannah, B. (2010). El viaje interior. Ensayos sobre psicología junguiana. México.

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Hillman, J. (2010). Un terrible amor por la guerra. Sexto Piso España, S.L.

Holbrook, C., Sousa, P., & Hahn-Holbrook, J. (2011). Unconscious vigilance: Worldview defense without adaptations for terror, coalition, or uncertainty management. Journal of personality and social psychology, 101(3), 451-466.

Jacobi, J. (2019). Complejo arquetipo y símbolo. En la psicología de C. G. Jung. Madrid: Sirena de los Vientos (Despertar).

Jung, C. G. (1912). Símbolos de transformación. Barcelona: Paidós (1963).

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Kierkegaard, S. (2006). Las obras del amor. Salamanca. Ediciones Sígueme.

Levine, P. (1997). Waking the Tiger: Healing trauma. CA: North Atlantic Books.

Malinowski, B. (1948). Magia, ciencia, religión (A. Pérez-Ramos, Trad.). Barcelona: Ariel (1974). http://www.mercaba.org/SANLUIS/Filosofia/autores/Contempor%C3%A1nea/Malinowski/Malinowsky,%20Bronislaw%20-%20Magia%20ciencia%20y%20religi%C3%B3n.pdf

Mancia, M. (2007). Mémoire implicite et inconsciente precoce non refoulé: Leur rôle dans le transfert et le rêve. Revue Française de Psychanalyse, 71(2), 369-388.

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Sara, S. J. (2000). Strengthening the shaky trace through retrieval. Nature Review: Neuroscience, 1, 212-213.

Sidoli, M. (2000). When the Body Speaks: The archetypes in the body. (P. Blakemore, Ed.). Routledge.

Zoja, L. (2018). El gesto de Héctor: Historia cultural y psicológica de la paternidad. Taurus. Penguin Random House Grupo Editorial, S.A.U.

Extracto tesis doctoral

Extracto tesis doctoral

Me han pedido monte un extracto del trabajo de investigación para mi tesis doctoral en Estudios Internacionales de Paz, Conflictos y Desarrollo, de la Universitat Jaume I en Castellón, España

Este documento responde a ello, contiene algunas partes del documento depositado, otras contienen dispositivas de presentación del trabajo expuestas o en la defensa de la tesis realizada en 16 enero 2020[1] o en presentaciones divulgativas la última para un auditorio interesado en la psicología profunda y la psicología analítica junguiana.

La idea es facilitar una comprensión global que despierte interés en consultar el documento completo de la tesis depositada que puede verse y descargarse en este enlace del repositorio de la UJI

 También puede verse un video de presentación que realicé para motivar a participar en la investigación y diferentes materiales sobre el trabajo en mi página WEB, pdf

Espero sirva para alentar a investigar como una condición natural con sus herramientas científicas para despliegue de la conciencia y la individuación humana. Ambos conceptos llegan a ser uno solo, una coniunctio sagrada, que resulta de un trabajo alquímico, mediante el cual se despliega el potencial humano integrando lo inconsciente. Ser sujeto humano requiere un compromiso ético por la paz entendida como un estado estructural en el que los conflictos inherentes a vivir en un planeta, que compartimos con seres en diversos grados de cualidad viviente, se resuelvan cooperando, aunque paradójicamente esa cooperación suponga “destruir” simbólicamente algo que la impide, como la proyección de la sombra entre otras cosas. La paz neutra-resiliente es impertinente, martillea la indolencia y la pereza, y es más impertinente que la propia guerra, su opuesto enantidriómico.

Mikel García García

24 enero 2021

[1] Sobresaliente cum laude con mención de Doctorado Internacional

 

Experiencias tempranas de violencia: impacto en la salud bio psicosocial y la disposición a la paz

Experiencias tempranas de violencia: impacto en la salud bio psicosocial y la disposición a la paz

Experiencias tempranas de violencia: impacto en la salud bio psicosocial y la disposición a la paz

Presentación sobre la investigación que realicé para obtener mi doctorado Internacional en Paz, Conflictos y Desarrollo. 

Voy a centrarme básicamente en:

El impacto de la violencia en la salud y su repercusión en la tendencia a la violencia o la paz.

En la pestaña «Texto» puedes ver el resumen

En la pestaña «Descarga del texto en PDF» puedes descargar el artículo 

Puedes ver un video de presentación de la investigación en power point en este enlace 

Violencia temprana y paz

Aqui puedes descargar un video de la presentacion en calidad reducida de unos 60 MB

En la pestaña «Descarga presentación en power point PDF» puedes descargar el pdf con las diapositivas de la presentación

  Mikel García García. 18 de abril 2020

Texto del artículo

Experiencias tempranas de violencia: impacto en la salud bio psicosocial y la disposición a la paz.[1]               Mikel García García[2]    Resumen Se estudia el efecto del trauma temprano sobre la paz interna y social. Se diseñó una investigación cualitativo cuantitativa con la participación de 174 personas que han sufrido experiencias traumáticas en España y Colombia. Los resultados muestran que quienes sufrieron experiencias de violencia, especialmente en edades tempranas, presentan alta traumatización, perfiles patológicos de personalidad, hostilidad, apegos hostiles, falta de empatía, y moralidad deontológica. El subgrupo de alta disociación no es consciente del trauma y tiene los perfiles menos saludables. Se ha evidenciado mayor traumatización en experiencias acumulativas de violencia, especialmente en violencia derivada de conflictos armados y en las mujeres. La psicoterapia resulta efectiva para modificar perfiles patológicos de personalidad y aumentar la paz. Los resultados confirman las hipótesis de la investigación, aunque se trata de un estudio más exploratorio que confirmatorio por el diseño no probabilístico y por haber necesitado más muestra. Las implicaciones de los datos son relevantes tanto para entender la complejidad del problema como para proveer cambios educativos y clínicos. Con la información científica obtenida se han diseñado protocolos de intervención psicosocial con la finalidad de desplegar en los participantes paz un mejor afrontamiento psicosocial del trauma que transforme positivamente su predisposición a la paz social.   Palabras claves Violencia, salud mental, trauma, paz, conflicto     Summary The effect of early trauma on internal and social peace is studied. A quantitative qualitative research was designed with the participation of 174 people who have suffered traumatic experiences in Spain and Colombia. The results show that those who experienced experiences of violence, especially at an early age, have high trauma, pathological personality profiles, hostility, hostile attachments, lack of empathy, and deontological morality. The high dissociation subgroup is not aware of the trauma and has less healthy profiles. There has been greater traumatization in cumulative experiences of violence, especially in violence derived from armed conflicts and in women. Psychotherapy is effective to modify pathological personality profiles and increase peace. The results confirm the research hypotheses although it is a more exploratory study that confirms by the non-probabilistic design and for having needed more sample. The implications of the data are relevant both to understand the complexity of the problem and to provide educational and clinical changes.With the scientific information obtained, psychosocial intervention protocols have been designed with the purpose of deploying in the peace participants a better psychosocial coping with the trauma that positively transforms their predisposition to social peace.   Keywords Violence, mental health, trauma, peace, conflict [1] Conferencia internacional LIII CICA: “Violencia y salud mental”. Madrid (España), 23-24 abril 2020 [2] Médico. Psicólogo. Psicoterapeuta analítico integrativo. Terapeuta Familiar Sistémico. Terapeuta transpersonal. Psicoanálisis junguiano. Doctor Internacional en «Estudios Internacionales en Paz, Conflictos y Desarrollo», Universitat Jaume I (UJI Castellón).