Sexoeconomia

Concepto de Salud basado sobre el metabolismo energético de carga y descarga.

Sextante

El sextante es un instrumento de precisión que sirve para medir ángulos y se utiliza en la mar para medir las alturas de los astros sobre el horizonte visible o de la mar y para medir ángulos horizontales y verticales de puntos de la costa. Está constituido por un sector circular de metal (antiguamente era de marfil) de un arco de 60º, el cual puede medir ángulos hasta 120º. Lleva una alidada que gira alrededor del centro de la circunferencia que corresponde al sector y sobre el cual se lee la altura del astro sobre el horizonte en grados. La alidada tiene sobre el eje de giro un espejo que gira con ella, llamado espejo grande o espejo índice; el soporte del espejo lleva un tornillo para rectificar la perpendicularidad del mismo. El sector tiene firme a él un espejo, llamado espejo chico o espejo de horizonte, la mitad azogado y la mitad diáfano; el soporte lleva dos tornillos, uno para rectificar la perpendicularidad del mismo y el otro para el ajuste del paralelismo de dicho espejo con el espejo grande.

El brazo de la alidada lleva, además, un soporte para acoplar un anteojo, cuyo eje es paralelo al plano del limbo. El limbo del sector está graduado y esta graduación tiene un valor doble del que corresponde al arco del sector. El punto inicial o cero de la graduación del limbo corresponde al momento en que la posición de los dos espejos, grande y chico es paralela una a la otra. La alidada lleva también un cero en una graduación, que al coincidir con el cero del limbo, moviendo la alidada, es cuando los dos espejos son paralelos. En la parte baja de la alidada lleva un tambor para verificar la lectura de los minutos y fracciones de minuto, realizándose la de los grados directamente sobre el limbo. En los sextantes antiguos en la parte baja del limbo tienen un nonio o nonius para realizar la lectura de los minutos y segundos de arco. Dicho nonio lleva una lupa incorporada para poder leer la escala. El tambor de la alidada se mueve por medio de un husillo micrométrico que engrana en una cremallera situadadetrás del limbo, manteniéndose engranado a éste por medio de un muelle que fija la alidada al limbo. Para mover la alidada, cuando se desplaza un ángulo grande, se aprieta la palanca de resorte con lo cual, al aflojarse la presión del muelle, se desengrana el husillo de la cremallera. Para pequeños movimientos de la alidada se gira el tambor micrométrico.Para medir las alturas de Sol, delante del espejo grande hay unos vidrios de color que amortiguan la intensidad de los rayos solares a fin de que no dañen la vista, llamados modificadores. Delante del espejo chico hay un juego de modificadores que sirven para amortiguar el reflejo de los rayos del Sol sobre el horizonte.

El sector lleva un mango o empuñadura para tomar el sextante con la mano derecha para efectuar las observaciones. Dentro del mango hay una pila que sirve para alumbrar una bombilla situada en el tambor para leer las observaciones nocturnas.

Sí-mismo

Para la psicología analítica existe un arquetipo que representa la totalidad, al que se llama Sí mismo. Es el centro regulador por excelencia de la psique, centro que se diferencia del yo por su carácter impersonal (similar al gran hombre interno del que hablan algunas tradiciones indígenas o el guía interno que se señala en oriente). Su naturaleza sería numinosa y se vivenciaría como fuerza que dota de sentido a la vida. Podría aparecer en sueños y visiones con la forma de figuras geométricas que representan la totalidad como el circulo, personajes cargados de sabiduría como el viejo sabio o la sacerdotisa y como no, como el mismísimo Dios. El arquetipo del Sí-mismo es el encargado de organizar la vida en cada una de las fases del ciclo vital y de efectuar el mejor ajuste que las circunstancias concretas permitan. El Sí-mismo es el constructor y elemento directriz en la función teleológica de la psique, por cuanto posee la característica innata de buscar su propia realización en la vida. Jung llamó individuación a este proceso que se prolonga durante toda la vida. La individuación es la razón de ser del Sí-mismo; su propósito intrínseco es alcanzar la autorrealización más completa en la psique y en el mundo.El Sí-mismo es una unión de los opuestos, una paradoja, pues desde cualquier punto de vista representa tesis y antítesis y, a la vez, síntesis (Jung, 1944). Este arquetipo implica el potencial de volverse integro y sentirse integrado. Podemos relacionar el funcionamiento del Sí mismo como un sintetizador y mediador de opuestos que activa símbolos de naturaleza autorreguladora y curativa.

Sí-mismo

sí-mismo referido a la identidad individual, como es descrito por el psicoanálisis de las relaciones objetales y del self.

Siete sermones a los muertos

En latín Septem Sermones ad Mortuos. Constituye un opúsculo creado por Carl Gustav Jung en 1916 para una edición privada. Jung lo regalaba en ocasiones a sus amigos y allegados, y no podía ser adquirido en la librería. Para poder llegar a entender la necesidad de escribir el presente texto es preciso conocer los antecedentes en los cuales se sitúa la biografía de su autor, partiendo desde 1913, año en el que se producirá su ruptura con Sigmund Freud, hasta 1916, fecha de elaboración del opúsculo. Tres años en los que se generará una etapa de descubrimiento y transformación personal y en los que correrá parejo la evolución de toda su obra. Jung invita a aceptar lo acontecido tal como fue experimentado, eludiendo todo intento de reduccionismo y tergiversación amparado por un pretendido omniabarcante conocimiento científico o su aniquilación a través de la anomalía. Recuperando la síntesis de su conceptualización, y permitiendo por tanto continuar observando lo fenomenológico como resultado de una ecuación en donde siempre intervienen el mundus imaginalis y lo cotidianamente fáctico, nos es posible entender que la materia es el aspecto concreto de lo inconsciente colectivo, que el mundo en general estaría de este modo estructurado y configurado a partir de los constituyentes más inmediatos de la psique colectiva, los arquetipos, y que cualquier fenómeno de sincronicidad es resultado de la ininterrumpida comunicación establecida entre ambos sistemas. En el «país de los muertos» el alma experimenta una secreta vivificación y da forma a las huellas ancestrales, a los temas colectivos del inconsciente. Igual que una médium, da a los muertos posibilidad de manifestarse. Por ello, muy pronto después de la desaparición del alma aparecieron en mí los «muertos», y surgieron los «Septem Sermones ad Mortuos». (Recuerdos, sueños, pensamientos, pag. 228).Finaliza Jung reconociendo que los Septem Sermones constituyeron una especie de prólogo, un cierto croquis y resumen de lo que tenía que transmitir al mundo acerca del inconsciente. Tras una gradual transformación, en 1916 Jung sentiría la necesidad imperiosa de escribir, sintiéndose «impulsado desde dentro a formular y expresar lo que podría haber dicho Filemón». De esta fuerza ineludible, aparentemente comandada desde lo más profundo de lo inconsciente colectivo, surgirían los Septem Sermones ad Mortuos con su lenguaje característico.

Jung relata la posible relación que pudiera haber tenido los fenómenos parapsicológicos acontecidos con el estado emocional en el que se hallaba, y desde el que podrían haberse producido estos. VER «Parapsíquicos o paranormales«. Se trataba de una «constelación inconsciente», es decir, de la activación de un complejo psicológico debido generalmente a una reacción de naturaleza emocional (consciente o inconsciente), ya sea frente a una persona o una situación, siendo dicha constelación de carácter numinoso.El numen de un arquetipo representa aquel agente o efecto dinámico, no resultante de un acto volitivo, que captura y controla al individuo.

Poco antes del retorno de los muertos sucedió otro hecho importante descrito por Jung como la pérdida del alma. Más de dos décadas después, en 1939, expondrá ante Eranos su obra «Sobre el renacer», en la que describirá que la desaparición del alma en una fantasía era un hecho frecuente entre los pueblos primitivos. Se correspondería a una alteración de la personalidad en forma de disminución. El alma se puede marchar de modo súbito dando lugar a un trastorno de la salud del individuo. Su explicación radicaría en que la mente primitiva dispondría de un funcionamiento preferentemente pulsional, emocional e inconsciente y por tanto tendente a la disociación, antes que a la integración mental. Dicho de otro modo, requeriría un mayor esfuerzo para funcionar desde la consciencia y la volición, al situarse de un modo más próximo a los contenidos del inconsciente. Sin embargo, puntualizó que ello no significaba que el hombre civilizado estuviera exento de dicha pérdida. Pierre Janet ya apuntalaría en 1909 como denominación alternativa a la misma sintomatología la de abaissement du niveau mental. Hallaríamos en este caso un rebajamiento de la tensión de la consciencia sentido subjetivamente como pesadez, desgana y tristeza, siendo el origen de ello la ausencia de energías disponibles.

Para Jung, el alma viene representada en el hombre por el arquetipo del ánima, ánima significa en latín alma.Por otro lado, el ánima es el aspecto femenino presente en lo inconsciente colectivo de los hombres (al aspecto masculino presente en la psique colectiva de las mujeres se denominó ánimus). Si a ello añadimos que el ánima representa el arquetipo de la vida, siendo su principio Eros, reflejando la naturaleza de lo relacional, se deducirá de ello que para el hombre, la pérdida del alma signifique la pérdida de lo vital y lo vinculativo. De algún modo, el arquetipo del ánima ha tenido que desasirse del nivel de lo consciente emprendiendo el camino de lo inconsciente colectivo. Desde la teorización junguiana no se trataría de una pérdida real, sino de una desvinculación arquetipal que conlleva una descompensación en forma de constelación inconsciente. El arquetipo del ánima se ha retirado al inconsciente, al «país de los muertos». En términos energéticos, lo consciente se vacía al revivificarse lo inconsciente. Si el ánima crea la relación en lo inconsciente, y éste representa al país de los muertos, «en cierto sentido es también una relación con la colectividad de los muertos».

Sería la elaboración del manuscrito y todas las experiencias vividas en torno al «país de los muertos» lo que llevaría a Jung al convencimiento de que la creencia popular en que los muertos son los que tienen el mayor saber resultaba incierta. Ya sea desde el cristianismo y su alusión a que «en la gloria miraremos la verdad a la cara», o desde el platonismo filosófico griego de la liberación del alma de la cárcel del cuerpo una vez finalizado el periodo de existencia, todo parecía indicar que «sin embargo, posiblemente las almas de los muertos no saben sino lo que sabían en el momento de su muerte y nada más. De ahí sus esfuerzos por penetrar en la vida para participar en el saber de los hombres». Los Septem sermones ad mortuos representarían por tanto, entre otros aspectos de diversa índole, la respuesta dada por el pensador suizo a la demanda de saber que los muertos interpelaban con su presencia. De ahí la frase inicial Regresamos de Jerusalén, donde no hallamos lo que buscábamos. También constituiría paralelamente una compensación mutua entre el mundo consciente y lo inconsciente colectivo.

Por otra parte, establece Jung la posibilidad de que muchos seres humanos persigan alcanzar en la muerte el nivel de consciencia que no hallaron en vida. Por lo que todas aquellas personas que en el instante de su muerte quedaron por debajo de sus posibilidades, incluyendo aquello que fue comprendido por otros hombres de su época, el espíritu del tiempo, proseguirían tal desarrollo en el «país de los muertos».

Silvert, Michael

Después de diversos procesos Reich es condenado junto al Dr. Michael Silvert (obstetra y colaborador de Reich) a dos años de cárcel y a pagar una fuerte multa que impide la continuación de las investigaciones orgonómicas en varios años

Símbolo

Del latín symbolum, el símbolo es la forma de exteriorizar un pensamiento o idea, incluso abstracta, así como el signo o medio de expresión al que se atribuye un significado convencional y en cuya génesis se encuentra la semejanza, real o imaginada, con lo significado. Afirmaba Aristóteles que no se piensa sin imágenes, y simbólica es la ciencia, constituyendo ambas las más evidentes manifestaciones de la inteligencia.

Los símbolos juegan un papel esencial en la psicoterapia. Una condición para un verdadero proceso de cambio es la habilidad que tenga el paciente, de abrirse hacia una dimensión simbólica, que activa el potencial de transformación contenido en la psique: el poder de curar el alma. Esta convicción me lleva a propiciar el trabajo con los símbolos en el proceso de la psicoterapia.

Los símbolos contienen un potencial específico de cambio y transformación. Son imágenes que utilizan un lenguaje elemental y provocan reacción emocional. Parece que los símbolos están dirigidos siempre hacia un Ser arcaico que aún vive en nosotros. Nos activan un lado más natural, más primitivo, más genuino e invitan a estar abiertos al significado oculto. El misterioso carácter sublime del símbolo, nos lleva a aceptar que hay otro tipo de espíritu trabajando con nuestra consciencia. La transformación propiciada por los símbolos es el resultado de una experiencia fundamental del yo como parte de una realidad psíquica más grande. El yo comprende que no está aislado en el presente ni en un lugar arbitrario del cosmos –se siente conectado con el tiempo y la historia, con el mundo y con la raza humana. Esto le permite una constante revisión de su propia imagen y adaptarla a las circunstancias cambiantes de la vida. Este proceso de transformación debe tener lugar constantemente para que un individuo sea psíquicamente sano. Los símbolos tienen también efectos transformadores porque unen a los opuestos y están dirigidos hacia una mayor totalidad. Los símbolos son un puente hacia cosas nuevas, con las cuales no estamos aún familiarizados. Ayudan a la psique a encontrar una mejor relación con la realidad del self. Nuevas conexiones son establecidas entre opuestos aparentemente irreconciliables (luz-sombra; bien-mal), en una conjunctio oppositorum los opuestos son rebasados y trascendidos, para reconsiderar la ideología que ha guiado su vida y desarrollar el proceso de individuación.

Simpático

Parte del sistema nervioso vegetativo, en el cual la excitación produce contracción.

Simpaticotonía

Estado continuo de excitación simpática (igual al estado continuo de contracción) debido a la angustia crónica y al estasis sexual.

Sincronía

Término acuñado por Jung y no bien organizado en sus escritos. Es difícil de definir. Una asociación no causal entre fenómenos únicos o concatenados que se manifiestan sincrónicamente en la «realidad objetiva» de la materia (y por lo tanto se pueden recoger y describir por varios observadores externos) y en el psiquismo de uno o más sujetos. El fenómeno sincrónico no se puede comprender con los parámetros de la física newtoniana ni relativista, parece responder a leyes de la física cuántica y su ocurrencia es una manifestación de la propiedad de la transgresividad del inconsciente psicoide, responde a una autorregulación de la CONCIENCIA HUMANA. El fenómeno emergente porta una significatividad para el sujeto o sujetos para los que el fenómeno se manifiesta, y si este o estos lo elaboran su conciencia experimenta una transformación, con más desarrollo. Pero la oportunidad puede desaprovecharse, y el fenómeno sincrónico puede afectar de un modo negativo e incluso «catastrófico» a la conciencia individual y a la realidad objetiva.

Sincronicidad

Una cualidad del Inconsciente Psicoide. Los arquetipos no se encuentran exclusivamente en la esfera psíquica, sino que también pueden ocurrir en circunstancias que no son psíquicas (equivalencia de un proceso física exterior con uno psíquico). Jung, en “Sincronicidad: Un principio de conexión acausal”. La sincronicidad supone la ocurrencia de dos eventos que no están asociados ni causalmente ni teleológicamente, pero que sin embargo tienen una relación significativa.

Sincronístico

La dimensión sincronística  expresa el hecho de que ciertos «encuentros» pueden tener un valor simbólico en la realidad, al igual que los personajes pueden hacerlo en un relato o en un sueño. Señala además que nuestra relación con el «otro» está pavimentada con mensajes simbólicos, también en nuestras relaciones interpersonales

Sinécdoque

Recibir juntamente. Consiste en extender, restringir o alterar de algún modo la significación de las palabras Para designar un todo con el nombre de una de sus partes o viceversa; un género por una especie, una cosa por la materia de que está formada. Por ejemplo: el pan por toda clase de alimento, el hierro por la espada, veinte velas por veinte naves.

Sinestesia

Una activación de dos o más sentidos simultáneamente; por ejemplo, el sonido puede ser visto por la mente como si estuviera compuesto de color y forma, o el color puede ser escuchado como una nota musical o una armonía. Existen innumerables ejemplos de esta fusión de los sentidos. Hay personas que viven en un mundo de sinestesia constante.

Sistema

Conjunto constituido por una o más unidades ligadas entre sí de modo que el cambio en el estado de una unidad estará seguido de un cambio en el estado de otras unidades del sistema; tal cambio irá seguido de un nuevo cambio en la unidad primitivamente modificada; y así sucesivamente. Es una totalidad cuyos componentes y conductas comunicacionales sólo pueden comprenderse como funciones del sistema total en el camino hacia una finalidad.

Atributos del Sistema:

1) Totalidad.- Cada parte está relacionada de tal modo con las otras que un cambio en una de ellas provoca un cambio en todas las demás y en el sistema total.
2) No sumatividad.- No es la suma de sus partes, sino una globalidad con una interrelación entre partes, con su núcleo, su complejidad y su organización.
3) Retroalimentación.- En los sistemas orgánicos, que son abiertos porque intercambian materia, energía, información, etc. con su medio. Los sistemas cerrados no mantienen intercambio con su entorno, con lo que se da en ellos un aumento de la entropía y un empobrecimiento energético.

Sistema, capacidades fundamentales:

1) Capacidad autocorrectiva u homeostasis=morfostasis: tendencia hacia la equilibración interna a través de sus mecanismos de autorregulación; cualidad del sistema que asegura la pervivencia de las reglas del mismo así como su estabilidad. Puede ser: a) consensual, Mc, se refiere a la distribución adecuada del equilibrio de poder en su seno y a la estabilidad del sistema gracias al consenso de todos sus miembros, contribuye al desarrollo de la identidad individual y de grupo y a su seguridad emocional; implica morfogénesis. b) forzada, Mf, se apoya en un desequilibrio de poder, estabilidad aparente pero falta de una genuino consenso de sus miembros, contribuye a alienación; fracaso de la morfogénesis.
2) Capacidad transformadora o morfogénesis: de transformación del propio sistema en función de necesidades distintas; cualidad del sistema que asegura la adaptación, la reestructuración, el cambio natural y espontáneo como respuesta a las exigencias intra y extrasistémicas. La morfogénesis inducida, IM, es la capacidad para realizar cambios adaptativos en respuesta a impulsos inducidos desde el exterior del sistema.

Sistema familiar

La familia se comporta como un sistema de individuos, dinámico, viviente, sometido a un proceso de establecimiento de reglas y de búsqueda de acuerdo sobre ellas, abierto y en transformación. Requiere un cierto grado de estabilidad, cohesión y progreso que facilite su permanente evolución. Es un aparato cibernético, por tanto autocorrector donde las modalidades transaccionales que caracterizan las relaciones entre los miembros dependen de las reglas o leyes en base a las cuales funcionan los miembros del sistema en relación recíproca.
En base al síntoma puede ser: familia neurótica, fóbica, obsesiva, histérica, ansiosa o anafectiva.
En base al liderazgo: matrifocal o patrifocal.
En base a la distancia emocional: distante, simétrica, complementaria.
En base a otros dinamismos disfuncionales: restrictiva, autista, esquizofrenógena, anorexígena, obesígena y normativa, con comunicación de dirección por los otros, con comunicación tradicional.
En base al espacio común de encuentro entre sus miembros:
– familia distante –cada uno es celoso de su propia independencia por temor a ver perder su identidad, su terreno; no hay lugar de encuentro-
– familia simétrica –no hay independencia sino poder y sometimiento; fachada de orden y ausencia de conflicto; tensión, peligro de rotura-
– familia complementaria –cada uno respeta y potencia su individualidad y la de los otros; hay una zona de todos que no amenaza la autonomía; intercambio continuo donde no se necesitan las defensas-.
Al respecto, los tipos más «puros» (sin matiz) de Kantor y Lehr serían:
– familia cerrada, de mecanismos homeostáticos rígidos-inflexibles (tiende a tiranizar y a inviduar un chivo expiatorio, familia desviante, confusa, caótica a nivel comunicativo)
– familia abierta, homeostasis flexible, sujeta a cambios (puede caer en desórdenes y divisiones, puede presentar grietas)
– familia casual, mecanismos homeostáticos imprevisibles (corre constantes riesgos de desintegración)

Sistema familiar creado (SFC)

Formado a partir del proceso de formación de la «unidad conyugal vital» en lo que entran en juego las presiones de lo anteriormente vivido (SFO) y los nuevos estímulos ante lo que se pretende que constituya la «identidad de pareja» que los defina frente a otras. Requerirá por tanto el trabajo sustitutivo de los esquemas previos con que se viene a esta nueva realidad, la delimitación de confines propios, el establecimiento de nuevas relaciones…Los aspectos que abarca su formación no pueden reducirse y en él están presentes como mínimo los temas de la «sexualidad», «comunicación», «relación afectiva», «fertilidad», «paternidad-maternidad». Requerirá el sentimiento profundo y radical de sentirse «casados» y el caso de paternidad-maternidad el sentimiento profundo y radical de sentirse «padres».

Sistema familiar de origen (SFO)

Factor importante en la dinámica de aparición y mantenimiento de los síntomas que ocasionan la petición de ayuda al experto. Supone una especie de caparazón en el que se han organizado la mayoría de los mecanismos de ajuste de cada persona. Funcionaría de alguna medida como el «inconsciente colectivo» que alberga en su interior datos importantes al tratar de conocer el funcionamiento de una familia concreta.

Sistema familiar querido o deseado (SFQ)

Se refiere al complejo mundo de las «aspiraciones», deseos, idealizaciones y hasta fantasías que movilizan fuerzas internas, a través de las cuales se expresan metas y objetivos a medio y largo plazo. Supone la razón última del dinamismo y del impulso permanente del sistema familiar creado.

Sistema orgonótico

Organismo con su carga de OR y su campo energético orgonótico.

Skandhas

Los agregados del ser humano: cuerpo, sensaciones, percepciones, impulsos y emociones, acciones de la conciencia.

Somatización

Es un concepto que designa que el cuerpo del sujeto es un campo de significación de su inconsciente. El síntoma producto de la somatización carece de patología coherente como puede ocurrir en problemas funcionales de tipo psicosomático.

Somato-psicológicas, enfermedades

Ver biopatía secundaria.

Somatoforme, trastorno

Los rasgos esenciales son síntomas fisicos que sugieren una alteración corporal, en los que no existen hallazgos orgánicos demostrables o mecanismos fisiológicos conocidos y en los que hay pruebas positivas o presunciones firmes de que los síntomas se encuentran ligados a factores o conflictos psicológicos. La producción de síntomas no se encuentra bajo control voluntario. Tipos: Trastorno por somatización, de conversión, dolor psicógeno, hipocondría y dismorfofobia.

Sombra

Término de Jung que se refiere los rasgos y actitudes que el yo no acepta como propios y habitualmente proyecta en otro objeto: otros sujetos, el propio cuerpo… Sería el “lado oscuro” del Yo y del sí mismo y nuestra parte negativa o diabólica también se encuentra en este espacio. La sombra es amoral; ni buena ni mala.

Stasis

Estancamiento de energía vital en el organismo. Es la fuente energética de las biopatías individuales (neurosis, psicosis, enfermedades psicosomáticas) y sociales (irracionalismo político, económico, religioso, fascismo rojo y negro…). También llamado Estasis.

Stoned

Esto generalmente significa encontrase bajo la influencia de una droga psicoactiva. Hay realmente una importante diferencia entre estar «STONED» y estar «TURNED ON». El efecto de encontrarse «STONED» es aquel en el que existe la consciencia de encontrarse bajo un fuerte estado alterado de la misma; dicho estado puede ser placentero o desagradable. Se caracteriza, normalmente, por una incapacidad general y falta de inclinación a ponerse a manejar conceptos o a emplear «INSIGHTS». En otras palabras, uno se encuentra en un estado en que es difícil aprender cualquier cosa de valor. Por otro lado, estar «TURNED ON» simplemente quiere decir que uno está al tanto de que hay un cambio en el propio cuerpo y/o mente, en el sentido de que se encuentra en un estado de mayor sensación de energía tanto física como mental. Estar «TURNED ON» se considera habitualmente algo positivo.

Subsistema

Reagrupamiento particular de miembros del sistema general, con una vinculación específica de la que se derivan relaciones peculiares en función de unos vínculos específicos que los ligan entre sí. Aún manteniendo la relación con los demás miembros del sistema, estos establecen un tipo de intercomunicación que es distinta de aquélla, al tiempo que ocasiona la organización en estructuras particulares. La delimitación del subsistema puede ser más o menos flexible y variable, o rígido y poco mutable. Principales subsistemas del sistema familiar: s. conyugal, s. parental s. filial-fraternal. Subsistema sano es aquel que facilita a cada miembro el planteamiento y resolución de la: autonomía, competencia, intimidad e independencia.

Sueño

C.G.Jung llegó a la conclusión que el sueño era una «auto representación espontanea de la situación actual de lo inconsciente en forma simbólica» («Puntos de Vista Generales Acerca de la Psicología del Sueño», 1916/1948).
Solemos pensar que cuando soñamos con una persona, esta imagen es idéntica al objeto real, y no vemos que esta relación es solo externa. Las imágenes acaecidas en el sueño son un «complejo de factores psíquicos» subjetivos pertenecientes al soñante, formados a partir de estímulos externos, pero que en muchas casos no tiene nada que ver con el objeto real. Por esta razón, la imagen de las personas que nos rodean son usualmente subjetivas, fragmentos inconscientes que no conocemos o no comprendemos de nosotros mismos. El enfoque freudiano le aporta inmediatamente una analogía sexual o cada símbolo, la visión junguiana remita cada símbolo relacionado con un aspecto psíquico del propio soñante. Como lo expone su autor:
«Toda la génesis del sueño es esencialmente subjetiva; el sueño es el teatro donde el soñador es a la vez escena, actor, apuntador, director, autor, publico y critico. Esta simple verdad forma la base de aquella concepción del sentido de los sueños que he denominado interpretación en el plano subjetivo. Esta interpretación, como su nombre lo indica, ve en todas las figuras del sueño rasgos personificados de la personalidad del soñador».

Según Sigmund Freud, los sueños son el camino Regio hacia el inconsciente, en particular a aquellos contenidos mentales reprimidos o excluidos en alguna forma de la conciencia y de su descarga debido a las actividades defensivas del YO.
El soñar es solo el resultado final de una actividad mental inconsciente que amenaza con interferir el acto mismo de dormir. En vez de despertar, el que duerme sueña.
A la experiencia consciente durante el sueño, que el soñador puede o no recordar al despertar, Freud la denomina Contenido Manifiesto.
A los pensamientos y deseos inconscientes que amenazan con despertarlo los denominó contenido latente.
A las operaciones mentales inconscientes por las que el contenido latente se transforma en contenido manifiesto las denominó como trabajo del sueño.
Los sueños según el Psicoanálisis
La teoría psicoanalítica de los sueños puede formularse de la siguiente manera:
Los pensamientos e ideas conectadas con las actividades y preocupaciones del durmiente en su vida habitual de vigilia permanecen activas en su mente en forma inconsciente mientras duerme, a la vez que el aparato perceptual continua recibiendo cierto grado de información por parte de los órganos de los sentidos.
Todos estos pensamientos y sensaciones reactivan contenidos y pulsiones infantiles provenientes del ello (parte esencial del contenido latente), que durante la vigilia normalmente van negando su acceso a la conciencia debido a la represión.
A causa de su gran fuerza, y porque amenazan despertar al durmiente del mismo modo en que tienden a hacerlo los estímulos sensoriales, el aparto psíquico activa el trabajo del sueño con la intención de lograr una descarga parcial por medio de la imagen de fantasía que satisface el deseo y que constituye el sueño manifiesto. Por eso se dice que los sueños angustiosos, que elaboran deseos punitivos del superyó.
En otras palabras, en un sueño se alcanza una cierta gratificación parcial o sustituta de un deseo inconsciente a través de la fantasía, ya que la gratificación total que es la acción apropiada esta imposibilitada por el hecho de dormir.
A pesar de eso, las imágenes del sueño no son representaciones “textuales” de los contenidos del ello, sino complejas deformaciones que, pese a todo, siguen determinadas leyes. Lo que sucede es que el contenido latente del sueño es censurado por las operaciones defensivas del yo, por lo que la única manera que encuentra para expresarse es deformar esos “pensamientos oníricos” a través de una fantasía ejecutora del deseo, plásticamente representada, con el fin de “engañar” al censor onírico. Para este propósito, emplea imágenes “inocuas” de la vida diurna, a las cuales transfiere, por medio de los mecanismos del proceso primario, su contenido pulsional.
La fase final del sueño consiste en la elaboración secundaria, que es el intento del yo por dar al sueño manifiesto una apariencia lógica y coherente. Y si bien es cierto que las defensas del yo no logran que el deseo sea totalmente reprimido, también es verdad que, gracias al trabajo del sueño, dicho deseo no aparece tal cual, sino disfrazado.
Por eso, el sueño manifiesto puede considerarse una formación de compromiso, ya que consigue resolver la oposición entre las fuerzas del contenido latente y las defensas del yo.
Ahora bien, el trabajo interpretativo del sueño realizado en una terapia psicoanalítica consiste, precisamente, en recorrer de regreso el camino de la elaboración de un sueño, yendo, a través de las asociaciones libres, desde el contenido manifiesto hasta los pensamientos oníricos originales del contenido latente.

Sugestión e hipnosis

Técnicas utilizadas en la ritualidad chamánica y en la psicoterapia que favorecen ciertas formas de trance.

Términos diccionario