Amplificaciones del material «Mitos en análisis integrativo»

Amplificaciones del material «Mitos en análisis integrativo»

Mitos en análisis integrativo, es una comunicación para el libro colectivo PERSPECTIVAS CONTEMPORÁNEAS EN LA PSICOLOGÍA ANALÍTICA DE CARL GUSTAV JUNG. David Sucre-Villalobos (compilador).

Dada la limitación de espacio el apartado Amplificaciones del material, se ha acortado en el capítulo del libro y quien lo desee lo puede leer completo en esta publicación.

Contenido del capítulo y resumen

Epigénesis del mito.
Mitos en clínica de psicoanálisis junguiano.
Amplificaciones del material
Conclusiones.
Bibliografía.
Apéndice: Imágenes y tablas.

 Resumen

Esta comunicación presenta un modo de tejer los relatos mitológicos en el análisis integrativo del psicoanálisis junguiano según la investigación del autor iniciada hace unos años. Objetivos. Que el lector comprenda e incorpore una herramienta para su arte de existir con su conciencia. Si su labor es clínica o de intervención psicosocial, para trasformar conciencias, la comunicación puede enriquecer su perspectiva y animar a profundizar su formación. Método. Presentación crítica de los conceptos epistemológicos según la perspectiva del autor, y de su praxis con materiales clínicos y referencias a investigaciones. Conclusiones. Aporta conocimientos de la psicología profunda y un método para trabajar con los complejos especialmente en psicoterapias individuales y grupales y en intervención psicosocial.

Palabras clave: mito, perspectiva junguiana, análisis integrativo

Mikel García García

14 septiembre 2021

Texto del artículo

Epigénesis del mito

En la ilustración 4 se ejemplifican modos de encarnar una imagen, que pueden resultar de construcciones mitológicas de sujetos que sean estimulados por una misma imagen arquetípica. Los distintos relatos estarán relacionados con complejos del sujeto que los construye. Del mismo modo un sujeto que observe las imágenes puede inferir que subyace un núcleo común, que podemos denominar mitema o, incluso, imagen arquetípica.

Ilustración 4 Encarnaciones de imagen. Fuente: Mikel García

En la ilustración 5 se presenta un esquema didáctico de la Nekya, Monomito o El Viaje heroico (Campbell, 1997) que es un trabajo de conexión existencial, un uroboros cerrado sobre si mismo, desde el nacimiento, hasta la muerte del viajero después de cumplir sus tareas de la individuación. Un viaje repleto de ritos de paso, centrales en la estructuración de la conciencia: separaciones, hechos numinosos, maestros, …

La nekya está presente en muchos mitologemas en los que el héroe se enfrenta a sus monstruos y los vence con sacrificio y ayudas.

El arquetipo del viaje heroico cuando se activa promueve la estructura del yo y lo reconecta, tras la muerte simbólica de la inflación yoica, con lo inconsciente colectivo en un eje yo/sí-mismo funcional, qué es la condición de la individuación.

El complejo héroe se nutre del arquetipo, pero inviste heroísmos tanáticos en los que los sujetos buscan el poder, la admiración, el sacrificio masoquista disfrazado de altruismo. El complejo héroe es un complejo cultural, a activar ante catástrofes que pueden aniquilar la sociedad. Lo hemos visto en la Sindemia del COVID-19, en la que se esperaba que los sanitarios fuesen héroes sacrificiales, aplaudiéndoles para que se sintieran compensados (y obligados a seguir sacrificándose), y salvaran a la población, mientras, a la vez, se les agredía si volvían a sus casas a descansar por potenciales transmisores del virus invisible. Estos complejos exigen héroes más titanes que humanos para guerrear con el virus “anticristo” apocalíptico de la pandemia paranoica militarista.

«Así la muerte es el arquetipo más conciso de la vida, o bien la vida es restituida a su más concisa figura en la muerte. Por eso ha sido siempre tan importante para aquellos que piensan de verdad sobre la vida humana, contrastar muchísimas veces, recurriendo a este conciso arquetipo, lo que han comprendido acerca de la vida. Porque ningún pensador puede con la vida tal y como lo hace con la muerte». Kierkegaard en Las obras del amor (2006).

Ilustración 5 Vieje del heroe-heroina. Fuente: Mikel García

 

Herbert Blumer (1982), acuña el término interaccionismo simbólico. Las personas actúan sobre los objetos de su mundo e interactúan con otras personas a partir de los significados que los objetos y las personas tienen para ellas. Es decir, a partir de los símbolos. El símbolo permite, además, trascender el ámbito del estímulo sensorial y de lo inmediato, ampliar la percepción del entorno, incrementar la capacidad de resolución de problemas y facilitar la imaginación vera. Los significados son producto de la interacción social. Las personas seleccionan, organizan, reproducen y transforman los significados en los procesos interpretativos en función de sus expectativas y propósitos. «El símbolo sólo puede ser motivado por los comportamientos elementales del psiquismo humano» (Durand, G., 2000). La simbolización permite ampliar la percepción del entorno, incrementar la capacidad de resolución de problemas y facilitar la imaginación, la fantasía y la creatividad.

Para Malinowski (1948) el mito cumple una función esencial al codificar los conocimientos y las prácticas sociales, morales y religiosas de cuyos restos arqueológicos e históricos da cuenta. Para Eliade (1999) el mito es una estructura de lo real que escapa a una aprehensión empírico-racionalista, siendo más bien un “encarnamiento” que quizá tenga que ver con nuestros más inconfesables deseos y temores.

Para Dumézil (1974), la función de los mitos es expresar dramáticamente la ideología de que vive la sociedad, mantener conscientes no solamente los valores que reconoce y los ideales que persigue de generación en generación, sino ante todo su ser y estructura, los elementos, los vínculos, las tensiones que la constituyen. El sentido oculto de los mitos es de naturaleza histórico social para justificar las reglas y las prácticas tradicionales sin las cuales toda la estructura se dispersaría.

 

Recordar

En el momento del recordar, hay una reinscripción de la antigua memoria, se reestructura, entrando en un estado lábil. Esto abre la posibilidad de agregar elementos que no estuvieron en la situación original. «La idea principal, en síntesis, es que el estímulo contemporáneo activa una red mnésica que, a su vez organiza y provee significado a la actual experiencia perceptual. Desde esta perspectiva no hay una clara demarcación entre recuperar, como se pensaba antes, y consolidación. Cada operación de recuperación disparará un proceso de reconsolidación que permite la integración de la nueva información sobre la base del pasado» (Sara, 2000, p. 213). Esto transforma el pasado en algo nuevo. El viaje en el tiempo virtual de la terapia regresando al pasado resignifica lo vivido con los insights y el pasado cambia en cuanto a que ya condiciona pues ha sido elaborado.

La experiencia traumática afecta tanto a la codificación como a la recuperación de los recuerdos asociados a ella. Perry señala que «un patrón de información sensorial entrante puede ser interpretado como peligro y recibir una reacción en el tallo cerebral, el mesencéfalo y el tálamo varios milisegundos antes de que llegue a la corteza cerebral para ser interpretado como inocuo» (Perry, 1999, p. 18). Peter Levine (1997) ha descrito como en situaciones extremas el sentimiento, la sensación, la conducta, la imagen y el significado llegan a disociarse unos de otros. Sidoli afirma que estos pacientes usan su cuerpo como «contenedor y significante, en el cual puede escenificarse e incluso volverse a vivir el dolor físico no sentido» (Sidoli, 2000, p. 97). La memoria implícita (no declarativa) no requiere conciencia para ser almacenada ni para activarse, y se expresa como comportamiento, sensaciones somáticas, emociones. Es difícil de poder verbalizarse y sus contenidos pueblan un inconsciente precoz y no reprimido (Mancia, 2007). «Hay contenidos psíquicos, resultantes de experiencias nucleares, que nunca tuvieron expresión verbal, que no pueden ser recordados ni olvidados y que requieren un arte terapéutico para ser reconocidos e integrados» (Gerson, 2004). LeDoux (2015) afirma que la mayor parte de nuestras memorias son implícitas. El trauma complejo tiene que ver con esa memoria corporeizada. Fonagy et al. (2004, p. 435) señalan que “los afectos son estados mentales que pueden ser experimentados subjetivamente o de forma inconsciente”. La «vigilancia inconsciente» es un estado de sensibilidad a estímulos afectivos que puedan ser alarmantes, sean o no intencionales. El proceso funciona debajo del umbral de la conciencia (Holbrook et al., 2011) para servir a una función de alivio de la ansiedad «defensiva» o «compensatoria» y mejorar las respuestas de comportamiento a los estímulos ambientales relevantes. La memoria explícita da cuenta del inconsciente dinámico derivado de la represión por la vía del recuerdo.

Recordar trasciende los recuerdos personales, un epistrophé, una regresión en el tiempo a los orígenes colectivos. Mnemósine, es la diosa memoria, patrona del conocer y reconocer, consorte de Zeus y madre de las nueve musas, y estas, en su inspiración al humano le brindan la oportunidad de crear, integrando los orígenes de lo colectivo y las dinámicas personales del yo en el acto creativo, su opus alquímico que es su individuación, y alguna que otra de arte concreta.

Individuación

“De modo que la individuación sólo puede significar un proceso de evolución psicológica que realiza las determinaciones individuales dadas, o, en otras palabras, constituye al ser humano como ese ente singular que es. No por ello viene a hacerse «egoísta», sino que simplemente realiza su singularidad, lo cual, como queda dicho, está a distancia astronómica del egoísmo o del individualismo. (…) Ahora bien, el objetivo de la individuación no es otro que libertar el sí-mismo, por una parte, de las falsas envolturas de la persona y, por otra, de la fuerza sugestiva que ejercen las imágenes del inconsciente”.

El azar y el eterno retorno de Nietzsche son sinónimos de la sincronicidad y la función trascendente de Jung. Ambos afirman la necesidad de amar lo múltiple y cambiante del devenir heracliteano, en el que el conflicto (tensión) entre polos opuestos (se suele mal-leer como guerra) es permanente, necesario y el motor de la transformación. La espontánea desviación de la trayectoria de los átomos el Clinamen (Lucrecio seguidor de Epicuro), rompe la cadena causal, determinista, de su movimiento, introduciendo así un fundamento físico para justificar la acción libre, en los seres humanos, y el azar. Intuyo que esto inspira a Hillman (2010) en Un terrible amor por la guerra. Amar el devenir es arriesgarse, jugar a los dados en una sola jugada, pues somos un ser para la muerte. El filósofo Nagel (1995) contempla el psicoanálisis como una extensión de lo que él llama “psicología del sentido común”, sentido que el tránsito por la individuación consolida y a lo que la psicoterapia enseña a utilizar adecuadamente. Matar las inflaciones, sacar a la sombra de la cárcel, descolonizar las mentes, … en movimiento rizomático y espiral (baile) para acercarse al estado de simplicidad en el seno de la complejidad. Un simple gesto puede trasformar la cultura cuando el colectivo está receptivo. ¿Qué impulsa a Héctor a quitarse el casco, ponerlo en el suelo, para abrazar al niño? (Zoja, 2018). Amar el devenir permite que el eterno retomo actúe como principio ético. Un principio cuasi kantiano pero que lo trasciende al incorporar lo inconciente colectivo. La individuación no lo es sin la mirada ética. Mirada que hay que develar, deconstruyendo primero la moral del rebaño -grabada a fuego con interiorización superyoica y propuestas deontologistas- hasta tener, que “realizar el dios oscuro” como sostiene Barbara Hanna citando a Jung (2010, p. 31). En una investigación se constata como la psicoterapia trasforma la ética (García, 2017).

Este es el sendero de la individuación, tarea en fases, cuya función es reintegrarlo a una tensión entre la intersubjetividad compartida y la soledad radical del ser. En una primera fase de construcción del yo, hay una separación de la totalidad de lo inconsciente colectivo constelado en el sí-mismo del sujeto, que impacta afectivamente con una “culpabilidad ontológica”. «El mundo surge cuando el hombre lo descubre y lo descubre cuando renuncia a permanecer envuelto en la madre originaria, esto es, cuando sacrifica el estado inicial inconsciente» (Jung, 1912, p. 414). No hay ni resonancias en paralelo ni sujetos aislados, sino la constitución de una única y combinada subjetividad que incluye también lo inanimado. “Somos extranjeros donde sea que estemos” (Fernando Pessoa).

Cada acción es mortal y eso es origen de la vida del viviente. Ahí radica la creatividad como facultad humana para soportar vivir en la incertidumbre caótica del ciclo inmanente de la muerte-vida, y destilar la tensión en acciones en dos tiempos: matar (destruir-deconstruir) y dar vida (crear-animar-dar significación). La herramienta “creatividad” se fue construyendo en el desarrollo evolutivo de la especie humana, en varias fases hasta generarse el arquetipo “creación”. La capacidad creativa, es inmaterial, sentida como “tangible” por el quantum de energía biológica que la sustenta y que es objetivamente cuantificable (electromagnética, cuántica, …) y subjetivada como: “líbido”. Amar el devenir implica saber jugar y bailar. Aquel que juega reactivamente querrá tirar varias veces hasta que los dados den la combinación deseada. El juego de los dados, las tabas, el I Ching, se pueden usar como herramientas de individuación o como herramientas reactivas, al servicio de la sombra. La individuación es un proceso de construcción delicada que requiere atención y trabajo personal, muchos sujetos, aunque vayan teniendo más años no avanzan en su individuación. Lo determinante es una buena dinámica entre el yo y el sí-mismo, pero no es sencillo construir un eje-axis mundi funcional entre ambos polos. «Para el maestro Eckhart “todo lo que es propio de la naturaleza divina, todo eso es propio del hombre justo y divino; por eso, este hombre obra todo lo que Dios obra, y ha creado juntamente con Dios el cielo y la tierra, y es el generador del Verbo divino, y Dios no podría hacer nada sin ese hombre”» (Gilson, 1985). Es lo que dice Jung si entendemos Dios en términos psicológicos como una personificación de lo inconsciente colectivo y hombre como conciencia humana.

Hay posiciones teóricas que hacen prevaler uno u otro de los polos, e individuos que según sus “complejos” realizan la misma operación escisiva. Sujetos narcisistas pueden tener una disposición a conquistar también lo inconsciente colectivo. Una modalidad de estas estructuras es la defensa de la autoterapia, es decir, la no necesidad de un terapeuta, pues afirman que basta escuchar a lo inconsciente colectivo como si este fuese un maestro terapeuta sabio guía. La propuesta de una “intuición trascendente” que permita el conocimiento directo de la chispa divina en el alma, encontrando la verdad, puede resultar en sujetos concretos una falacia pre/trans “elevacionista” wilberiana de huida del kenoma. «Para Jung el arquetipo lleva ínsito tanto el lado oscuro como el luminoso» (Jacobi, 2019, p. 61). Con Kierkegaard «No se trata sino de buscar el lugar desde donde mirar», pero no es tarea sencilla. “Cuanto más obstinadamente tratas de aprender a disparar la flecha, obsesionado en alcanzar el centro de la diana, menos conseguirás lograr tu objetivo”. (Edelman & Tononi, 2002). Separatio (logos) es una operación de la alquimia para discernir los componentes, y llegar a la coagulatio (eros). Mantener la separación en polos apuestos antagónicos y con categorías valorativas morales de bueno o malo no despliega la individuación. “… El hombre es libre de decidir si “Dios” será un “Espíritu” o un fenómeno natural como el deseo vehemente de un adicto a la morfina, y en consecuencia si “Dios” actuará como una fuerza benéfica o destructiva”. Jung, OC. 11. (Jung, 2009, párr. 149).

Incomunicación

Hay confusión entre conceptos tan manidos y usados por la metafísica, la psicología, la ciencia: Sujeto, Objeto, Alma, Psique, … Cada humano las usa según lo que le resulta heurístico para aferrarse a algo identitario motivo por el que la incomprensión e incomunicación con los otros es manifiesta. Heidegger (1987, 2009) propone buscar existenciarios para salir del totalitarismo de las categorías y bajar al sentido más común del existir. Es un modo de matar-deconstruir para liberar energías hacia la creación de espacios de cooperación y escucha de la diversidad. En esto Jung confluye, aunque algunos junguianos no lo entienden.

 

Bibliografía

 

Blumer, H. (1982). El Interaccionismo Simbólico perspectiva y método. Barcelona Hora DL.

Campbell, J. (1997). El héroe de las mil caras. Fondo de Cultura Económica.

Dumézil, G. (1974). La religion romaine archaique: Avec un appendice sur la religion des Etrusques. París: Payot.

Durand, G. (2000). La imaginación simbólica. Amorrortu.

Edelman, G., & Tononi, G. (2002). El universo de la conciencia. Crítica.

Eliade, M. (1999). Mito y realidad. Editorial Kairós. https://books.google.es/books?hl=es&lr=&id=0WOCRc_9VKAC&oi=fnd&pg=PA7&dq=Eliade+mircea&ots=7dbrMXANk9&sig=JEGSBegeiKiQy7_LEPRYlS_zMMU

Fonagy, P., Gergely, G., Jurist, E. L., & Target, M. (2004). Affect Regulation, Mentalization, and the development of the self. Karnac LTD.

García, M. (2017). ¿La psicoteràpia transforma la praxis moral? Anuari de Psicologia, 18(2 Monogràfic: L. Kohlberg i D. Kahneman), 89-115. https://doi.org/10.7203%2Fanuari.psicologia.18.2.89

Gerson, S. (2004). El inconsciente relacional: Un elemento nuclear de la intersubjetividad, la terceridad (thirdness) y el proceso analítico. The Psychoanalytic Quarterly, LXXIII, 63-98.

Gilson, É. (1985). El misticismo especulativo de Eckhart. En La filosofía en la Edad Media (pp. 641-647). Gredos.

Hannah, B. (2010). El viaje interior. Ensayos sobre psicología junguiana. México.

Heidegger, M. (1987). El ser y el tiempo. Fondo de Cultura Económica.

Heidegger, M. (2009). El arte y el espacio (Escudero Jesús Adrián, Trad.). Barcelona: Herder Editorial.

Hillman, J. (2010). Un terrible amor por la guerra. Sexto Piso España, S.L.

Holbrook, C., Sousa, P., & Hahn-Holbrook, J. (2011). Unconscious vigilance: Worldview defense without adaptations for terror, coalition, or uncertainty management. Journal of personality and social psychology, 101(3), 451-466.

Jacobi, J. (2019). Complejo arquetipo y símbolo. En la psicología de C. G. Jung. Madrid: Sirena de los Vientos (Despertar).

Jung, C. G. (1912). Símbolos de transformación. Barcelona: Paidós (1963).

Jung, C. G. (2009). Acerca de la psicología de la religión occidental y de la religión oriental (Obra completa Carl Gustav Jung, Vol. 11). Trotta.

Kierkegaard, S. (2006). Las obras del amor. Salamanca. Ediciones Sígueme.

Levine, P. (1997). Waking the Tiger: Healing trauma. CA: North Atlantic Books.

Malinowski, B. (1948). Magia, ciencia, religión (A. Pérez-Ramos, Trad.). Barcelona: Ariel (1974). http://www.mercaba.org/SANLUIS/Filosofia/autores/Contempor%C3%A1nea/Malinowski/Malinowsky,%20Bronislaw%20-%20Magia%20ciencia%20y%20religi%C3%B3n.pdf

Mancia, M. (2007). Mémoire implicite et inconsciente precoce non refoulé: Leur rôle dans le transfert et le rêve. Revue Française de Psychanalyse, 71(2), 369-388.

Nagel, T. (1995). Other minds: Critical essays. Oxford: oxford university press.

Perry, B. D. (1999). The memories of states: How the brain stores and retrieves experience. En J. M. Goodwin y R. Attias (Ed.), Splintered Reflections: Images of the body in trauma. Basic Books.

Sara, S. J. (2000). Strengthening the shaky trace through retrieval. Nature Review: Neuroscience, 1, 212-213.

Sidoli, M. (2000). When the Body Speaks: The archetypes in the body. (P. Blakemore, Ed.). Routledge.

Zoja, L. (2018). El gesto de Héctor: Historia cultural y psicológica de la paternidad. Taurus. Penguin Random House Grupo Editorial, S.A.U.

Extracto tesis doctoral

Extracto tesis doctoral

Me han pedido monte un extracto del trabajo de investigación para mi tesis doctoral en Estudios Internacionales de Paz, Conflictos y Desarrollo, de la Universitat Jaume I en Castellón, España

Este documento responde a ello, contiene algunas partes del documento depositado, otras contienen dispositivas de presentación del trabajo expuestas o en la defensa de la tesis realizada en 16 enero 2020[1] o en presentaciones divulgativas la última para un auditorio interesado en la psicología profunda y la psicología analítica junguiana.

La idea es facilitar una comprensión global que despierte interés en consultar el documento completo de la tesis depositada que puede verse y descargarse en este enlace del repositorio de la UJI

 También puede verse un video de presentación que realicé para motivar a participar en la investigación y diferentes materiales sobre el trabajo en mi página WEB, pdf

Espero sirva para alentar a investigar como una condición natural con sus herramientas científicas para despliegue de la conciencia y la individuación humana. Ambos conceptos llegan a ser uno solo, una coniunctio sagrada, que resulta de un trabajo alquímico, mediante el cual se despliega el potencial humano integrando lo inconsciente. Ser sujeto humano requiere un compromiso ético por la paz entendida como un estado estructural en el que los conflictos inherentes a vivir en un planeta, que compartimos con seres en diversos grados de cualidad viviente, se resuelvan cooperando, aunque paradójicamente esa cooperación suponga “destruir” simbólicamente algo que la impide, como la proyección de la sombra entre otras cosas. La paz neutra-resiliente es impertinente, martillea la indolencia y la pereza, y es más impertinente que la propia guerra, su opuesto enantidriómico.

Mikel García García

24 enero 2021

[1] Sobresaliente cum laude con mención de Doctorado Internacional

 

Asintomáticos enfermos

Asintomáticos enfermos

¿Asintomáticos enfermos?

Publicada por Mikel Garcia en Martes, 1 de septiembre de 2020

Art. Composición de Mikel García de extracto de La extracción de la piedra de la locura (Bosco); Musa rebelada (Leticia Gaspar) e interpretación de coronavirus.

Texto del artículo

¿Asintomáticos enfermos?

Publicada por Mikel Garcia en Martes, 1 de septiembre de 2020

La epidemia de Parana-COVID-19 nos tiene acostumbrados a vivir en la incertidumbre y la “masa confusa” de amalgamas intricadas de informaciones, conceptos, oxímoron-es, … mistificados. También es una oportunidad que permite reflexionar sobre el sentido de la propia masa confusa y tratar de comprender más cosas.

 

Aristóteles define el movimiento, lo dinámico, como la realización (acto) de una capacidad o posibilidad de ser (potencia). Si estoy sentado (acto) y tengo la posibilidad (potencia) de estar de pie, el movimiento consistirá en el paso de la posibilidad (potencia de estar de pie) al hecho de estar de pie (acto). El movimiento acaba cuando ya estoy de pie (acto).

 

En la salud mental podemos hablar de neuróticos (o borderline o psicóticos) sin síntomas manifiestos (ansiedad, depresión, …). Su “ser estructural” neurótico (o borderline o psicótico) es sí un síntoma que se mantiene en equilibrio, pero que condiciona de modo determinante el modo de estar en el mundo y relacionarse. Su estructura-síntoma es un parón en el desarrollo, una fijación que limita facultades humanas y la individuación. Pasar de ser asintomáticos de síntomas floridos a tener esos síntomas depende de estímulos internos (procedentes de lo inconsciente) o externos (procedentes de la realidad) que puedan romper el equilibrio. La mirada común sólo habla de enfermedades cuando hay síntomas floridos, la mirada experta detecta estructuras y desequilibrios en potencia.

 

En las enfermedades orgánicas es lo mismo. Un fumador es un canceroso en potencia. También hay estructuras psicológicas que son cancerosas en potencia. El fumar ya es un síntoma que puede regular otros (ser ansiolítico) consecuencia de enfermedades estructurales.

 

Hay enfermedades orgánicas con síntomas floridos cuya causa remota es una estructura de dominación social. Un ejemplo citado es que los negros americanos tienen índices de hipertensión superiores a los blancos americanos y a los negros africanos. La causa remota: la esclavitud y trata de negros llevados en barcos como ganado, mal alimentados. Sobrevivieron más los que tenían resistencia a la deshidratación, una “selección natural adaptativa”. Posiblemente por tener altos índices de la hormona aldosterona. Sus descendientes son más propensos a tener hipertensión con dosis pequeñas de sal.

 

Uno puede decidir ponerse de pie o no, pero el destino más común de las enfermedades estructurales (potencia) es llegar a ser enfermedades floridas (acto).

 

Algunos sujetos se mantienen en la potencia y mueren sin haber llegado al acto. ¿A qué precio? Las crisis son oportunidades de vida, casi siempre perdidas. ¡Se puede morir sin haber vivido! ¡Quien muere antes de morir no muere cuando muere! «Dentro de veinte años lamentarás más las cosas que no hiciste que las que hiciste. Así que suelta amarras y abandona el Puerto seguro… Atrapa los vientos en tus velas… Explora… Sueña… Descubre» Mark Twain

 

¿Se puede estar enfermo de COVID-19 sin síntomas manifiestos del COVID-19? ¡No! ¿Se puede estar potencialmente enfermo sin síntomas manifiestos? ¡Si! Es un problema de movimiento dinámico en función de factores estructurares (capacidad psico-inmunitaria) y activadores (carga vírica).

 

La lucha entre las religiones oficialistas y negacionistas, también se manifiesta en una lectura antitética sobre la enfermedad, con sus errores lógicos y falacias derivadas de su militantismo fanático e interesado, en el que algunos grupos se aprovechan más que otros en ambos polos.

 

Es una contradicción para la posición oficialista llamar enfermos a los asintomáticos PRC+, y no llamar enfermos a los neuróticos sin síntomas floridos. ¿Cuál es su sentido?  Intereses político sociales que miran lo simple, y beneficio rápido, y huyen de la complejidad. Si los asintomáticos PRC+ son enfermos se les puede someter a un tratamiento obligado (meterles miedo o sentimiento de peligrosidad para otros o criminalidad si no siguen pautas), lo mismo que a los neuróticos floridos (beneficios a corto plazo: psicofármacos, …), pero no hay interés en tratar las causas estructurales de la neurosis sin síntomas floridos o de las deficiencias psico-inmunitarias. Ir al fondo supondría poner freno a la violencia educativa (intrafamiliar y escolar) y poner coto al negocio de la salud, el cual no sería factible si no hay enfermos tratables. ¡Dale un arma y robará un banco. Dale un banco y robará el mundo!

 

Los negacionistas, son llamados así por los oficialistas, como el otro polo de la dualidad cartesiana, definidos como los “malos”, irresponsables, … No es ni un grupo, ni es nada homogéneo. Aunque les puede unir de modo transversal un no estar de acuerdo con la posición oficialista, hay una amalgama de sujetos con un tono emocional y con argumentos muy distintos.

 

No llamar enfermos en potencia a los asintomáticos PRC+, y negar que portan carga viral y pueden transmitirla es un error lógico y, o una falta de información científica o una negación de las evidencias científicas conocidas en otras enfermedades infecciosas. Otra cosa es que no se tanga claro todo lo referente al COVID-19 pues la experiencia e investigación es la que irá conformando su realidad.

 

Los errores, falacias e intereses de los oficialistas nutren el polo “negacionista”, y los errores de este polo justifican a los oficialistas sus argumentaciones y proyectos de control social.

 

Está en la mesa servida la lucha polar entre las religiones, teístas y laicas, con sus referentes principales (Dios/a versus Ciencia endiosada), y sus modalidades (terraplanistas, creacionistas, fascistas de derecha e izquierdas, …). Mientras la probable causa remora del COVID-19: el cambio climático que propicia saltos víricos interespecies, sigue su curso imparable y propiciatorio de nuevas pandemias.

 

¡Para ser honestos nada de lo anterior sería importante si no fuera por los planes de Gaia y de los laboratorios sintetizadores de virus!  «Uno no alcanza la iluminación fantaseando sobre la luz sino haciendo consciente la oscuridad» C.G. Jung.

 

¡Que la muerte nos pille evolucionados!  

 

bay u mal booy, bay u mal muyal cuxtalé

Así como pasa la sombra, así como pasan las nubes, así la vida.

U Loolil T’aan, Proverbio Maya

 

 

Ciclo de conversaciones: “Y ahora, ¿cómo? ”

Ciclo de conversaciones: “Y ahora, ¿cómo? ”

Ciclo de conversaciones: “Y ahora, ¿cómo?

Reflexiones acerca de la complejidad de la crisis del coronavirus para propiciar cambios en la conciencia

Mikel García García. 4 de mayo 2020

Presentación

El covid-19 trae a la conciencia la muerte existencial real, las muertes sociales y las simbólicas. Ha traspasado las barreras defensivas, proximales y distales, que alejan habitualmente la muerte de la conciencia. Es un shock para el que ni individuos ni sociedades estaban preparados.

Todavía no podemos determinar el alcance de las consecuencias que se deriven de la compleja crisis actual iniciada por el covid-19, pero que ha hecho manifiestas falsedades que nos sostenían y ha abierto a la percepción de una cadena de crisis consecutivas. Crisis que son oportunidades para identificar y cambiar sus causas. Sólo podemos imaginar si habrá o no transformación social. La experiencia de crisis históricas muestra que tras catástrofes se activa un deseo de transformación profunda y la esperanza en que realmente suceda, sin embargo, esos sentimientos resultan efímeros y los cambios que se hacen son los justos para calmar el anhelo y para no cambiar nada de la estructura. Esta crisis se ha diferenciado de otras por la inmediatez en la información, pocos sujetos han evitado ser “invadidos” por las múltiples informaciones y contrainformaciones, bulos, fake news, … No está claro si se habrá logrado tener y asimilar informaciones veraces, o si se ha producido un distanciamiento del anhelo de verdad y un refugio defensivo en los esquemas “segurizantes” de los sujetos. Por lo tanto, no podemos saber si sucederá lo mismo que en otros momentos históricos o podrán generarse cambios estructurales más allá de los maquillajes.

Objetivos

El objetivo de “Y ahora, ¿cómo?” es ser un foro de reflexión abierto a toda la ciudadanía, analizar de forma transversal la complejidad de la realidad latente que ha emergido en la crisis, sus causas, sus dinamismos. No se trata de dar respuestas sino de abrir a los participantes a reflexiones, que tratan de ir más allá de la apariencia y profundizar en la complejidad, en un ejercicio de cocreación en las conversaciones entre los participantes amplificando los focos de atención. Se trata de aprender de las lecciones derivadas de la crisis, de impulsar el desarrollo de la conciencia, de aumentar la tolerancia a un estado de incertidumbre en el que a cada pregunta se responde con más preguntas sin respuestas reduccionistas, de hacer provención hacia respuestas adecuadas desde la acción individual y colectiva… Interrogantes para un escenario incierto en el que la participación de los sujetos, transformados en ciudadanos activos, será la clave para la constelización de las posibles alternativas.

Programa

Se va a contar con participantes de varias áreas del conocimiento la filosofía, la psicología, la medicina, el periodismo, el activismo social, … que irán conversando en relación a la temática propuesta en cada encuentro de modo que irán tejiendo un discurso entre ellos sobre la temática. La conversación contará con el apoyo de la periodista Teresa Yusta,[1] Los encuentros se retransmiten en directo en facebook. Se publicará una noticia-evento en el FB de Holoanálisis anunciando el ciclo y con la antelación de una semana se irán publicando los enlaces de cada encuentro para seguirlo en directo.

https://www.facebook.com/holoanalisis/live/

Se puede participar:

Enviando con antelación preguntas dirigidas a alguno de los encuentros teniendo en cuanta la temática de los mismos, al correo de Teresa Yusta tyustaperiodista@gmail.com  Disfrutando y comentando los encuentros virtuales en abierto, y pudiendo hacer preguntas que se trasladarán a los ponentes.

Visualizándolo en diferido, pues la grabación quedará disponible.

[1] Periodista en radio y escritora.

Calendario de conversaciones en directo

Ciclo de conversaciones: “Y ahora, ¿cómo?

Pinchando aquí se llega a la programación de los directos. (Se irá actualizando cada semana)

Presentación del ciclo

Domingo 10 de mayo 18,30h Entrevista de Teresa Yusta a Mikel García

https://www.facebook.com/live/producer/863725944112067

¿Qué nos pasa con la inmunidad?

14 mayo 18,30h

Mikel García[1] y José Luis Romero[2].

La “persona” confinada.

20 mayo 18,30h

Mikel García y Javier Castillo[3]

Sombras del heroísmo

27 mayo 18,30h

Mikel García y Enrique Galán[4]

La muerte que nos acecha.

3 junio 18,30h

Mikel García y Antonio Sanfeliu Montoro[5]

Realidad virtual versus herida de lo real.

10 junio 18,30h

Mikel García y Alejandro López Ruiz[6]

 ¿Otro mundo es posible? Transformaciones en la conciencia

17 junio 18,30h

Mikel García y Ángel Cano[7]

[1] Médico. Psicólogo. Psicoterapeuta. Dr. Internacional en “Paz, Conflictos y Desarrollo”. Miembro de SIDPaJ

[2] Filósofo y psicólogo psicoterapeuta. Ha publicado «Psicópolis» (Kairós, 2005), «Antipsychologicum» (Virus 2006) y «Religión e irreligión en la escuela» (Manuscritos, 2014). www.alterconsulta.com

[3] Psicólogo clínico, psicoanalista y escritor. Dr. En Psicología.  Miembro de SIDPaJ

[4] Psicólogo y Psicoanalista. Miembro de SIDPaJ

[5] Psicólogo, periodista.

[6] Ingeniero Técnico y Diplomado en Informática. Miembro de SIDPaJ

[7] Comunicador. Asociación cultural Despierta http://www.asociaciondespierta.org/

Procedimiento en los encuentros

 

Cada uno de los intervinientes expone durante unos minutos unas ideas claves en relación a la temática sobre la que van a conversar, sin desarrollarlas demasiado y pudiendo expresar o no sobre cuáles le interesaría debatir con más profundidad.

Después de esa intervención

 

La periodista llevaría la dirección de la comunicación para que se vaya tejiendo el discurso.

 

Es probable que haya una persona atenta al movimiento que pueda haber en el chat del directo en Facebook. Esta sería quien recogiese las preguntas que se formularán en el chat y transmitiría a los intervinientes.

 

Por lo tanto, podría haber encuentros en los que solamente apareciesen en pantalla los dos intervinientes, pero podrían llegar a ser cuatro si existe un o una periodista y si la persona que pueda seguir el chat aparece en imagen formando las preguntas que se han hecho.

 

Sería conveniente terminar con una recopilación de lo expuesto.

Acerca de la muerte que siempre te ronda más o menos cercana.

Acerca de la muerte que siempre te ronda más o menos cercana.

Acerca de la muerte que siempre te ronda más o menos cercana.

 

 

Mikel García García. 3 de abril 2020

 

La muerte sólo se experimenta muriendo. Desde afuera solo se puede contemplar el proceso. Se muere a solas, por más acompañado que se esté a la hora de la muerte. Cada sujeto muere su muerte. El muriente, en profunda soledad, se enfrenta a ingentes tareas de duelos de lo que deja, en un estado no ordinario de conciencia en el que la dimensión espacio temporal rompe el encorsetamiento ordinario de la conciencia. El muriente camina senderos desconocidos y está descubriendo, sobre la marcha, diferentes registros mnémicos conscientes e inconscientes (recuerdos, sueños, visiones, …) que le iluminan el significado de su existencia, y le permiten hacer un balance de la misma. La experiencia es inefable, no es comunicable.

 

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Texto del artículo

Acerca de la muerte que siempre te ronda más o menos cercana

Mikel García García. 3 de abril 2020.

¿Tiempo de lectura? Impredecible.

La muerte sólo se experimenta muriendo. Desde afuera solo se puede contemplar el proceso. Se muere a solas, por más acompañado que se esté a la hora de la muerte. Cada sujeto muere su muerte. El muriente, en profunda soledad, se enfrenta a ingentes tareas de duelos de lo que deja, en un estado no ordinario de conciencia en el que la dimensión espacio temporal rompe el encorsetamiento ordinario de la conciencia. El muriente camina senderos desconocidos y está descubriendo, sobre la marcha, diferentes registros mnémicos conscientes e inconscientes (recuerdos, sueños, visiones, …) que le iluminan el significado de su existencia, y le permiten hacer un balance de la misma. La experiencia es inefable, no es comunicable.

Es imposible una empatía real entre muriente y acompañantes, y ambos, sobre todo el muriente lo saben. Decir “Ya sé que lo está pasando muy mal”, denota prepotencia rozando el ridículo. El muriente sabe que él mismo no sabe nada y que el acompañante sabe mucho menos. Expresiones de este tipo no solo son inútiles, sino que producen desconfianza y generan más soledad en el muriente, ya que le hacen saber que el acompañante no solo no contiene, sino que estorba. Muchos descubren que nuestros semejantes, son tan míseros e impotentes como nosotros, que no podrán ayudarnos y que van a morir más solos y estorbados de lo que imaginaban. Algunos murientes no pueden irse al sentirse culpabilizados de abandonar a sus seres queridos que se derrumban. Algunos esperan a morir cuando los acompañantes se van a tomar café en un descanso. Algunos murientes que aceptan su muerte pueden, incluso, compadecerse de sus acompañantes y ayudarles a iniciar sus duelos.

Pocos humanos saben, antes del trance de la muerte, que es inútil buscar consuelo. Sólo quien ha tenido experiencias de muerte cercana puede acercarse a cierta empatía con el muriente o con el acompañante dependiendo del lado en el que esté en el trance.

La mayor parte de los procesos de muerte se experimentan trágicamente, son muertes indignas, tanto para el muriente como para los acompañantes. Los procesos se niegan, la mayor parte de la gente muere tan indignamente como ha vivido. Pero aún así hay una parte de sujetos que cambian y transforman su muerte, ya que al experimentar los procesos que suceden traspasan sus resistencias anteriores. Incluso después de la muerte clínica, y en un tiempo no medible con los parámetros ordinarios, pero siempre antes de la muerte de la conciencia, se puede seguir haciendo ese trabajo.

Las muertes sin acompañantes son menos frecuentes, como las derivadas de catástrofes. También son infrecuentes aquellas en que el acompañante es quien trae la muerte: el asesino/a. Aunque siempre se muera en soledad el grado de tragedia es distinto.

¿Podemos imaginar el sufrimiento de alguien que es asesinado por quien más ama?

Es común que los vivos supervivientes sientan que la muerte de los enfermos por coronavirus en la soledad de las UCIs es muy trágica. Seguro que es más trágico de lo habitual para el superviviente, que tiene que hacer la primera fase del duelo sin los soportes habituales que dan un sentido de realidad a la muerte: despedirse; tocar el cadáver; efectuar rituales de acompañamiento y enterramiento, … Además, tiene que atemperar con posibles sentimientos de culpa por no haber hecho lo suficiente por el muerto, de rabia por la desatención, miedo al cadáver que es peligroso por su infectividad, de indefensión porque las decisiones las toman otros, conflicto con la autoridad porque el control es de otros, …

Y todo eso en un contexto social en el que cada sujeto está en contacto permanente con la muerte y las defensas individuales y sociales ante la misma. Se enfatizan las tendencias de curados o contagiados, antes de la de fallecidos (victoria del virus). Aunque sea por falta de otros recursos la imagen de los convoyes militares transportando los féretros enfatiza el lenguaje de guerra y el éxito del enemigo invisible.

En ambos extremos de UCIs o asesinado/a, para el muriente su muerte será distinta de lo que imaginamos.

¿Cómo acompañar al muriente sin impedir su duelo?

¿Cómo acompañar al muriente ayudando en su proceso?

¿Cómo anticipar el trabajo de duelo del acompañante superviviente?

¿Cómo particularizar el trabajo de duelo del superviviente no acompañante?

Para una muerte digna propia, es necesario elaborar con cierta profundidad la relación que tenemos con la muerte. Solo entonces podremos ser acompañantes de la muerte digna de un muriente, e incluso ayudarles de verdad en su trance.

La muerte tiene varias dimensiones a contemplar. Hay humanos que están muertos en alguna de ellas: Muerte social, anomia; muerte psicológica, zombies vivientes. En alguna de ellas podemos estar por haber sido víctimas o por no querer salir de esos espacios que permiten usar los beneficios del victimismo. En la muerte de otros/as podemos haber sido colaboradores e incluso el único/a perpetrador. Son modalidades de muerte previas a la muerte biológica y de la conciencia. Identificar esas realidades es necesario para poder hacer algo transformador. Salir de la muerte psicológica del victimismo requiere hacer un duelo de lo que se pierde como víctima. Estas realidades no son solo simbólicas.

Algunas afirmaciones y preguntas impertinentes:

¡Quien no hace los trabajos de duelos que la vida nos presenta muere antes de morir!

¡Quien ha muerto antes de morir no muere cuando muere!

¿El muerto no muere hasta que desaparece de la memoria de los vivos?

¿Cómo entiendes el relato sobre el obispo de Canterbury?

Cuando San Anselmo, obispo de Canterbury 2, se encontraba en estado agónico, rodeado de sus más cercanos discípulos, uno de ellos le estrechó la mano y le susurró al oído: “Dichoso usted, excelencia, que sabe que está a punto de entrar en el reino de nuestro amado Dios y, por ello, al contrario de la mayoría de los demás mortales, se aleja usted de estas endebles vestiduras terrenales sin nostalgia ninguna”. Cuentan que San Anselmo se quedó mirando fijamente al discípulo y le dijo: “Por supuesto que estoy muy feliz de ir al encuentro de Nuestro Señor… pero, por favor, reza conmigo para que nuestro buen Dios acepte una petición que vengo haciéndole con gran fe y que consiste en que prorrogue mi permanencia en esta tierra un poco de tiempo más, tan solo mientras resuelvo el problema de la inmortalidad del alma”.

2 Sykes N, Thorns A: The use of opioids and sedatives at the end of life. Lancet Oncology, 2003; 4(5): 312-318.

¿Cómo entiendes las siguientes poesías?

Pablo Neruda en su poema “Nosotros los perecederos”:

Nosotros, los perecederos, tocamos los metales,

el viento, las orillas del océano, las piedras, sabiendo que seguirán, inmóviles o ardientes,

y yo fui descubriendo, nombrando todas las cosas: fue mi destino amar y despedirme.

 Juan Ramón Jiménez en su poema “El viaje definitivo”:

… Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros cantando;

y se quedará mi huerto, con su verde árbol, y con su pozo blanco.

Todas las tardes,

el cielo será azul y plácido;

y tocarán, como esta tarde están tocando, las campanas del campanario.

Se morirán aquellos que me amaron; y el pueblo se hará nuevo cada año;

y en el rincón aquel de mi huerto florido y encalado, mi espíritu errará nostálgico…

Y yo me iré; y estaré solo, sin hogar, sin árbol verde, sin pozo blanco,

sin cielo azul y plácido…

Y se quedarán los pájaros cantando.

Ángela Figuera Aymerich :

Ángela Figuera (Bilbao, 30 de octubre de 1902 – Madrid, 2 de abril de 1984) fue representante de la denominada poesía desarraigada de la Primera Generación de Postguerra española.

[…]

El día que me muera,

quiero que todo viva y continúe:

que broten flores en los mismos sitios, que corra el agua por la acequia,

que los amantes trencen sus abrazos,

que nazca un niño en el portal de enfrente, que mi vecino vaya a la oficina,

que los obreros entren en la fábrica, que salgan a la mar los pescadores,

que las mujeres vuelvan de la compra con un ramo de acelgas en los brazos; que el labrador entierre su semilla cuando amanezca el sol y el estudiante cierre sus libros cuando el sol se ponga.

 Y en su poema “En la muerte de mi madre” (1953):

[…]

Yo te veía ir. Sin retenerte.

Sin ayudarte. Nadie puede hacerlo en esa hora. Todos vamos solos

a nuestra propia destrucción. No pude, no pude acompañarte, madre mía.

Poner seguridad en tu camino ni sonreírte desde el otro lado de la pesada puerta silenciosa

que un día se nos abre bruscamente,

siempre hacia afuera, nunca hacia el retorno. Y tuve que soltar, fría, indefensa,

tu mano que a la mía se acogía mendiga de un calor y una esperanza que habían desertado de tu sangre.

Yo sé que confiabas, suponiendo

en mí una vaga omnipotencia, un algo capaz de sostenerte. Y yo tan solo sentía una blandísima ternura,

una tremenda compasión inútil

por tu absoluto, enorme desamparo. Y nada pude hacer. Ni tan siquiera quedarme junto a ti. Te me pusiste horriblemente lejos. Separada.

Ajena. Casi hostil en tu misterio. […]

  Mikel García García. 3 de abril 2020.

Consultar

Integración de la muerte. Pulsación de vida
Mikel Garcia Garcia 18 octubre 2015
https://ibiltarinekya.com/project/integracion-de-la-muerte-pulsacion-de-vida/

Conspiración del silencio en el proceso de muerte, el opio de la conciencia
El arte de existir con la conciencia
Mikel Garcia Garcia 25 diciembre 2018
https://ibiltarinekya.com/project/silencio_opio_conciencia/

Reflexiones sobre el antropocentrismo
Mikel Garcia Garcia 11 junio 2019
https://ibiltarinekya.com/project/reflexiones_antropocentrismo/