Asintomáticos enfermos

Asintomáticos enfermos

¿Asintomáticos enfermos?

Publicada por Mikel Garcia en Martes, 1 de septiembre de 2020

Art. Composición de Mikel García de extracto de La extracción de la piedra de la locura (Bosco); Musa rebelada (Leticia Gaspar) e interpretación de coronavirus.

Texto del artículo

¿Asintomáticos enfermos?

Publicada por Mikel Garcia en Martes, 1 de septiembre de 2020

La epidemia de Parana-COVID-19 nos tiene acostumbrados a vivir en la incertidumbre y la “masa confusa” de amalgamas intricadas de informaciones, conceptos, oxímoron-es, … mistificados. También es una oportunidad que permite reflexionar sobre el sentido de la propia masa confusa y tratar de comprender más cosas.

 

Aristóteles define el movimiento, lo dinámico, como la realización (acto) de una capacidad o posibilidad de ser (potencia). Si estoy sentado (acto) y tengo la posibilidad (potencia) de estar de pie, el movimiento consistirá en el paso de la posibilidad (potencia de estar de pie) al hecho de estar de pie (acto). El movimiento acaba cuando ya estoy de pie (acto).

 

En la salud mental podemos hablar de neuróticos (o borderline o psicóticos) sin síntomas manifiestos (ansiedad, depresión, …). Su “ser estructural” neurótico (o borderline o psicótico) es sí un síntoma que se mantiene en equilibrio, pero que condiciona de modo determinante el modo de estar en el mundo y relacionarse. Su estructura-síntoma es un parón en el desarrollo, una fijación que limita facultades humanas y la individuación. Pasar de ser asintomáticos de síntomas floridos a tener esos síntomas depende de estímulos internos (procedentes de lo inconsciente) o externos (procedentes de la realidad) que puedan romper el equilibrio. La mirada común sólo habla de enfermedades cuando hay síntomas floridos, la mirada experta detecta estructuras y desequilibrios en potencia.

 

En las enfermedades orgánicas es lo mismo. Un fumador es un canceroso en potencia. También hay estructuras psicológicas que son cancerosas en potencia. El fumar ya es un síntoma que puede regular otros (ser ansiolítico) consecuencia de enfermedades estructurales.

 

Hay enfermedades orgánicas con síntomas floridos cuya causa remota es una estructura de dominación social. Un ejemplo citado es que los negros americanos tienen índices de hipertensión superiores a los blancos americanos y a los negros africanos. La causa remota: la esclavitud y trata de negros llevados en barcos como ganado, mal alimentados. Sobrevivieron más los que tenían resistencia a la deshidratación, una “selección natural adaptativa”. Posiblemente por tener altos índices de la hormona aldosterona. Sus descendientes son más propensos a tener hipertensión con dosis pequeñas de sal.

 

Uno puede decidir ponerse de pie o no, pero el destino más común de las enfermedades estructurales (potencia) es llegar a ser enfermedades floridas (acto).

 

Algunos sujetos se mantienen en la potencia y mueren sin haber llegado al acto. ¿A qué precio? Las crisis son oportunidades de vida, casi siempre perdidas. ¡Se puede morir sin haber vivido! ¡Quien muere antes de morir no muere cuando muere! «Dentro de veinte años lamentarás más las cosas que no hiciste que las que hiciste. Así que suelta amarras y abandona el Puerto seguro… Atrapa los vientos en tus velas… Explora… Sueña… Descubre» Mark Twain

 

¿Se puede estar enfermo de COVID-19 sin síntomas manifiestos del COVID-19? ¡No! ¿Se puede estar potencialmente enfermo sin síntomas manifiestos? ¡Si! Es un problema de movimiento dinámico en función de factores estructurares (capacidad psico-inmunitaria) y activadores (carga vírica).

 

La lucha entre las religiones oficialistas y negacionistas, también se manifiesta en una lectura antitética sobre la enfermedad, con sus errores lógicos y falacias derivadas de su militantismo fanático e interesado, en el que algunos grupos se aprovechan más que otros en ambos polos.

 

Es una contradicción para la posición oficialista llamar enfermos a los asintomáticos PRC+, y no llamar enfermos a los neuróticos sin síntomas floridos. ¿Cuál es su sentido?  Intereses político sociales que miran lo simple, y beneficio rápido, y huyen de la complejidad. Si los asintomáticos PRC+ son enfermos se les puede someter a un tratamiento obligado (meterles miedo o sentimiento de peligrosidad para otros o criminalidad si no siguen pautas), lo mismo que a los neuróticos floridos (beneficios a corto plazo: psicofármacos, …), pero no hay interés en tratar las causas estructurales de la neurosis sin síntomas floridos o de las deficiencias psico-inmunitarias. Ir al fondo supondría poner freno a la violencia educativa (intrafamiliar y escolar) y poner coto al negocio de la salud, el cual no sería factible si no hay enfermos tratables. ¡Dale un arma y robará un banco. Dale un banco y robará el mundo!

 

Los negacionistas, son llamados así por los oficialistas, como el otro polo de la dualidad cartesiana, definidos como los “malos”, irresponsables, … No es ni un grupo, ni es nada homogéneo. Aunque les puede unir de modo transversal un no estar de acuerdo con la posición oficialista, hay una amalgama de sujetos con un tono emocional y con argumentos muy distintos.

 

No llamar enfermos en potencia a los asintomáticos PRC+, y negar que portan carga viral y pueden transmitirla es un error lógico y, o una falta de información científica o una negación de las evidencias científicas conocidas en otras enfermedades infecciosas. Otra cosa es que no se tanga claro todo lo referente al COVID-19 pues la experiencia e investigación es la que irá conformando su realidad.

 

Los errores, falacias e intereses de los oficialistas nutren el polo “negacionista”, y los errores de este polo justifican a los oficialistas sus argumentaciones y proyectos de control social.

 

Está en la mesa servida la lucha polar entre las religiones, teístas y laicas, con sus referentes principales (Dios/a versus Ciencia endiosada), y sus modalidades (terraplanistas, creacionistas, fascistas de derecha e izquierdas, …). Mientras la probable causa remora del COVID-19: el cambio climático que propicia saltos víricos interespecies, sigue su curso imparable y propiciatorio de nuevas pandemias.

 

¡Para ser honestos nada de lo anterior sería importante si no fuera por los planes de Gaia y de los laboratorios sintetizadores de virus!  «Uno no alcanza la iluminación fantaseando sobre la luz sino haciendo consciente la oscuridad» C.G. Jung.

 

¡Que la muerte nos pille evolucionados!  

 

bay u mal booy, bay u mal muyal cuxtalé

Así como pasa la sombra, así como pasan las nubes, así la vida.

U Loolil T’aan, Proverbio Maya

 

 

Ciclo de conversaciones: “Y ahora, ¿cómo? ”

Ciclo de conversaciones: “Y ahora, ¿cómo? ”

Ciclo de conversaciones: “Y ahora, ¿cómo?

Reflexiones acerca de la complejidad de la crisis del coronavirus para propiciar cambios en la conciencia

Mikel García García. 4 de mayo 2020

Presentación

El covid-19 trae a la conciencia la muerte existencial real, las muertes sociales y las simbólicas. Ha traspasado las barreras defensivas, proximales y distales, que alejan habitualmente la muerte de la conciencia. Es un shock para el que ni individuos ni sociedades estaban preparados.

Todavía no podemos determinar el alcance de las consecuencias que se deriven de la compleja crisis actual iniciada por el covid-19, pero que ha hecho manifiestas falsedades que nos sostenían y ha abierto a la percepción de una cadena de crisis consecutivas. Crisis que son oportunidades para identificar y cambiar sus causas. Sólo podemos imaginar si habrá o no transformación social. La experiencia de crisis históricas muestra que tras catástrofes se activa un deseo de transformación profunda y la esperanza en que realmente suceda, sin embargo, esos sentimientos resultan efímeros y los cambios que se hacen son los justos para calmar el anhelo y para no cambiar nada de la estructura. Esta crisis se ha diferenciado de otras por la inmediatez en la información, pocos sujetos han evitado ser “invadidos” por las múltiples informaciones y contrainformaciones, bulos, fake news, … No está claro si se habrá logrado tener y asimilar informaciones veraces, o si se ha producido un distanciamiento del anhelo de verdad y un refugio defensivo en los esquemas “segurizantes” de los sujetos. Por lo tanto, no podemos saber si sucederá lo mismo que en otros momentos históricos o podrán generarse cambios estructurales más allá de los maquillajes.

Objetivos

El objetivo de “Y ahora, ¿cómo?” es ser un foro de reflexión abierto a toda la ciudadanía, analizar de forma transversal la complejidad de la realidad latente que ha emergido en la crisis, sus causas, sus dinamismos. No se trata de dar respuestas sino de abrir a los participantes a reflexiones, que tratan de ir más allá de la apariencia y profundizar en la complejidad, en un ejercicio de cocreación en las conversaciones entre los participantes amplificando los focos de atención. Se trata de aprender de las lecciones derivadas de la crisis, de impulsar el desarrollo de la conciencia, de aumentar la tolerancia a un estado de incertidumbre en el que a cada pregunta se responde con más preguntas sin respuestas reduccionistas, de hacer provención hacia respuestas adecuadas desde la acción individual y colectiva… Interrogantes para un escenario incierto en el que la participación de los sujetos, transformados en ciudadanos activos, será la clave para la constelización de las posibles alternativas.

Programa

Se va a contar con participantes de varias áreas del conocimiento la filosofía, la psicología, la medicina, el periodismo, el activismo social, … que irán conversando en relación a la temática propuesta en cada encuentro de modo que irán tejiendo un discurso entre ellos sobre la temática. La conversación contará con el apoyo de la periodista Teresa Yusta,[1] Los encuentros se retransmiten en directo en facebook. Se publicará una noticia-evento en el FB de Holoanálisis anunciando el ciclo y con la antelación de una semana se irán publicando los enlaces de cada encuentro para seguirlo en directo.

https://www.facebook.com/holoanalisis/live/

Se puede participar:

Enviando con antelación preguntas dirigidas a alguno de los encuentros teniendo en cuanta la temática de los mismos, al correo de Teresa Yusta tyustaperiodista@gmail.com  Disfrutando y comentando los encuentros virtuales en abierto, y pudiendo hacer preguntas que se trasladarán a los ponentes.

Visualizándolo en diferido, pues la grabación quedará disponible.

[1] Periodista en radio y escritora.

Calendario de conversaciones en directo

Ciclo de conversaciones: “Y ahora, ¿cómo?

Pinchando aquí se llega a la programación de los directos. (Se irá actualizando cada semana)

Presentación del ciclo

Domingo 10 de mayo 18,30h Entrevista de Teresa Yusta a Mikel García

https://www.facebook.com/live/producer/863725944112067

¿Qué nos pasa con la inmunidad?

14 mayo 18,30h

Mikel García[1] y José Luis Romero[2].

La “persona” confinada.

20 mayo 18,30h

Mikel García y Javier Castillo[3]

Sombras del heroísmo

27 mayo 18,30h

Mikel García y Enrique Galán[4]

La muerte que nos acecha.

3 junio 18,30h

Mikel García y Antonio Sanfeliu Montoro[5]

Realidad virtual versus herida de lo real.

10 junio 18,30h

Mikel García y Alejandro López Ruiz[6]

 ¿Otro mundo es posible? Transformaciones en la conciencia

17 junio 18,30h

Mikel García y Ángel Cano[7]

[1] Médico. Psicólogo. Psicoterapeuta. Dr. Internacional en “Paz, Conflictos y Desarrollo”. Miembro de SIDPaJ

[2] Filósofo y psicólogo psicoterapeuta. Ha publicado «Psicópolis» (Kairós, 2005), «Antipsychologicum» (Virus 2006) y «Religión e irreligión en la escuela» (Manuscritos, 2014). www.alterconsulta.com

[3] Psicólogo clínico, psicoanalista y escritor. Dr. En Psicología.  Miembro de SIDPaJ

[4] Psicólogo y Psicoanalista. Miembro de SIDPaJ

[5] Psicólogo, periodista.

[6] Ingeniero Técnico y Diplomado en Informática. Miembro de SIDPaJ

[7] Comunicador. Asociación cultural Despierta http://www.asociaciondespierta.org/

Procedimiento en los encuentros

 

Cada uno de los intervinientes expone durante unos minutos unas ideas claves en relación a la temática sobre la que van a conversar, sin desarrollarlas demasiado y pudiendo expresar o no sobre cuáles le interesaría debatir con más profundidad.

Después de esa intervención

 

La periodista llevaría la dirección de la comunicación para que se vaya tejiendo el discurso.

 

Es probable que haya una persona atenta al movimiento que pueda haber en el chat del directo en Facebook. Esta sería quien recogiese las preguntas que se formularán en el chat y transmitiría a los intervinientes.

 

Por lo tanto, podría haber encuentros en los que solamente apareciesen en pantalla los dos intervinientes, pero podrían llegar a ser cuatro si existe un o una periodista y si la persona que pueda seguir el chat aparece en imagen formando las preguntas que se han hecho.

 

Sería conveniente terminar con una recopilación de lo expuesto.

Acerca de la muerte que siempre te ronda más o menos cercana.

Acerca de la muerte que siempre te ronda más o menos cercana.

Acerca de la muerte que siempre te ronda más o menos cercana.

 

 

Mikel García García. 3 de abril 2020

 

La muerte sólo se experimenta muriendo. Desde afuera solo se puede contemplar el proceso. Se muere a solas, por más acompañado que se esté a la hora de la muerte. Cada sujeto muere su muerte. El muriente, en profunda soledad, se enfrenta a ingentes tareas de duelos de lo que deja, en un estado no ordinario de conciencia en el que la dimensión espacio temporal rompe el encorsetamiento ordinario de la conciencia. El muriente camina senderos desconocidos y está descubriendo, sobre la marcha, diferentes registros mnémicos conscientes e inconscientes (recuerdos, sueños, visiones, …) que le iluminan el significado de su existencia, y le permiten hacer un balance de la misma. La experiencia es inefable, no es comunicable.

 

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Texto del artículo

Acerca de la muerte que siempre te ronda más o menos cercana

Mikel García García. 3 de abril 2020.

¿Tiempo de lectura? Impredecible.

La muerte sólo se experimenta muriendo. Desde afuera solo se puede contemplar el proceso. Se muere a solas, por más acompañado que se esté a la hora de la muerte. Cada sujeto muere su muerte. El muriente, en profunda soledad, se enfrenta a ingentes tareas de duelos de lo que deja, en un estado no ordinario de conciencia en el que la dimensión espacio temporal rompe el encorsetamiento ordinario de la conciencia. El muriente camina senderos desconocidos y está descubriendo, sobre la marcha, diferentes registros mnémicos conscientes e inconscientes (recuerdos, sueños, visiones, …) que le iluminan el significado de su existencia, y le permiten hacer un balance de la misma. La experiencia es inefable, no es comunicable.

Es imposible una empatía real entre muriente y acompañantes, y ambos, sobre todo el muriente lo saben. Decir “Ya sé que lo está pasando muy mal”, denota prepotencia rozando el ridículo. El muriente sabe que él mismo no sabe nada y que el acompañante sabe mucho menos. Expresiones de este tipo no solo son inútiles, sino que producen desconfianza y generan más soledad en el muriente, ya que le hacen saber que el acompañante no solo no contiene, sino que estorba. Muchos descubren que nuestros semejantes, son tan míseros e impotentes como nosotros, que no podrán ayudarnos y que van a morir más solos y estorbados de lo que imaginaban. Algunos murientes no pueden irse al sentirse culpabilizados de abandonar a sus seres queridos que se derrumban. Algunos esperan a morir cuando los acompañantes se van a tomar café en un descanso. Algunos murientes que aceptan su muerte pueden, incluso, compadecerse de sus acompañantes y ayudarles a iniciar sus duelos.

Pocos humanos saben, antes del trance de la muerte, que es inútil buscar consuelo. Sólo quien ha tenido experiencias de muerte cercana puede acercarse a cierta empatía con el muriente o con el acompañante dependiendo del lado en el que esté en el trance.

La mayor parte de los procesos de muerte se experimentan trágicamente, son muertes indignas, tanto para el muriente como para los acompañantes. Los procesos se niegan, la mayor parte de la gente muere tan indignamente como ha vivido. Pero aún así hay una parte de sujetos que cambian y transforman su muerte, ya que al experimentar los procesos que suceden traspasan sus resistencias anteriores. Incluso después de la muerte clínica, y en un tiempo no medible con los parámetros ordinarios, pero siempre antes de la muerte de la conciencia, se puede seguir haciendo ese trabajo.

Las muertes sin acompañantes son menos frecuentes, como las derivadas de catástrofes. También son infrecuentes aquellas en que el acompañante es quien trae la muerte: el asesino/a. Aunque siempre se muera en soledad el grado de tragedia es distinto.

¿Podemos imaginar el sufrimiento de alguien que es asesinado por quien más ama?

Es común que los vivos supervivientes sientan que la muerte de los enfermos por coronavirus en la soledad de las UCIs es muy trágica. Seguro que es más trágico de lo habitual para el superviviente, que tiene que hacer la primera fase del duelo sin los soportes habituales que dan un sentido de realidad a la muerte: despedirse; tocar el cadáver; efectuar rituales de acompañamiento y enterramiento, … Además, tiene que atemperar con posibles sentimientos de culpa por no haber hecho lo suficiente por el muerto, de rabia por la desatención, miedo al cadáver que es peligroso por su infectividad, de indefensión porque las decisiones las toman otros, conflicto con la autoridad porque el control es de otros, …

Y todo eso en un contexto social en el que cada sujeto está en contacto permanente con la muerte y las defensas individuales y sociales ante la misma. Se enfatizan las tendencias de curados o contagiados, antes de la de fallecidos (victoria del virus). Aunque sea por falta de otros recursos la imagen de los convoyes militares transportando los féretros enfatiza el lenguaje de guerra y el éxito del enemigo invisible.

En ambos extremos de UCIs o asesinado/a, para el muriente su muerte será distinta de lo que imaginamos.

¿Cómo acompañar al muriente sin impedir su duelo?

¿Cómo acompañar al muriente ayudando en su proceso?

¿Cómo anticipar el trabajo de duelo del acompañante superviviente?

¿Cómo particularizar el trabajo de duelo del superviviente no acompañante?

Para una muerte digna propia, es necesario elaborar con cierta profundidad la relación que tenemos con la muerte. Solo entonces podremos ser acompañantes de la muerte digna de un muriente, e incluso ayudarles de verdad en su trance.

La muerte tiene varias dimensiones a contemplar. Hay humanos que están muertos en alguna de ellas: Muerte social, anomia; muerte psicológica, zombies vivientes. En alguna de ellas podemos estar por haber sido víctimas o por no querer salir de esos espacios que permiten usar los beneficios del victimismo. En la muerte de otros/as podemos haber sido colaboradores e incluso el único/a perpetrador. Son modalidades de muerte previas a la muerte biológica y de la conciencia. Identificar esas realidades es necesario para poder hacer algo transformador. Salir de la muerte psicológica del victimismo requiere hacer un duelo de lo que se pierde como víctima. Estas realidades no son solo simbólicas.

Algunas afirmaciones y preguntas impertinentes:

¡Quien no hace los trabajos de duelos que la vida nos presenta muere antes de morir!

¡Quien ha muerto antes de morir no muere cuando muere!

¿El muerto no muere hasta que desaparece de la memoria de los vivos?

¿Cómo entiendes el relato sobre el obispo de Canterbury?

Cuando San Anselmo, obispo de Canterbury 2, se encontraba en estado agónico, rodeado de sus más cercanos discípulos, uno de ellos le estrechó la mano y le susurró al oído: “Dichoso usted, excelencia, que sabe que está a punto de entrar en el reino de nuestro amado Dios y, por ello, al contrario de la mayoría de los demás mortales, se aleja usted de estas endebles vestiduras terrenales sin nostalgia ninguna”. Cuentan que San Anselmo se quedó mirando fijamente al discípulo y le dijo: “Por supuesto que estoy muy feliz de ir al encuentro de Nuestro Señor… pero, por favor, reza conmigo para que nuestro buen Dios acepte una petición que vengo haciéndole con gran fe y que consiste en que prorrogue mi permanencia en esta tierra un poco de tiempo más, tan solo mientras resuelvo el problema de la inmortalidad del alma”.

2 Sykes N, Thorns A: The use of opioids and sedatives at the end of life. Lancet Oncology, 2003; 4(5): 312-318.

¿Cómo entiendes las siguientes poesías?

Pablo Neruda en su poema “Nosotros los perecederos”:

Nosotros, los perecederos, tocamos los metales,

el viento, las orillas del océano, las piedras, sabiendo que seguirán, inmóviles o ardientes,

y yo fui descubriendo, nombrando todas las cosas: fue mi destino amar y despedirme.

 Juan Ramón Jiménez en su poema “El viaje definitivo”:

… Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros cantando;

y se quedará mi huerto, con su verde árbol, y con su pozo blanco.

Todas las tardes,

el cielo será azul y plácido;

y tocarán, como esta tarde están tocando, las campanas del campanario.

Se morirán aquellos que me amaron; y el pueblo se hará nuevo cada año;

y en el rincón aquel de mi huerto florido y encalado, mi espíritu errará nostálgico…

Y yo me iré; y estaré solo, sin hogar, sin árbol verde, sin pozo blanco,

sin cielo azul y plácido…

Y se quedarán los pájaros cantando.

Ángela Figuera Aymerich :

Ángela Figuera (Bilbao, 30 de octubre de 1902 – Madrid, 2 de abril de 1984) fue representante de la denominada poesía desarraigada de la Primera Generación de Postguerra española.

[…]

El día que me muera,

quiero que todo viva y continúe:

que broten flores en los mismos sitios, que corra el agua por la acequia,

que los amantes trencen sus abrazos,

que nazca un niño en el portal de enfrente, que mi vecino vaya a la oficina,

que los obreros entren en la fábrica, que salgan a la mar los pescadores,

que las mujeres vuelvan de la compra con un ramo de acelgas en los brazos; que el labrador entierre su semilla cuando amanezca el sol y el estudiante cierre sus libros cuando el sol se ponga.

 Y en su poema “En la muerte de mi madre” (1953):

[…]

Yo te veía ir. Sin retenerte.

Sin ayudarte. Nadie puede hacerlo en esa hora. Todos vamos solos

a nuestra propia destrucción. No pude, no pude acompañarte, madre mía.

Poner seguridad en tu camino ni sonreírte desde el otro lado de la pesada puerta silenciosa

que un día se nos abre bruscamente,

siempre hacia afuera, nunca hacia el retorno. Y tuve que soltar, fría, indefensa,

tu mano que a la mía se acogía mendiga de un calor y una esperanza que habían desertado de tu sangre.

Yo sé que confiabas, suponiendo

en mí una vaga omnipotencia, un algo capaz de sostenerte. Y yo tan solo sentía una blandísima ternura,

una tremenda compasión inútil

por tu absoluto, enorme desamparo. Y nada pude hacer. Ni tan siquiera quedarme junto a ti. Te me pusiste horriblemente lejos. Separada.

Ajena. Casi hostil en tu misterio. […]

  Mikel García García. 3 de abril 2020.

Consultar

Integración de la muerte. Pulsación de vida
Mikel Garcia Garcia 18 octubre 2015
https://ibiltarinekya.com/project/integracion-de-la-muerte-pulsacion-de-vida/

Conspiración del silencio en el proceso de muerte, el opio de la conciencia
El arte de existir con la conciencia
Mikel Garcia Garcia 25 diciembre 2018
https://ibiltarinekya.com/project/silencio_opio_conciencia/

Reflexiones sobre el antropocentrismo
Mikel Garcia Garcia 11 junio 2019
https://ibiltarinekya.com/project/reflexiones_antropocentrismo/

Síntomas del miedo patológico y sus respuestas paranoicas en la crisis de covid-19

Síntomas del miedo patológico y sus respuestas paranoicas en la crisis de covid-19

Síntomas del miedo patológico y sus respuestas paranoicas en la crisis de covid-19[1]. Imagen: Cisnes que se reflejan como elefantes (1937). Salvador Dalí. Mikel García García[2]  2 de abril 2020 En el artículo “Milenarismos de y para la catástrofe” se mencionaron situaciones de paranoia. La reacción paranoica es contagiosa, y va más allá de los sujetos paranoicos clínicos. Metafóricamente podíamos hablar del virus de la paranoia, que se extiende en pandemia en sociedades (huésped social) que tienen un terreno propicio a ella y en sujetos individuales (huésped individual) que tienen un terreno propicio (personalidades paranoides, “fascistas potenciales” descritos por Adorno, …). Si bien las ideas de la “inmunidad de comunidad” hacia el coronavirus no tenían base científica, la inmunidad social al virus de la paranoia requeriría detectar los terrenos propicios del “trastorno delirante” y transformarlos. [1] Publicado en Facebook. 2 abril. https://www.facebook.com/mikelgarciagarcia/posts/10157216313261762 [2] Médico. Psicólogo. Psicoterapeuta analítico integrativo. Terapeuta Familiar Sistémico. Terapeuta transpersonal. Psicoanálisis junguiano. Doctor Internacional en «Estudios Internacionales en Paz, Conflictos y Desarrollo», Universitat Jaume I (UJI Castellón).    
Texto del artículo
Síntomas del miedo patológico y sus respuestas paranoicas en la crisis de covid-19[1]. Imagen: Cisnes que se reflejan como elefantes (1937). Salvador Dalí.   Mikel García García[2]  2 de abril 2020   –           Mirando hacia otro lado Distraer de hechos comprobados, con información sesgada, unilateral, medias verdades, y extrapolación arbitraria de tendencias. Periodismo de pánico, de sentimentalismo romántico y de búsqueda de discursos salvíficos Lenguaje bélico. Elevar el heroísmo de los cuidadores, que van a ser sacrificados. Denostar las discusiones, “No puedes afirmar eso”. ¡Por favor basta! ¡Déjame en paz! –           Culpar de las consecuencias dañinas a aquello que no está en su propio poder. Ponerse medallas de logros por fenómenos que no de penden de la propia acción. “Tenemos demasiados enfermos en vez de hemos desmantelado los recursos sanitarios”. –           Rechazo a aprender de la experiencia histórica.  Medidas exageradas. Exageración o banalización de los peligros. –           El pánico es pretexto para la represión política. Uso de lenguaje estigmatizante que convoca la violencia: “virus chino”, “Infectado en vez de enfermo” –           Rechazo y ostracismo social a los que tienen opiniones disidentes del “sentido común”. La expulsión de puestos de responsabilidad, ser vilipendiado en medios de comunicación. –           El pánico es pretexto convocar una solidaridad edulcorada narcotizante amorosa. Para evitar comunidades emergentes de justicia. Se necesita sentir también la frustración y los sentimientos de indignidad, tristeza, depresión y rabia. –           El pánico es pretexto para diversas carreras maratonianas en los ámbitos científicos, paracientíficos y espirituales: encontrar remedios biológicos preventivos y de tratamiento, muchas por el dinero que puede suponer; montar muchas investigaciones biomédicas y psicosociales muchas aprovechando el momento histórico para tener espacios futuros de publicaciones científicas; el surgimiento de profetas y sabelotodo, muchos también para vender sus remedios; las carreras entre remedios espirituales para sacar rentabilidad en un futuro. –           El pánico es pretexto para defenderse de las críticas con contraargumentos falsos, para falacias ad homine, … –           El pánico es pretexto para canalizar el conflicto previo contra la autoridad. –           El pánico es pretexto para crear nuevos chivos expiatorios y atacarlos: las víctimas de los policías de los balcones, del castigo altruista; el feminismo que se manifiesta el 8M; gobiernos que no gustan a los poderes fácticos.   Son ejemplos de entre muchos que se están dando. Vivíamos en una sociedad distópica, lo que emerge no es nada nuevo, aunque es más evidente lo para muchos es el detonante para empezar a hablar de distopía. ¿Participas de o te sientes identificado con alguno de los ejemplos citados? Trata de darte una puntuación de 0 a 10. Siendo 0 ninguna reacción paranoica y 10 mucha reacción.   La reacción paranoica es contagiosa, y va más allá de los sujetos paranoicos clínicos. Metafóricamente podíamos hablar del virus de la paranoia, que se extiende en pandemia en sociedades (huésped social) que tienen un terreno propicio a ella y en sujetos individuales (huésped individual) que tienen un terreno propicio (personalidades paranoides, “fascistas potenciales” descritos por Adorno, …). Si bien las ideas de la “inmunidad de comunidad” hacia el coronavirus no tenían base científica, la inmunidad social al virus de la paranoia requeriría detectar los terrenos propicios del “trastorno delirante” y transformarlos.   Principales características de lo paranoide: – Desconfianza. – Suspicacia. – Frialdad, falta de empatía y distanciamiento afectivo. – Actitud reservada. – Escaso sentido del humor. – Tendencia a la hipercrítica. – Intolerancia, hacia el diverso y hacia el conocimiento. – Preferencia por lo práctico. – Preferencia por lo concreto.   El arte también es un modo de explorar la paranoia, y para algunos un modo de liberarse de ella. Dalí creó su propio método: el paranoico-crítico, confesando que se inspiró al leer “La interpretación de los sueños”, de Freud. Un “método espontáneo de conocimiento irracional basado en la objetividad crítica y sistemática de las asociaciones e interpretaciones de fenómenos delirantes”. Imágenes ambiguas en los cuadros, provocan en el espectador, que libere obsesiones, fobias, y todo lo que lleva bien guardado en el inconsciente.   Mikel García García 2 abril 20. Día en que los datos en España de la pandemia, % de nuevos casos (7,9%) y de nuevos muertos (9,5%), apuntan a una fase de meseta y en el que los datos económicos son catastróficamente históricos por el aumento de parados y la disminución de afiliados a la seguridad social. [1] Publicado en Facebook. 2 abril. https://www.facebook.com/mikelgarciagarcia/posts/10157216313261762   [2] Médico. Psicólogo. Psicoterapeuta analítico integrativo. Terapeuta Familiar Sistémico. Terapeuta transpersonal. Psicoanálisis junguiano. Doctor Internacional en «Estudios Internacionales en Paz, Conflictos y Desarrollo», Universitat Jaume I (UJI Castellón).
Modalidades de relación entre la autoridad que manda y subordinado que obedece

Modalidades de relación entre la autoridad que manda y subordinado que obedece

Modalidades de relación entre la autoridad que manda y subordinado que obedece[1]. Mikel García García[2]  1 de abril 2020 En el artículo “Milenarismos de y para la catástrofe” https://ibiltarinekya.com/project/crisis_cvirus_milenarismos/  https://www.facebook.com/mikelgarciagarcia/posts/10157204950616762 sitúe en la infancia las raíces del conflicto con la autoridad. El estilo que se interiorizó entonces constituye tanto el componente principal de coacción interna para obedecer a los autoritarios, como el que determina la confusión disociativa que incapacita para reconocer la autoridad constructiva. [1] Publicado en Facebook. 1 abril 2020. https://www.facebook.com/mikelgarciagarcia/posts/10157212138696762   [2] Médico. Psicólogo. Psicoterapeuta analítico integrativo. Terapeuta Familiar Sistémico. Terapeuta transpersonal. Psicoanálisis junguiano. Doctor Internacional en «Estudios Internacionales en Paz, Conflictos y Desarrollo», Universitat Jaume I (UJI Castellón).
Texto del artículo
En el artículo “Milenarismos de y para la catástrofe” https://ibiltarinekya.com/project/crisis_cvirus_milenarismos/  https://www.facebook.com/mikelgarciagarcia/posts/10157204950616762 sitúe en la infancia las raíces del conflicto con la autoridad. El estilo que se interiorizó entonces constituye tanto el componente principal de coacción interna para obedecer a los autoritarios, como el que determina la confusión disociativa que incapacita para reconocer la autoridad constructiva. En los momentos de inseguridad e incertidumbre se regrede a la infancia buscando autoridades protectoras, y se refuerza la confusión. El sujeto se niega a reaccionar a sus propios sentimientos de pánico porque no tiene autoestima y desconfía de sus propios sentimientos. Los estilos de los autoritarios son los que resuenan y se incrementa la sumisión, y la rabia se desplaza a los que tratan de ser autoridades constructivas. En la catástrofe del coronavirus hay ejemplos para las dos siguientes respuestas polares. 1.- La obediencia ciega es la respuesta más frecuente. Se hace todo lo que se te dice  porque uno se siente incapaz de cuestionar las órdenes por el miedo al poder. Si por ello se causa daño no es culpa de uno sino de quien manda. Stanley Milgram, psicólogo en  Yale, 1963, lo demostró en su diseño experimental para entender la complicidad de la población con los nazis y el holocausto. https://es.wikipedia.org/wiki/Experimento_de_Milgram 2.- La negativa a obedecer porque se desconfía fundamentalmente de la autoridad central, porque sus argumentos no son convincentes, se atribuyen a la corrupción, o se cae en la seducción de otros que pertenecen a grupos de referencia de confianza (familia, grupos religiosos o políticos) que atacan a la autoridad. Estos grupos de referencia son autoridades familiares. La dinámica entre la autoridad central, lejana, y la autoridad familiar, cercana, tiene relación con lo proyectado en las figuras parentales, el padre y la madre, y las instituciones que interfieren y regulan los mitos del patriarcado. Citar estos componentes tiene interés para que cada uno/a tome contacto con lo que le pasa, lo que siente y como reacciona en esta crisis del CV. ¿Paranoia? ¿Depresión? ¿Obediencia? ¿Desobediencia? ¿Deseo de autoridades civiles o religiosas? ¿Deseo de líderes autoritarios salvíficos? … Conocerse más puede transformar lo actual y evolucionar hacia las siguientes posibilidades. 3.- Otra posibilidad de relación con la autoridad es la que algunos llaman “obediencia reflexiva”. Las órdenes se obedecen, pero se cuestionan críticamente. Se considera que el deber de los ciudadanos es evitar que se tomen decisiones equivocadas, tanto los sujetos individuales como las autoridades, y proteger los derechos humanos. Esta posición requiere mucho mayor nivel de madurez psíquica por el sujeto, que, además, se arriesga a no ser entendido e, incluso, eliminado por todo autoritario (ejerza el poder o lo obedezca ciegamente). En ciertos ámbitos jurídicos esta posición está siendo amparada incluso cuando se desobedece, como en el caso de soldados que se niegan a un genocidio desobedeciendo a sus jefes. 4.- La aceptación, no obediencia, de las normas que tras reflexión compleja el sujeto comprende que son adecuadas, acentuando la crítica, no solo ante la deficiencia de las autoridades sino también a las de los conciudadanos que obedecen ciegamente o son reactivos destructivos. El riesgo que corre el sujeto es aun mayor que en la obediencia reflexiva.   Mikel García García.  1 de abril