Abreacción

Estado de la persona por el que se reviven intensamente acontecimientos pasados, con los sentimientos que van asociados. Similar aunque más intenso que la catarsis.

Adaptarse

¿Qué implica para un ser humano “adaptarse”? Como mínimo, se trata de un doble proceso perma­nente (biológico y cultural), de carácter negantrópico, dividido en dos momentos ele­mentales (asimilación de información y acomodación al entorno cambiante) que nos induce a actuar para mejorar el bienestar y para asegurar el proceso vital el máximo tiempo posible. En un sentido general, adaptarse es el hecho de ajustarse a unos fines cambiantes. En el ser humano la adaptación actúa por el procedimiento de modificarse a sí mismo, de modificar la realidad externa o ambas cosas al mismo tiempo, siguiendo los patrones culturales y cognitivos de que cada uno dispone, los cuales indican la orien­tación hacia la que han de operar tales acciones adaptativas. Por tanto, al hablar de los procesos adaptativos en el ser humano hay que entenderlo bajo un doble sentido; pasivo y activo, pasivo: los cambios del entorno producen en nosotros alguna modifi­cación, lo queramos o no; activo: modificamos a voluntad nuestro entorno y tratamos de recodificar nuestros mapas cognitivos, patrones internos, forma cultural y pautas de conducta de cara a mejorar el tipo de respuestas que damos.

Alianza de trabajo

Dentro del léxico psicoanalítico se lo debemos, en gran medida, al prestigioso psicoanalista vienés Richard Sterba (1898-1989). Este analista explica el concepto sobre la base de la disociación a la que se ve sometido el yo del sujeto en análisis. Cuando una parte del yo del analizado colabora con el analista se constituye la alianza de trabajo, lo que implica que el sujeto va a poner su atención en comprender sus impulsos más profundos así como sus defensas y resistencias a tomar contacto con el material conflictivo, así el análisis puede avanzar.

Alienación

Enajenación, extrañamiento. Estado experimentado al sentirse extranjero. Término del psicoanálisis clínico que indica estados conflictivos (autoalienación, pérdida del sentido de la identidad, sentimiento de despersonalización), cuya causa es la presión ambiental.

Ambivalencia

El término ambivalencia fue acuñado por Bleuler (y más tarde utilizado por Freud) para describir tres aspectos dinámicos de la psique. Un primero voluntario y consciente, en relación a un problema de elección; el segundo, inherente a una posición intelectual contradictoria vis a vis de una cierta forma de pensamiento lógico; y un tercero, sobre el plano afectivo para describir la coexistencia de emociones contradictorias en relación a un mismo objeto… Hablamos de ambivalencia cuando encontramos contemporáneamente pulsiones de odio y de amor, agresividad erótica y destructiva. (Revista Energía, carácter y sociedad. F. Navarro. Vol. 6, nº2, pág. 151).